Desde hace dos meses, una niña de 12 años recién llegada a Altorricón pasa los días en su casa sin poder acudir al colegio. El motivo: no hay un transporte escolar que la lleve hasta el centro educativo y sus padres no tienen posibilidad de acercarla cada día. El Ayuntamiento de esta localidad oscense ha denunciado públicamente la situación, que consideran “preocupante” ya que se trata de una menor en edad de escolarización obligatoria “que necesita socializar y adquirir conocimientos, el año que viene tendría que ir al instituto”. Desde el Departamento de Educación aseguran que “desde el minuto uno” se está trabajando para encontrar una solución y que se sigue buscando un transportista o taxi rural que pueda realizar el servicio.
Son cinco kilómetros los que impiden la escolarización de esta niña, recién llegada a España y que vive con su familia en una torre situada fuera del núcleo urbano. “Por su situación familiar, la niña no puede desplazarse por sus propios medios hasta el colegio”, señala Susana Ramón, alcaldesa de la localidad. Ante esta circunstancia, el centro educativo solicitó una solución de transporte escolar al Departamento de Educación, que reclamó un informe de los servicios sociales. Dicho informe fue remitido y certifica la situación real de la familia, pero, pese a ello, la menor no pudo incorporarse a las clases a la vuelta de las vacaciones junto al resto del alumnado del municipio.
Según explica la alcaldesa, la madre de la menor no tiene forma de transportarla y los horarios de trabajo del padre son “muy complicados de conciliar con los horarios escolares”. Ahora, están intentando que la empresa le permita una mayor flexibilidad horaria para poder dejar a la niña en madrugadores y el Ayuntamiento buscaría alguna opción de extraescolar para por la tarde: “No vamos a permitir que una niña de esa edad esté sin escolarizar”.
Desde el Ayuntamiento sostienen que Educación se ha negado a facilitar el transporte escolar alegando que la única ruta que pasa por la zona es de alumnado de Secundaria y que no puede recoger a una alumna de otro nivel educativo. “Sabemos que en otras comarcas niños de Primaria y Secundaria comparten ruta escolar”, subraya Ramón, que considera que esta negativa supone “una grave dejación de funciones”.
La alcaldesa recuerda además que la educación es obligatoria hasta los 16 años y que es la Comunidad Autónoma la administración competente para garantizar este derecho. “El Gobierno de Aragón es plenamente conocedor de la situación y, aun así, está vulnerando el derecho fundamental de esta menor al acceso a la educación”, afirma.
Ramón lamenta también la falta de respuesta por parte de la Administración autonómica. “Desde que se envió el informe de Servicios Sociales han pasado casi dos meses y la dirección del centro no ha obtenido ninguna contestación”, explica. Mientras tanto, y “pese a no ser de su competencia”, la Comarca de La Litera ha enviado una monitora varias horas a la semana al domicilio de la niña para que pueda recibir clases. “No es una solución. Quien debe resolver esta situación es el Departamento de Educación”, insiste la alcaldesa, que denuncia que “la única razón que se nos da es que la niña vive fuera del casco urbano”. Ramón asegura que esto “no había pasado nunca” y que no es infrecuente que haya familias que vivan en torres o viviendas fuera del pueblo.
Por su parte, el Departamento de Educación del Gobierno de Aragón señala que la alumna llegó fuera de plazo al sistema educativo y que la familia se instaló fuera del municipio sin contar con medios propios de desplazamiento. Educación recuerda que la normativa aragonesa —la misma que estaba en vigor con el anterior Ejecutivo autonómico— establece un mínimo de seis alumnos para crear una ruta de transporte escolar, aunque matiza que, con el objetivo de garantizar el servicio educativo y la vertebración del territorio, existen rutas por debajo de ese umbral, incluso con un único alumno.
Asimismo, la normativa contempla la concesión de Ayudas Individualizadas de Transporte (AIT) en aquellos casos en los que no es posible prestar el servicio mediante una ruta escolar. “Esa es la obligación del departamento: si no hay posibilidad de transporte, ofrecer ayuda individual”, indican desde Educación.
Desde el Servicio Provincial aseguran que “desde el minuto uno” se está trabajando para encontrar una solución y que se sigue buscando un transportista o taxi rural que pueda realizar el servicio, aunque reconocen las dificultades existentes en el medio rural por la falta de vehículos y conductores. En este contexto, Educación afirma haber consultado al Ayuntamiento la posibilidad de que alguna persona del municipio realice el transporte, con el correspondiente abono posterior de la ayuda individualizada. En cuanto a la posibilidad de utilizar la ruta de Secundaria, el Departamento descarta esta opción al tratarse de una línea regular cuya gestión de recorrido y horarios no es competencia de Educación. La alcaldesa expresa su disposición a colaborar pero matiza: “No pueden pretender que personal del Ayuntamiento vaya a buscar cada día a la niña, no es nuestra competencia y es una responsabilidad, estamos abiertos a ayudar en todo lo posible”.