Centenares de antifascistas se concentran en Barcelona para protestar contra la manifestación ultra de Save Europe
Centenares de personas se han concentrado esta tarde en la plaça Sant Jaume, en el corazón de Barcelona, para protestar contra la concentración racista organizada por el grupo europeo Save Europe y el colectivo español Reconquista. Esta manifestación es la primera parada en España de la gira European Shield tour, que partió de Utrecht (Países Bajos), siguió hacia Amberes (Bélgica) y tenía que continuar en Lyon y Lille, pero allí las acciones fueron prohibidas por las autoridades francesas ante la previsión de altercados violentos.
A pesar de las peticiones de diversos colectivos antifascistas y partidos como la CUP y los Comuns para que la concentración de este sábado también se prohibiera, Barcelona ha sido la tercera ciudad de esta gira ultra, que el 26 de agosto recalará en Madrid.
Los colectivos antifascistas han ocupado la plaza (en la que se encuentran el Ayuntamiento de Barcelona y la Generalitat catalana) a las 18h, una hora antes de la cita marcada por los convocantes ultras. Pero un fuerte cordón policial ha empezado a encapsular a los contramanifestantes en una esquina de la plaza poco antes de las 18h para evitar enfrentamientos entre ambos grupos.
David Minoves, presidente del CIEMEN y portavoz de UCFR ha cargado contra la Generalitat por la orden dada a los Mossos y por permitir esta concentración. “No es un acto que se enmarque en la libertad de expresión, es un delito de odio convocado por el supremacismo blanco que quiere expulsar a los migrantes para crear una Europa pura y blanca”, ha dicho, en declaraciones a los medios.
Ultras europeos y los jóvenes de Vox, de la mano
El tour xenófobo está organizado por el grupo Save Europe Act, que toma su nombre de una propuesta de ley homónima que intentaron registrar en la Comisión Europea en junio para que la UE avalara y regulara la llamada “remigración”.
Es el término que usan los movimientos ultras europeos para exigir la expulsión de los migrantes irregulares, así como la revocación de los permisos y procesos de regularización extraordinarios, las visas los refugiados que proceden de países que ellos consideran “seguros” y las de los migrantes que vengan a la UE por motivos económicos. Todo ello, evidentemente, sólo se aplicaría a quienes sean de origen “no occidental”.
La iniciativa se registró el pasado 8 de junio, pero la Comisión la frenó pocas semanas después por considerarla “manifiestamente contraria a los valores de la Unión”. Entre las ideas del movimiento se encuentran postulados racistas y xenófobos como los que sostienen que los pueblos “nativos” europeos corren el riesgo de convertirse en poblaciones “minoritarios”.
Aunque se vanaglorian de ser un movimiento ciudadano “sin partidos políticos detrás”, la Save Europe Act está respaldada por representantes públicos, partidos y movimientos de ideología ultra. Su abanderado en España es, principalmente, Vox.
La organización de las concentraciones de Barcelona y Madrid ha sido obra del grupo Reconquista, el nuevo referente juvenil de la formación. No se trata de las clásicas juventudes de partido, pero suelen moverse en la órbita de los de Abascal. Este grupo, nacido en Catalunya en 2023, vino a sustituir al grupo juvenil Revuelta después de las polémicas que les acusaron de quedarse con fondos que, supuestamente, estaban dirigidos a apoyar a los afectados de la dana de València.
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