El fin de la farsa
Cuanto dolor le hubieran evitado al pueblo valenciano simplemente si Mazón y su equipo hubieran sabido hacer su trabajo el 29 de octubre de 2024. Solo, si por un día, hubieran sido conscientes de la alta responsabilidad que supone ser el President y el gobierno del País Valencià, cuanto daño se hubiera podido evitar. Ojalá lo hubieran hecho. Ojalá hubieran cancelado sus entregas de premios y sus banquetes en reservados. Ojalá hubieran sabido entender lo que estaba pasando, que nada iba a salvar el puente de octubre y que la única prioridad era proteger las vidas de nuestras vecinas y vecinos. Ojalá hubieran conocido el Es-Alert y hubieran lanzado la alerta a tiempo. Ojalá.
Desde ese día todo cambió. Sabíamos que la legislatura de Mazón con Vox iba a ser una legislatura dura y de retroceso en los avances sociales, económicos y políticos de los ocho años del Botánic. El feminismo, el ecologismo y la justicia social en el punto de mira y los negocios de los amigos del PP y de Vox frotándose las manos con la privatización de la sanidad, los millones a la concertada de la secta del Opus o con las subvenciones a la tauromafia. Lo sabíamos. Pero ese día, el 29 de octubre, la DANA trajo consigo lodo y destrucción y Mazón dio comienzo a una escalada de mentiras y crueldad. Porque las víctimas no las produjo el agua, las produjo la incompetencia homicida de Mazón y su gobierno “de los mejores”.
230 víctimas mortales por la incompetencia de Mazón y su Consell. Año y medio de crueldad contra las víctimas, de mentiras flagrantes y miserables, de negación absoluta de la justicia, de utilizar las instituciones como parapeto frente a la investigación judicial. Año y medio sin asunción de responsabilidad ni de reparación. ¿Cómo van a reparar el daño que han hecho si cada día que siguen gobernando profundizan en las heridas abiertas? ¿Cómo dar reparación a las familias de las víctimas sin pedir perdón y sin borrar esa sonrisa insoportable y burlona que lucen cuando nos mienten a la cara? Es imposible.
Han tratado de torpedear el proceso judicial, y siguen haciéndolo. Han chuleado a la comisión de investigación del Congreso en lo que es, a fin de cuentas, chulear al pueblo valenciano cuya representación toma carne en las diputadas y diputados que les interrogan. Y para colmo montaron una comisión de investigación en Les Corts para que se paseara Mazón, para vetar a las víctimas y para que buleros profesionales camparan a sus anchas. De los más de 90 citados a declarar han pasado una treintena. Faltan muchos por pasar, muchos de ellos son de los que en una comisión de investigación debería y sería imprescindible que contarán la verdad. No lo harán. Ni siquiera declaran en la comisión. PP y Vox han pactado cerrar la comisión. Ya tienen bastante, no se cansen sus señorías. Sinceramente, tampoco podíamos esperar mucho de PP y Vox, al fin y al cabo las conclusiones las tienen redactadas desde antes de empezar: la culpa fue de la Ley de la Huerta de València, de la Aemet, de la Confederación Hidrográfica del Jucar, del toro que mató a Manolete y del chachachá.
Con el acuerdo del fin de la comisión de investigación de la DANA en Les Corts tenemos el fin de una gran farsa diseñada por PP y Vox para auto exculparse y para lanzar un relato al pueblo plagado de mentiras infames. Todo un gran teatro, un circo patético, que busca distraernos de lo importante: son responsables políticos de la muerte de 230 vecinas y vecinos valencianos. No lo vamos a olvidar.
No van a poder borrar la memoria colectiva con su farsa, ni la herida de nuestra gente muriendo arrastrada por la corriente, en sótanos atrapadas o en sus propias casas mientras Mazón estaba de Ventorro y Pradas no se enteraba de lo que estábamos viendo todas y todos en la tele y en las redes. No vamos al olvidar el abandono al pueblo durante los primeros días ni las miles de personas, de chavales y chavalas, cruzando el Turia con palas, escobas y cubos. Recordaremos la solidaridad de todo un pueblo, con mucho orgullo. No vamos a olvidar una reconstrucción que es y ha sido un completo desastre y que ha servido para regalar millonarios contratos de emergencia a empresarios corruptos. No vamos a olvidar las mentiras, los desplantes, las humillaciones ni la negación de justicia y reparación a las familias de las víctimas. Su dignidad, su lucha y su perseverancia son ahora orgullo de un pueblo que sabe que es capaz de lo mejor incluso en las peores horas.
Se acaba la farsa. Cuando presenten las conclusiones comenzará un tiempo nuevo. Un tiempo que no nacerá del perdón ni de la responsabilidad, sino que nacerá por la institucionalización de la mentira. Nada pervive en la mentira, todo puede nacer de una verdad, y la verdad la sabemos. Ellos pondrán sobre el papel sus mentiras, sus vergüenzas y sus miserias, las del PP y las de Vox, su cómplice necesario, y rubricarán juntos el comienzo del fin de un gobierno que acabó el 29 de octubre por incomparecencia homicida. Llegará el tiempo de la verdad y la reparación institucional.
Se acaba la farsa, comenzará un tiempo nuevo en el que debemos estar a la altura. La solidaridad, la responsabilidad, la lucha y la perseverancia de la que ha sido protagonista el pueblo valenciano en su acompañamiento a las víctimas nos marcan el camino mucho mejor que cualquier estrategia. Y todas y todos debemos estar a la altura.
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