Impulso a un segundo centro de datos en San Mateo de Gállego, que sustituye al que proyectaba Vantage en Villanueva
San Mateo de Gállego, cerca de Zaragoza, puede ser destino de hasta dos centros de datos. Al campus que Amazon Web Services tramita en los terrenos de la frustrada urbanización de Martinsa-Fadesa, se une el que promueve Copiapo Renovables, que ya analiza el Instituto Aragonés de Gestión Ambiental (Inaga). Prevé alcanzar 570 megavatios en diez años, pero por ahora solo tiene asegurados 90, y ni sumando las peticiones pendientes ante Red Eléctrica llegaría a esa cifra. Tampoco concreta cuánta agua consumirá: el documento de inicio sometido a consultas previas plantea una captación en el río Gállego, pero solo cuantifica la demanda de la primera fase y deja la tecnología de refrigeración en manos de “los futuros clientes”.
El proyecto no es nuevo. Es el campus de centro de datos que Vantage Data Centers y un socio local, Desarrollos Ecoindustriales La Cartuja, planeaban en Villanueva de Gállego, junto a la Universidad San Jorge. El Gobierno de Aragón lo declaró de interés autonómico en septiembre de 2025 y lo presentó como una inversión de 3.200 millones de euros. En julio, los promotores renunciaron a aquellos suelos y empezaron a buscar un nuevo emplazamiento.
Desarrollos Ecoindustriales La Cartuja nació de la alianza de los grupos Atalaya, Posidonia y Aptimus. El Registro Mercantil sitúa a Atalaya Generación Eólica y Posidonia Inversiones en su consejo de administración, junto a los empresarios Pedro Machín y Emilio Garcés. El documento de San Mateo presenta a Copiapo como fruto de la alianza de Atalaya y Posidonia.
La energía también coincide. Villanueva iba a arrancar con 90 MW de la red de Endesa y dependía de otros 300 MW en las subestaciones de alta tensión de Villanueva y Peñaflor. San Mateo parte exactamente de los mismos 90 MW y las mismas peticiones a Red Eléctrica.
Siete edificios hasta 2035
El plan ocupa 122,1 hectáreas al sur del polígono industrial Río Gállego, junto a la carretera que une San Mateo con Zaragoza, a 1,7 kilómetros del casco urbano. Prevé siete edificios de una planta en cuatro fases. La primera, con un edificio de 90 MW, se completaría en 2029; la segunda llevaría el campus a 240 MW, la tercera a 420 y la cuarta a 570 ya en el año 2035. Según el documento, el campus está diseñado para “centros de datos de hiperescala y de IA de alta densidad”.
Lo único asegurado son dos permisos de acceso a la red de distribución de Endesa: 80 MW en la subestación de Peñaflor, en Villamayor de Gállego –que caduca si en 2029 no se ha formalizado el acceso a la red–, y 10 MW en la de Villanueva de Gállego. Mientras, las dos peticiones de 150 MW a Red Eléctrica dependen de que el Ministerio para la Transición Ecológica convoque los concursos de capacidad en los nudos saturados del entorno de Zaragoza. Amazon Web Services, Microsoft o Azora, entre otros promotores, compiten por esa misma capacidad.
Aunque Red Eléctrica atendiera todo lo pedido, el campus sumaría 390 MW, con lo que faltarían 180 para el objetivo, y el documento no dice de dónde saldrían. Solo apunta que, “en función de la disponibilidad de capacidad derivada de la planificación de la red de transporte”, se “podrán solicitar nuevos permisos”. El calendario de las tres últimas fases se apoya así en una potencia que hoy no figura en ninguna tramitación. El propio promotor admite que ese calendario “dependerá de numerosos factores, entre ellos de la futura asignación de potencia y de la demanda de los clientes finales”.
Cada edificio contará además con generadores de emergencia para soportar toda su carga crítica, con entre 60 y 95 MW de generación de reserva por edificio. Por ese volumen de combustión, el documento reconoce que el campus necesitará Autorización Ambiental Integrada y una evaluación de impacto ambiental ordinaria.
Agua: una cifra para la primera fase
El agua de refrigeración se tomará del río Gállego. Se almacenará en una balsa de 2,3 hectáreas en San Mateo y se bombeará hasta el campus por una conducción de unos 900 metros. El documento solo da un consumo: 225 metros cúbicos diarios para los 90 MW de la primera fase, con una ratio de 2,5 metros cúbicos por megavatio y día. No ofrece ninguna cifra para el campus completo ni concreta el volumen anual que se pretende derivar del río.
Con la misma ratio, los 570 MW consumirían unos 1.425 metros cúbicos diarios, cerca de 520.000 al año, según un cálculo de este medio que no figura en el expediente. Es el equivalente al consumo doméstico de unas 11.400 personas, más del triple de la población actual de San Mateo de Gállego.
La cifra final dependerá de una decisión que el promotor aún no ha tomado. Según el documento, la disipación de calor “podrá realizarse mediante tecnologías de refrigeración seca, híbrida o evaporativa, en función de los requisitos operativos de los futuros clientes”, y el consumo “podría ser considerablemente menor” si se opta por la refrigeración seca.
“Area crítica de cernícalo primilla”
De las 122,1 hectáreas, 34,4 son del Ayuntamiento de San Mateo y 84,3 pertenecen a Nivalia Hispania, una sociedad administrada por la gestora zaragozana LMT Asset Management, según el Registro Mercantil. Las líneas eléctricas soterradas hasta Peñaflor y Villanueva, de 11,5 y 13,3 kilómetros, y los trazados de fibra óptica atraviesan también los términos de Villanueva, Zaragoza, Zuera y Villamayor de Gállego. Una de las zanjas cruza la Zona de Especial Conservación del Bajo Gállego, y el documento reconoce que el recinto queda “íntegramente dentro de un área crítica de cernícalo primilla”.
El análisis de alternativas compara el emplazamiento elegido con dos parcelas en Zuera. No menciona el de Villanueva, donde el proyecto llegó a someter su evaluación ambiental a información pública.
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