Las llamas arrasan ya 2.200 hectáreas entre Zaragoza y Huesca: la evolución es “favorable”, aunque se teme al cierzo

Luis Faci

1 de julio de 2026 08:04 h

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El incendio forestal de la sierra de Alcubierre, entre las provincias de Zaragoza y Huesca y próximo a la localidad de Leciñena, ha arrasado ya 2.200 hectáreas –la mayor parte, de masa arbórea– tras una noche en la que el amplio dispositivo desplegado ha podido trabajar “de forma muy efectiva”, según fuentes del Gobierno de Aragón. Este miércoles se teme que a las altas temperaturas se una un fuerte cierzo, aunque los equipos de extinción son algo más optimistas que la jornada pasada.

La evolución a primera hora del día es “favorable” y por el momento el perímetro del incendio no ha aumentado. La superficie afectada de 2.200 hectáreas lo convierte ya en el segundo mayor incendio en la comunidad en los últimos cuatro años, y registrado además apenas unos días después del registrado en Tamarite de Litera (Huesca).

Durante la noche han continuado trabajando, por parte del Infoar, siete brigadas terrestres, otras tantas autobombas y dos bulldozer. El Ministerio de Defensa ha aportado dos secciones de la Unidad Militar de Emergencias con doce autobombas, dos nodrizas, un dron terrestre, otro aéreo, dos bulldozer. Por parte de las diputaciones y del Ayuntamiento de Zaragoza, han trabajado seis autobombas y dos nodrizas. Desde las 7:30 horas se han ido incorporando medios aéreos hasta completar previsiblemente un operativo será similar al del martes.

El principal temor de los equipos de extinción es el viento, que en las últimas horas ha arrastrado el incendio en dirección a Robres y Alcubierre –aunque por el momento no hay riesgo de que afecte a ningún núcleo habitado–. A primera hora se ha vuelto a reunir el Centro de Coordinación Operativa Integrada (Cecopi) en la sala de crisis del 112. Tras el encuentro, el consejero de Hacienda e Interior, Roberto Bermúdez de Castro, ha apuntado que “las próximas tres o cuatro horas son críticas”. “Con el paso del día va a bajar la humedad, va a subir la temperatura y va a subir la fuerza del viento, con lo cual nos puede generar dificultades”, ha admitido, aunque es “un poco más optimista” que el martes. “Hay algunos puntos más críticos, donde empieza a haber nuevas fumatas y hay que actuar de una manera rápida para poder intentar apagarlos”, ha abundado.

En estos momentos, el operativo se centra en el flanco derecho del incendio, que es la zona que más “preocupa”, según Bermúdez de Castro.

Respecto de las carreteras, el 112 Aragón informó de que a las 00:26 se había procedido a cortar la carretera A-1211 entre Robres y Alcubierre debido al riesgo por el avance de las llamas, pero ya ha sido habilitada de nuevo. El martes ya se tuvo que cortar la carretera A-129, que une Zaragoza con Sariñena, desde Leciñena hasta Alcubierre (entre puntos kilométricos 25 y 39).

El fuego se declaró en torno a las 15.30 del martes en una zona de monte bajo y matorral, con afección también a suelo agrícola, y ha generado grandes columnas de humo. La principal dificultad para las labores de extinción ha sido el fuerte viento, especialmente en la zona de sierra. El Gobierno de Aragón activó a primera hora de la tarde el Plan Especial de Protección Civil de Emergencias en situación operativa 2, lo que implicó la incorporación de la Unidad Militar de Emergencias (UME).