La justicia de Aragón, Concepción Gimeno, ha emitido una sugerencia al Departamento de Sanidad del Gobierno de Aragón en la que reclama “un seguimiento continuo de las necesidades asistenciales” en la Unidad del Dolor del Hospital Clínico de Zaragoza y una mejora de los recursos. Lo hace tras recibir la queja de una vecina de la capital aragonesa que en diciembre de 2024 llevaba más de dos años y medio esperando a ser citada después de que su médico le derivase a terapia del dolor.
La institución reclama al Ejecutivo autonómico que adopte “las medidas precisas que posibiliten que las listas de espera estén dentro de los estándares aceptables”.
La mujer que envío su queja a la Justicia de Aragón, de 59 años y vecina del barrio de Valdeefierro, tenía reconocido según expuso un 36% de discapacidad y sufría fuertes dolores por una fibromialgia que le impedía llevar una vida normal.
Pese a esto y a tener que ir con andador, tras dos años y medio de ser derivada a la Unidad del Dolor del Clínico seguía a la espera de acceder al servicio sanitario. En cuanto a la resonancia necesaria para tratar una rotura de ligamentos en el hombro debido a una caída, llevaba más de un año en lista de espera. “Vivir con dolor es desesperante, traumático muchas veces, y desalentador”, afirmaba en su queja a la institución.
En su respuesta, Sanidad admitió que la mujer estaba “pendiente de citar en la consulta”, pero añadía que “debido a la demora” del servicio no podían citarla “con la brevedad deseada”.
Tal y como expone la justicia de Aragón en su resolución, la ley de Salud de Aragón expone que los ciudadanos gozan del derecho “a una atención sanitaria adecuada a las necesidades individuales y colectivas, orientada a conseguir la recuperación, dentro de la mayor confortabilidad, del modo más rápido y con la menor lesividad posible, de sus funciones biológicas, psicológicas y sociales”.
Sin embargo, en el presente caso “la paciente está en lista de espera desde hace casi tres años” y el Departamento asume “la demora existente en esta Unidad”. “Resulta necesario tratar de dar una solución a este problema para que las personas que sufren puedan mejorar su calidad de vida”, apunta la justicia.
No obstante, en la confianza de que por parte de la Dirección del Servicio Aragonés de Salud existe un deseo de superar cualquier disfunción que pudiera producirse en el tratamiento y asistencia a los ciudadanos.