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Milei intenta aprobar su reforma laboral ultraliberal en un día de huelga general y tensión en las calles

Vista de la zona de la estación ferroviaria de Plaza Constitución en Buenos Aires durante la huelga general, el 19 de febrero de 2026.

Mercedes López San Miguel

Buenos Aires —
19 de febrero de 2026 19:03 h

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La huelga general convocada por los sindicatos argentinos se hacía sentir este jueves con fuerza en protesta contra la reforma laboral que impulsa el Gobierno de Javier Milei. Mientras en la Cámara de Diputados se debatía el proyecto que abarata el despido, recorta múltiples derechos de los trabajadores y permite extender la jornada laboral a 12 horas, el mandatario ultraderechista aparecía como un personaje sacado de otra película: se mostraba junto a Donald Trump en la primera reunión de la “Junta de Paz”, celebrada hoy en Washington.

La Confederación General del Trabajo (CGT), que convocó a la cuarta huelga general contra el Gobierno ultra desde su llegada al poder en diciembre de 2023, ha vinculado la medida de fuerza a la situación sociolaboral que calificó de “absolutamente complicada”. Como una muestra de lo que sucede en Argentina con el deterioro del trabajo en un contexto de apertura de importaciones, la fábrica nacional de neumáticos Fate ha anunciado su cierre y el despido de 920 empleados.

“El empleo ha caído 300.000 puestos de trabajo formales en los últimos dos años”, ha dicho Jorge Sola, secretario general de la CGT, quien ha evaluado como “contundente” el seguimiento del paro de 24 horas contra la reforma laboral, con el freno de trenes, subterráneos, autobuses, aviones y barcos. Además, no ha habido atención en los bancos ni recolección de basura.

El proyecto de ley, que ya cuenta con el visto bueno del Senado, gracias a los votos del partido de Milei, La Libertad Avanza, y sus aliados del conservador PRO, la Unión Cívica Radical y fuerzas provinciales, se está debatiendo este jueves en la Cámara de Diputados, en lo que promete ser una sesión maratónica en medio de un clima social caldeado.

Si bien la CGT convocó a una huelga sin movilización, otros sindicatos y organizaciones sociales y políticas decidieron marchar en las cercanías del Congreso, que ha amanecido fuertemente vallado y custodiado por agentes de seguridad, dispuestos a desplegar su aparato represivo. La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, ha advertido en sus redes: “Se los digo sin vueltas: marchar en paz es un derecho. La violencia no. El que vaya a romper, a generar caos o a atentar contra el orden democrático, va a pagar las consecuencias. Nuestras Fuerzas están listas y van a actuar. Esta Argentina no va a ser rehén de los violentos de siempre. Ley y orden”.

El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, ha cuestionado la medida de fuerza y afirmado que ha perjudicado a los trabajadores que intentaron asistir a sus puestos. “Es bastante perverso, porque en definitiva, si te cortan el medio de transporte, por más ganas que tengas de ir a trabajar, no podés hacerlo”, ha declarado durante una entrevista radial.

“Un negocio financiero”

La reforma laboral abarata el despido –cambia el cálculo de las indemnizaciones, que ya no contempla las vacaciones, el salario extra u otros conceptos que no aparezcan en la nómina habitual– y crea un Fondo de Asistencia laboral (FAL) para pagar indemnizaciones que deja sin financiación el Sistema de Seguridad Social. El FAL constituye una caja común para que las empresas financien las indemnizaciones (si la empresa es pequeña, destinará un 2,5% del salario de cada empleado y, si es grande, un 1,5 %, porcentajes que se quitan del aporte a las jubilaciones).

Matías Cremonte, presidente de la Asociación Latinoamericanos de Abogados Laboralistas señala a elDiario.es que, con el FAL, “son los propios trabajadores los que están subsidiando un fondo para pagar sus despidos. Ese fondo es administrado por aseguradoras, por bancos, por entidades financieras para que tengan rendimiento, es un gran negocio, sobre todo financiero”.

El experto agrega que se evapora el efecto disuasorio de despedir. “Un empleador se vería tentado a despedir a un empleado de 20 años de antigüedad y contratar a uno sin experiencia, con menos salarios y con menos beneficios. Va a ser mucho más fácil despedir porque la indemnización va a salir de ese fondo”.

Además, la reforma permite extender la jornada laboral a 12 horas de las 8 horas actuales, a través de la implementación de un sistema de “banco de horas”, aunque mantiene como límite máximo las 48 horas semanales. Asimismo, elimina las horas extra, fracciona vacaciones y limita el derecho a huelga al ampliar el listado de sectores considerados esenciales.

Al respecto, Cremonte afirma que “limita muchísimo el derecho de huelga y, además, restringe el derecho a hacer asambleas en el lugar de trabajo, porque modifica todo el sistema de negociación colectiva: en vez de que tenga preeminencia, como tiene hoy, el convenio colectivo a nivel nacional que se llama por rama de actividad, va a tener preeminencia y mayor validez el convenio de empresa, que es un poco lo que estaba en la ley de 2012 de España y que se dejó atrás en la reforma reciente”.

El artículo cruel que no fue

Empujado por las críticas de hasta algunos aliados parlamentarios, el oficialismo debió retirar el artículo 44 del proyecto que señalaba que durante las licencias médicas el salario podría reducirse entre un 50% y un 75%, dependiendo de la situación del trabajador, en contraste con el esquema vigente que garantiza la percepción íntegra del sueldo por el tiempo que dure la enfermedad. Fue precisamente este artículo cruel del texto lo que precipitó el anuncio de la huelga general.

Muy lejos y ajeno al pulso en la calle y en el Congreso, Milei ha viajado a Washington para participar en la inauguración de la “Junta de Paz” de Trump, que reúne a 27 mandatarios, en una nueva escenificación de su alineamiento con el mandatario estadounidense.

Trump ha destacado el respaldo que le dio a su par argentino en las elecciones legislativas de octubre pasado. “No se supone que deba apoyar a gente, pero lo hago cuando me gusta la gente. Apoyé a (Viktor) Orban y a este caballero, Milei, que estaba un poco detrás en las encuestas pero terminó ganando de forma aplastante”. Washington ofreció en aquel momento a Argentina una ayuda por 20.000 millones de dólares que sirvió para frenar las turbulencias en los mercados y ayudó a Milei de cara a los comicios.

El discípulo de Trump confía en conseguir la aprobación de la reforma laboral en el Congreso de Diputados con el voto de legisladores propios, aliados, fuerzas provinciales y un puñado de disidentes del peronismo –el principal bloque opositor–, aunque deberá regresar al Senado para su sanción definitiva.

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