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Aragón culmina una campaña sucia

Irene Castro

6 de febrero de 2026 22:05 h

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La política española va traspasando líneas. La última es contar con el agitador ultra Vito Quiles en el cierre de campaña de Jorge Azcón, asfixiado por el auge de Vox, de quien pretendía desprenderse cuando convocó las elecciones. Aragón ha sido un nuevo escenario de campaña sucia en la que todo vale (bulos, acusaciones personales, utilización de las instituciones...) para batir al adversario y hacerle morder el polvo. El PP se ha limitado a enmarcar en una opinión personal el “hijo de puta” que una concejala del partido gritó al presidente en un acto en Teruel. Feijóo organizó una gincana electoral para desgastar a Pedro Sánchez, que va a acumular derrota tras derrota, y, en esa estrategia, Pilar Alegría es una buena pieza de caza al ser una de las exministras más reconocibles del Gobierno. Y, por el camino, el PP se ha declarado la guerra en público con Vox.

Al PP no le vale con reprochar la corrupción de la antigua cúpula del PSOE o los casos de acoso como arma de campaña, sino que recurre a las falsas acusaciones o exageraciones contra Alegría. La última fue airear el bulo de que el PSOE contó con los servicios del exasesor Paco Salazar, apartado por las denuncias de acoso de extrabajadoras contra él, en la campaña de Alegría. Se trata de una información falsa, amplificada después por el periódico ABC, contra la que el PSOE estudia acciones legales.

Los socialistas encargaron la demoscopia a Global Europa Demoscopia S.L., una de las empresas que a lo largo de los últimos años ha trabajado de manera recurrente para el partido. Su CEO y administrador único es Juan Miguel Becerra, sociólogo con más de 30 años de experiencia en sondeos electorales y de opinión en elecciones nacionales, autonómicas y locales en España, y también en República Dominicana, Colombia y Ecuador. Becerra es, además, uno de los encuestadores de referencia de Ferraz desde que Pedro Sánchez accedió a la Moncloa. Ni Becerra ni la compañía tienen ninguna relación con Salazar.

Bulos y utilización del Senado

El PP también aireó el asunto en la comisión de investigación del 'caso Koldo', a la que citó a Salazar tres días antes de que los aragoneses acudieran a las urnas. En esa sesión, el propio Salazar, que tenía obligación de decir la verdad, negó tener algo que ver con la campaña de Alegría. Pero al PP le viene bien situar a la candidata socialista en esa posición después de haber quedado con él a comer en un restaurante de Madrid cuando aún era ministra y ya se conocían las denuncias de acoso contra él. De hecho, ya estaba fuera de la política.

“En ningún caso hablamos de nada profesional, ni de campaña, ni de Aragón”, dijo Salazar, que a preguntas de la senadora popular Rocío Dívar negó que Alegría le hubiera recriminado su actitud durante ese encuentro. El presidente aragonés, Jorge Azcón, aseguró que Alegría le dijo en una reunión en su despacho “que le había reprochado esa actitud” a Salazar y eso sirvió a la senadora del PP para zanjar: “Ha quedado claro que Pilar Alegría ha mentido sobre su comida con usted”.

El PP utilizó su mayoría absoluta para instrumentalizar una vez más el Senado y, en concreto, la comisión de investigación del 'caso Koldo', que se ha convertido en un cajón de sastre en el que todo vale contra el Gobierno. Coincidiendo con la recta final de la campaña aragonesa, el PP citó a Salazar y a la secretaria de Estado Susana Sumelzo, del PSOE de Aragón. Según el partido de Feijóo, las ayudas del Ministerio de Transición Ecológica a Forestalia —una de las empresas registradas por la UCO en busca de contratos públicos y expedientes irregulares en el llamado caso SEPI— son “otro escándalo que ha golpeado de lleno la sociedad española, especialmente la aragonesa”.

“La matriz de este gigante energético tiene diferentes contratos de cuenta corriente con sociedades vinculadas o dependientes para recibir apoyo de financiación necesaria para abordar sus planes y sufragar su operativa. Entre ellas, se encuentra Sumelzo SA., que actúa como prestamista desde hace casi siete años”, añadía el PP en la justificación de la citación sin explicar la posible relación de la secretaria de Estado con esa empresa. El PP no cumplió con los trámites en esa convocatoria y Sumezo no tenía disponibilidad hasta el 9 de febrero.

Acusaciones cruzadas

Otro de los asuntos que usó Azcón contra Alegría fue la supuesta fiesta de Ábalos y Koldo en el Parador de Teruel. “Este parador ha quedado manchado y no quiero que sea recordado como el de la fiesta de Ábalos. Por eso, querido Alberto, como dentro de muy poco vas a ser presidente del Gobierno y los paradores nacionales depende del Gobierno de España, quiero pedirte que reformemos íntegramente el Parador de Teruel”, le dijo Azcón a Alberto Núñez Feijóo en un acto de la campaña. En sede parlamentaria, el propio director de ese Parador desmintió la supuesta macrofiesta de Ábalos que habría provocado daños en el establecimiento y que la derecha ha convertido en un mantra para asegurar, sin pruebas, que Alegría contribuyó a taparla.

Una semana antes del domingo en el que los aragoneses están llamados a votar, una concejala del PP fue a un mitin del PSOE para llamar “hijo de puta” al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. La primera reacción del PP fue sostener que era “una manera espontánea” de expresar su “opinión política” aunque las formas fuesen “discutibles”. La dirección nacional del partido mantuvo el silencio sobre el incidente durante horas, hasta que los periodistas preguntaron a Feijóo a su salida de la comisión de investigación de la dana sobre si “condena” los insultos. Su respuesta: “Por supuesto”.

“Hay partidos interesados en deshumanizar a los adversarios, en convertirlos en enemigos, en alimentar el odio y la crispación. Y yo me niego. Mi objetivo es desterrar de Aragón esa forma de hacer política de PP y Vox”, expresó Alegría en una entrevista en la Cadena SER. “No todo vale en política. Y cada bulo y cada ataque son la fuerza para seguir defendiendo que hay otro modelo de hacer política, otra forma de confrontar ideas, alejada del ruido y la crispación”, dijo después de que se publicara el bulo de la participación de Salazar en su campaña.

El PP, por su parte, también ha acusado a Alegría de “juego sucio” por las llamadas que han realizado dirigidas a pensionistas para criticar que el PP rechazara la subida de las pensiones en el Congreso con la voz del expresidente socialista Marcelino Iglesias. El PP, que recurrió a la Junta Electoral, lo consideró “una falsedad y un juego sucio que traspasa todas las líneas de la legalidad”.

Guerra entre PP y Vox

Uno de los cruces de acusaciones, en todo caso, más llamativo se produjo horas antes de que acabara la campaña entre PP y Vox, que están llamados a entenderse después del domingo. La guerra se desató por la publicación en ABC de unos audios que retratan un duro enfrentamiento en el seno del partido ultra después de que la dirección nacional obligara a sus líderes autonómicos a abandonar en bloque los gobiernos que compartían con el PP. “Menudo conocimiento de España tiene Abascal. No tiene ni puta idea, es un puto basto”, se escucha decir en las grabaciones a una de las principales asesoras de Alejandro Nolasco, el delegado de Abascal en Aragón.

La reacción pública de Vox fue la de arremeter contra el PP por la difusión de los audios. “El PP se lanza a la guerra sucia contra Vox para que no se hable de su estafa y de su corrupción reciente en Almería y en Alicante”, acusó Santiago Abascal. La respuesta del PP llegó a través de X: “Hasta aquí hemos llegado. No es Génova quien llama inútil o puto basto al presidente nacional de Vox”. A partir de ahí, los dos partidos se enzarzaron en la red social a través de sus cuentas nacionales.

“No sabéis hacer otra cosa que guerritas sucias y gestionar las políticas del PSOE. Si tenéis un presidente que llegó por las guerras sucias que lleváis a la prensa. Si seguís en eso, y en cada planta de Génova se filtran noticias contra líderes regionales o contra otras plantas. Si no os habéis deshecho de la mafia de Kitchen. Si tenéis tantos casos de corrupción en los tribunales como el PSOE. Si votáis en Europa juntos la invasión, el fanatismo verde y la basura de género. Pues todo eso se va a terminar. Y si no queréis, pactad con el PSOE, que es lo que os pide el cuerpo y la poltrona. Porque sois lo mismo”, espetó el partido ultra.

“La Kitchen ¿eh? Ya habláis como Bolaños. Por algo será. Disfrutad haciendo oposición al PP. Nosotros seguiremos haciéndosela a Pedro Sánchez”, respondieron desde Génova.

Los aragoneses votarán este domingo en un clima de absoluta polarización que se ha instalado desde hace tiempo en la política española y que, según las encuestas, solo es caldo de cultivo para el crecimiento de la ultraderecha.