Intenta desconectar… hasta que echas gasoil
Los shocks mundiales naomicleinianos tapan las pequeñas corrupciones inmensas nuestras locales y regionales y continentales.
No hay tiempo para tanto SUSTO.
¡Ni dinero!
Y menos, para ambos (respectivamente).
El binomio impositivo.
Ante una otra crisis brutal mundial el gobierno anuncia que va a decretar ayudas, pero entretanto la maquinaria, por pura rutina de siglos, recauda el doble a toda prisa… por si acaso.
El Estado ha de exprimir al gentío preventivamente. Por eso lleva mayúscula. El Estado ha atomizado sus poderes recaudatorios en múltiples Admins tentaculares de modo que en su nombre amenazante –algo kafkiano y remoto– un enjambre de organismos succionadores armados leyes abstrusas ad hoc, ante el caos mundial, aprietan el torno… del garrote vil.
En fin. Menos mal que no fusilan.
Pasó el 8M y no hubo nada.
O sea, no se ha promulgado la ley de igualdad al 50% o paridad tanto en pública como en privada. No se ha promulgado porque no existe. Bastaría con una línea de texto y algo de voluntad. En fin. Habrá que esperar… o hacer algo. Pasó el 8M y no hubo nada legalislativo... nada que llevarse al futuro. Varias procesiones rituales.
La ley mordaza goza de buena salud. Una vez que el poder se hace una ley para que no le molesten ya no hay quien la quite.