Lo que debería haber sido un evento para celebrar la excelencia investigadora se ha transformado en una agria polémica por un supuesto veto del Gobierno central a Jorge Azcón. Una circunstancia que desde la propia Universidad de Zaragoza niegan que se haya producido. La líder del PSOE autonómico, Piar Alegría, ha aprovechado para criticar a los populares por los “innumerables vetos” que, según ha dicho, han ejercido contra ella en actos públicos.
La cita en cuestión era la entrega de los premios científicos Severo Ochoa y María de Maeztu. El Ministerio había elegido la Universidad de Zaragoza para destacar la labor del Instituto de Nanociencia y Materiales de Aragón (INMA), que se incorporó a esta red de excelencia el pasado año, el primero de Aragón.
La organización del acto corría del todo por cuenta del Ministerio, que optó por el Aula Magna del Paraninfo de Zaragoza. Es habitual que la Universidad de Zaragoza ceda a terceros sus instalaciones -canon mediante- para celebrar eventos culturales, educativos, académicos o científicos. La propia ministra, Diana Morant, ha celebrado la deslocalización del evento en un momento de su intervención: “Me gusta poner en valor que la ciencia se hace en todos los territorios. En Zaragoza es la segunda vez, pero hemos estado en la Comunidad Valenciana, Cataluña, Navarra o Castilla-La Mancha. Es importante que se hable de ciencia en los territorios y que se sepa que se hace ciencia de excelencia en todos los territorios”.
“Sugerencia” a los organizadores
En los casos en que la Universidad de Zaragoza solo ejerce de anfitrión las invitaciones corren a cuenta, como es lógico, de los propios organizadores. Según fuentes del campus, únicamente cuando el evento es “relevante” se traslada desde el Rectorado una “sugerencia” a los impulsores del acto para que inviten al presidente del Gobierno de Aragón. “Es una costumbre que se cursa de oficio y que se hace en todos los casos”, apuntan fuentes de Unizar, quienes niegan que se haya producido un “veto” y tratan de minimizar la controversia creada.
Desde el Ministerio también desmienten que haya “polémica” y apuntan que “se ha procedido con normalidad con las invitaciones”. En estos actos, señalan, se invita siempre al consejero o consejera del ramo, en este caso la titular de Empleo, Ciencia y Universidades, Claudia Pérez Forniés, quien rechazó la propuesta. “Es el Gobierno de Aragón el que ha declinado venir”, inciden las fuentes del Departamento ministerial.
De hecho, entre los invitados al acto de este miércoles en el Paraninfo de Zaragoza hay algos cargos de los gobiernos regionales de Galicia y Andalucía, ambos en manos del PP. Y también está el ejemplo de la reciente entrega del Premio Nacional de Investigación, celebrada en el Palacio de El Pardo, en Madrid, el pasado 5 de julio y organizada por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades. Entonces no se invitó ni a la presidenta ni al alcalde y sí al consejero del ramo, que accedió a participar con normalidad.
“Sectarismo”
El presidente Azcón, sin embargo, ha arremetido con dureza contra el Ministerio y contra Pilar Alegría, con la que se acababa de reunir. “Me parece sectarismo, algo incomprensible que tiene que ver con el respeto a las instituciones”, ha manifestado, antes de acusar a la líder de los socialistas aragoneses por ser “cómplice directa de la ruptura de la institucionalidad”.
Antes, la propia ministra de Educación había sido cuestionada sobre la polémcia. Alegría ha recordado que en este acto “siempre se ha invitado al consejero” y ha expresado su “respeto” por que Pérez Forniés haya declinado la invitación. Y ha continuación ha pasado a la ofernsiva y ha acusado al propio Azcón de ser partícipe de los “innumerables vetos”, ha afirmado, a los que ha tenido que “hacer frente, algunos públicos” como la frustrada visita al colegio público Gloria Fuertes de Andorra (Teruel), en la que denunció presiones para no ser invitada.
En el acto de este miércoles han participado, además de las ministras Morant y Alegría, la secretaria general de Investigación, Eva Ortega; el director de la Agencia Estatal de Investigación, José Manuel Fernández de Labastida; el rector de la Universidad de Santiago de Compostela, Antonio López, y la presidenta del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Eloísa del Pino, entre otras autoridades.
Quien no ha estado presente ha sido la propia rectora, Rosa Bolea, que ha justificado que tenía cerrada desde hacía un año su participación en unos cursos de verano en Jaca. Sí que ha asistido la vicerectora de Política Científica, María Pilar Pina, quien ha asumido la inauguración del acto. Según fuentes de la Universidad de Zaragoza, su elección tiene que ver con que “formó parte de la junta directiva del INMA”, cuyo reconocimiento el año pasado está detrás de la elección de Zaragoza para el evento.