Un siglo de vida: Zaragoza homenajea a sus centenarios, protagonistas de una vida dedicada al trabajo
Balbina, Jacinto, Carmen, Félix o Eladia son algunos de los 62 centenarios que han acudido al homenaje que se les ha rendido este jueves en el Ayuntamiento de Zaragoza. Forman parte del grupo de 205 personas empadronadas en la ciudad que nacieron en 1926, hace cien años.
En total, 47 mujeres y 15 hombres han acudido hasta el salón de Recepciones de la casa consistorial, acompañados de un familiar, para protagonizar este acto en el que se les ha entregado un ejemplar de la portada del Heraldo de Aragón del día en que nacieron, una publicación especial bajo el nombre ‘Centenarios de Zaragoza 1926-2026’ y una insignia de plata con el escudo de la ciudad.
Entre ellos también se encuentra Jesús, que acaba de cumplir cien años y que conserva el recuerdo de una infancia marcada por la guerra. Tenía apenas 12 años cuando se vio obligado a abandonar su pueblo, Bielsa, y cruzar de noche a Francia. “Nos quitaron los animales, nos quemaron la casa y tuvimos que cruzar a otro país”, rememora. A pesar de haber regresado pronto a España, no olvida las dificultades de aquella etapa: “Lo que pasamos fue horroroso, pero aquí estoy”.
Balbina vino a Zaragoza en 1950, con 24 años, cuando se casó con su marido Santiago. Sus diez hijos han nacido en Zaragoza, ciudad que la acogió y donde ha desarrollado su vida, aunque sin olvidar sus raíces. Hoy ha sido la encargada de soplar las velas en representación de todos los asistentes. Lo ha hecho junto a Jacinto, que, visiblemente emocionado, aseguraba que este era “un gran homenaje” y “un orgullo”. El secreto para llegar en tan buenas condiciones a los cien años, apunta: “Comer poco y andar mucho”.
La celebración de este año ha contado con una invitada especial, Esther, nacida el 16 de abril de 1921 y que ya ha cumplido 105 años. Nació en Soria, aunque a los nueve años se mudó a Zaragoza: “Soy maña”, dice con una sonrisa. Vive sola, aunque cuenta con ayuda en casa, y destaca que lo importante es “llegar con la cabeza bien; lo demás ya vendrá”.
Carmen es otra de las asistentes. Asegura que no sabía que se organizaba este acto y que le hizo “mucha ilusión”. Su consejo para alcanzar su edad es claro: “Vivir tranquila, sin nervios, hacer las cosas con calma y trabajar en lo que uno puede”. Recuerda además una vida de esfuerzo: “He estado toda la vida recogiendo olivas, de rodillas; así hemos vivido”.
Félix también insiste en el trabajo como motor: “Hay que trabajar, trabajar y trabajar” y recuerda anécdotas de la Guerra Civil Española, cuando “las mozas me sacaban a bailar a los 14 años”. En la misma línea, Eladia reivindica el valor del trabajo dentro del hogar: “Lo importante es ser trabajador y buena persona. Yo he trabajado mucho en casa y eso también es trabajo”.
Las historias de vida de estos centenarios reflejan también grandes cambios sociales, muchos coinciden en señalar ese contraste: una ciudad que “ha cambiado muchísimo” y que hoy poco tiene que ver con la que conocieron en su juventud.
La longevidad en España es una de las más elevadas del mundo, un fenómeno que ha ido en aumento en las últimas décadas gracias a la mejora de las condiciones de vida y la atención sanitaria. En España actualmente hay más de 16.000 personas centenarias, según los datos del Instituto Nacional de Estadística.
La alcaldesa, Natalia Chueca, ha felicitado a todos los homenajeados y les ha dado las gracias por su contribución a las transformaciones que se han producido en España y en Zaragoza: “Vosotros habéis construido esta Zaragoza mucho antes de que muchos de nosotros naciéramos. Habéis visto cambiar las calles, los barrios, las plazas, habéis levantado familias, trabajado sin descanso, superado tiempos difíciles y ayudado a sacar adelante esta ciudad”. Para la alcaldesa, la cifra de centenarios refleja “la calidad de vida” de la ciudad: “Tener centenarios es probablemente la mejor demostración de todo aquello que queremos seguir siendo”.
Es la tercera vez que el Ayuntamiento organiza este homenaje, que tiene como finalidad reconocer a las personas mayores y su papel en el tejido familiar, económico y social. En particular, a quienes han superado el siglo de vida, un grupo que no deja de crecer.
Por su parte, la concejala delegada del Mayor, Paloma Espinosa, ha reivindicado este día como de “celebración y agradecimiento”: “Me siento especialmente feliz de poder felicitarles y compartir esta celebración, para reconocer y agradecer todas aquellas cosas que siguen realizando y han contribuido a que todos vivamos algo mejor”.