El contrato de transporte escolar que deja fuera a los taxistas rurales de Aragón: más de la mitad de los lotes quedan desiertos
Los taxistas rurales aragoneses han denunciado que los nuevos pliegos del Gobierno de Aragón para el transporte escolar les dejan fuera de la licitación, un cambio que pone en riesgo la viabilidad de su actividad en muchas localidades del medio rural. Para muchos de estos profesionales, trasladar a niños y niñas de casa al colegio y viceversa constituye gran parte de sus ingresos, pero también les permite mantener otros servicios esenciales: desde llevar a personas mayores a citas médicas hasta transportar a jóvenes en verano para evitar que conduzcan bajo los efectos del alcohol.
La licitación recién publicada deja desiertos el 55% de los lotes de rutas escolares. La situación es más crítica en Huesca, donde solo se presentó oferta para uno de los 13 lotes, mientras que en Zaragoza se adjudicaron 12 de 21 lotes, y en Teruel 7 de 11. Los contratos que han quedado desiertos seguirán siendo prestados por los mismos profesionales hasta finales de curso. Los que sí han sido adjudicados continúan con las mismas empresas de momento, aunque sin certeza de lo que ocurrirá a partir de febrero, cuando se prevé que entren en servicio las nuevas empresas adjudicatarias.
Pedro Antonio Lázaro, taxista de Zaragoza, explica que “antes se hacía ruta por ruta y cualquier autónomo podía participar. Ahora, los lotes exigen un mínimo de vehículos y plazas, y la subcontratación favorece a grandes empresas. Nos deja fuera”. Estos profesionales denuncian que el cambio amenaza no solo su supervivencia profesional, sino también la prestación de servicios sociales en el medio rural.
Desde el Gobierno de Aragón, sin embargo, aseguran que la continuidad del servicio está garantizada y que la licitación, por valor de 52 millones de euros, busca “ordenar las rutas y garantizar estabilidad y sostenibilidad”. Las rutas desiertas serán objeto de nueva licitación, ajustando importes y composición de lotes, y se prevé que en Teruel y Zaragoza se vuelva a licitar entre finales de este mes y principios de febrero. En Huesca, por la complejidad del territorio y del sector, la revisión será “más profunda”, con lotes fragmentados y diseñados para permitir la participación de taxistas y pequeños transportistas.
Fuentes del Departamento de Educación insisten en que los nuevos pliegos no impiden la participación de los taxistas, que podrán seguir prestando servicios mediante subcontrataciones bajo condiciones garantizadas. No obstante, los profesionales cuestionan esta fórmula, ya que supondría una pérdida de derechos e ingresos, y podría empeorar la calidad del servicio en los pueblos más pequeños.
Los taxistas rurales han presentado recursos ante el Tribunal Administrativo de Contratos Públicos de Aragón (TACPA), argumentando que los pliegos vulneran la Ley de Contratos del Sector Público al dificultar la participación de autónomos y pymes, no valorar adecuadamente la calidad del servicio ni tener en cuenta la vinculación territorial de las empresas. Por el momento el tribunal no se ha pronunciado.
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