El consumo de alcohol, tabaco y cannabis desciende entre los adolescentes aragoneses

El consumo de alcohol, tabaco y cannabis entre los adolescentes aragoneses continúa descendiendo y la percepción de riesgo asociada a estas sustancias aumenta. Así lo recoge la encuesta ESTUDES 2025, cuyos resultados ha presentado la Dirección General de Salud Pública de Aragón. El estudio, realizado entre febrero y abril de 2025 entre estudiantes de 14 a 18 años, confirma una disminución generalizada en el uso de sustancias psicoactivas y, gracias a una muestra ampliada, ofrece una radiografía más precisa sobre la evolución de los consumos en la comunidad.

El alcohol sigue siendo la sustancia más consumida, aunque consolida su tendencia descendente. En los últimos 12 meses, el 73,5% de los estudiantes ha bebido, frente al 78,7% registrado en 2023. También disminuyen los episodios de intoxicación etílica y el consumo en atracón, aunque entre quienes consumen de forma habitual, la cantidad ingerida sigue siendo elevada, especialmente en adolescentes mayores de 16 años.

El descenso del tabaco es todavía más evidente. El porcentaje de jóvenes que fuma en los últimos 30 días baja del 25,4% al 19,7%, mientras que el consumo diario se reduce prácticamente a la mitad, pasando del 11,5% al 6,7%. Según la directora general de Salud Pública, Nuria Gayán, gran parte de esta caída está relacionada con el auge de productos alternativos como los cigarrillos electrónicos, que se consolidan entre quienes los usan.

El cannabis, la droga ilegal más consumida entre los adolescentes, también refleja un descenso general. El 18,3% de los estudiantes lo ha consumido en los últimos 12 meses y el 14,3% en los últimos 30 días, frente al 23,6% y 16,9% de 2023. Sin embargo, entre quienes consumen, aumenta el porcentaje con patrones de consumo problemático, que pasa del 14,6% al 20,2%. Este grupo presenta un mayor riesgo de dependencia y de efectos negativos en la salud y en el rendimiento académico.

El uso de cigarrillos electrónicos sigue un patrón diferente: aunque baja la experimentación —menos adolescentes los han probado alguna vez—, el consumo habitual aumenta del 16,4% al 24,2%, lo que indica que quienes se inician tienden a consolidar el hábito. La jefa de Servicio de Prevención y Programas de Salud Pública, Ana Clavería, destaca que “este aumento refleja una mayor consolidación del consumo entre los adolescentes que ya lo utilizan”.

Aumento en la percepción de riesgo

Además de la reducción en los consumos, la encuesta muestra un incremento en la percepción de riesgo. Entre 2023 y 2025, los adolescentes aragoneses consideran más peligrosos el alcohol, el tabaco, el cannabis y los cigarrillos electrónicos, especialmente estos últimos, cuyo riesgo percibido ha subido casi 20 puntos.

En términos de disponibilidad, el alcohol y el tabaco siguen siendo las sustancias más fáciles de conseguir (93% y 89,8% de los adolescentes, respectivamente), mientras que el cannabis se percibe como relativamente accesible (54,2%). Drogas como heroína o metanfetamina siguen siendo difíciles de obtener, con menos del 20% de los estudiantes señalando que podrían conseguirlas.

Para Nuria Gayán, “los resultados reflejan una evolución favorable en los hábitos de consumo de nuestros adolescentes, pero surgen nuevos retos, especialmente frente al uso habitual de cigarrillos electrónicos y al consumo de drogas ilegales”. Clavería coincide en que, aunque los datos son positivos, “es fundamental mantener y adaptar las estrategias de prevención para consolidar estas tendencias y proteger la salud de los jóvenes”.

En conjunto, ESTUDES 2025 muestra un panorama alentador: menos alcohol y tabaco, descenso del consumo de cannabis, consolidación del vapeo y una mayor conciencia sobre los riesgos asociados. Los expertos coinciden en que seguir reforzando la prevención es clave para mantener estos avances entre los adolescentes aragoneses.