El Colegio de Psicología descarta por ahora denunciar por intrusismo a la terapeuta sin colegiar de los Andic
Julia L. ha salido este martes de los juzgados de Martorell de forma inusual para un testigo: protegida por dos agentes de los Mossos d’Esquadra, que la han acompañado hasta el taxi negro que la esperaba en una rotonda. Uno de los uniformados incluso le ha abierto la puerta del vehículo.
La terapeuta ha declarado durante más de dos horas y media ante la jueza que mantiene investigado a Jonathan Andic por el presunto homicidio de su padre, el fundador de Mango, el 14 de diciembre de 2024 en la montaña de Montserrat.
El papel de la terapeuta en el caso es uno de los hilos de los que tiran la jueza Raquel Nieto y la fiscal Teresa Yoldi. Se trata de una mujer sin rastro digital, que ha basado su negocio en el boca a oreja hasta convertirse en una terapeuta conocida en la parte alta de Barcelona. En otro plano distinto, el Colegio de Psicología de Catalunya ha indicado a este diario que, por ahora, descarta denunciar a la terapeuta por intrusismo pese a no estar colegiada.
La de la terapeuta ha sido la comparecencia más larga de la jornada. Julia L. ha tenido que responder a las preguntas sobre el alcance de su terapia y los mensajes con la víctima y el investigado del caso, que constatan que abordaban las reclamaciones económicas que Jonathan planteaba y que la relación entre padre e hijo tuvo momentos de aspereza. En ningún momento de la declaración la terapeuta ha querido acogerse a la confidencialidad con sus clientes.
En el plano penal, sigue siendo una testigo muy relevante para la jueza del caso, quien ordenó investigar su posible “implicación” en los hechos. La magistrada mantiene la tesis de que el móvil económico del presunto homicidio nace de la “mala relación” entre el padre y el hijo, algo que el primogénito negó en sus declaraciones ante los Mossos, pero que según la jueza desmienten los mensajes hallados en el teléfono de Jonathan Andic.
El Colegio de Psicología de Catalunya, a preguntas de este diario, ha explicado que, por ahora, no se plantea denunciar por intrusismo laboral. A día de hoy, han indicado desde la entidad, no disponen de “elementos suficientes” para determinar “si existen datos bastantes para valorar la interposición de una denuncia”.
Según el Colegio, es necesario “esperar a disponer de más información y datos concretos, si es que de un modo u otro llegan” a la institución para valorar denunciar a la terapeuta. Por ejemplo, sobre su titulación, el lugar desde el que actuaba Julia L. y el contenido de su intervención con los Andic.
Algunos de estos datos ya son conocidos. Gracias a su investigación previa, los Mossos d’Esquadra descubrieron que el nombre y apellido de la terapeuta no constan en los colegios profesionales de psicólogos de España.
Los aspectos terapéuticos fueron, en parte, adelantados por la defensa de Andic en su recurso de apelación contra la fianza de un millón de euros abonada por el hijo del fundador de Mango para evitar la cárcel.
En primer lugar, la defensa explicó que la terapeuta trataba tanto a padre como al hijo “y al conjunto de la familia”, esto es, las otras dos hijas del fundador de Mango (que testificarán el viernes).
Los abogados de Andic también alegaron que los Whatsapps entre la terapeuta y padre e hijo se enmarcaba en un “contexto clínico de una terapia psicoanalítica [una de las corrientes de la psicología] fuertemente directiva en que se potencia por el terapeuta cierta confrontación de acción y reacción para encontrar el crecimiento”.
En suma, la defensa cree que hay que leer los Whatsapps del caso en un contexto terapéutico, y no de preparación de un homicidio, como cree la acusación. En uno de estos mensajes, incluidos en informes policiales, Jonathan Andic recordaba en julio de 2025 las discusiones con su padre y aseguró: “No me extraña que pensaras que era capaz hasta de matarte”.
La defensa de Jonathan Andic alegó que se trata de una expresión “metafórica” habitual en las terapias psicoanalíticas sacada de contexto por parte de los Mossos, que lo destacan e incluyen en uno de sus informes.
El conjunto del mensaje fue publicado por la agencia EFE: “Hola Viejo, ¿qué tal, habéis llegado bien? Me quedé un poco preocupado con lo del avión (…) Estoy en pleno maratón trabajado (sic) con Julia [la terapeuta] y no sé si voy a tener fuerzas para poder recuperarme este verano. Jejeje, lo que sí voy comprendiendo es que tener un hijo como yo es lo más duro que puede pasarle a un padre”.
“He recordado algunas discusiones donde no me extraña que pensaras que era capaz hasta de matarte. A medida que avanzo en este intensivo sprint de trabajo conjunto con Julia comprendo que era imposible sanear nuestra relación. No me sorprende que la cuerda casi se rompiera. Cuando Julia estaba haciéndome el diagnóstico recuerdo que ella me dijo, rece para que su padre no muera hasta que hayan pasado las cronologías. Y ahora entiendo que mi necesidad de alejarme de ti era porque no tenía la madurez de aprender de un padre con tanta personalidad y con las ideas tan claras”, proseguía el mensaje.
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