Los trucos para desalar el bacalao y dos recetas nutritivas para disfrutarlo

El secreto no solo reside en la cocción, sino en una buena preparación previa.

Marina Manzanares

0

El bacalao es uno de los pescados más versátiles y apreciados de nuestra gastronomía, pero su correcta preparación comienza mucho antes de encender los fogones. Al ser un producto tradicionalmente conservado en salazón para preservar sus propiedades, el proceso de desalado se convierte en el paso crítico que determina tanto la textura como el sabor final del plato. Un desalado deficiente puede arruinar una excelente pieza de pescado, mientras que una técnica adecuada permite disfrutar de un alimento rico en proteínas y bajo en grasas en todo su esplendor.

A continuación, exploramos los mejores trucos para rehidratar el bacalao de forma segura y eficiente, garantizando que conserve su jugosidad característica. Además, complementaremos este conocimiento con dos recetas nutritivas diseñadas para aprovechar al máximo los beneficios de este pescado blanco, convirtiéndolo en el protagonista de una dieta equilibrada y deliciosa.

Para lograr un resultado óptimo con el bacalao, es fundamental dominar la técnica del desalado, ya que esto garantiza la textura y el sabor perfecto para cualquier receta. Aquí tienes los pasos y trucos esenciales para realizarlo correctamente.

Trucos para desalar el bacalao

Para conseguir un plato de diez, el secreto no solo reside en la cocción, sino en una preparación previa impecable que respete los tiempos y la temperatura del pescado. Dominar el arte del desalado te permitirá recuperar la textura jugosa y el punto justo de sal, transformando una pieza en salazón en el ingrediente estrella de tu cocina. Esto son algunos consejos para esta práctica

  • Limpieza previa: antes de ponerlo en remojo, debes lavar las piezas bajo el grifo con agua fría para eliminar la capa externa de sal gorda.
  • Corte estratégico: trocea los lomos si son muy grandes, reserva las partes gruesas para cocciones largas o salsas y las partes finas o recortes para elaboraciones como el pil-pil, revueltos o ensaladas.
  • Posición de las piezas: coloca siempre el bacalao con la piel hacia arriba en el recipiente, ya que es donde se concentra más sal y esta posición ayuda a que se desprenda mejor.
  • Proporción de agua: asegúrate de que el pescado esté cubierto por agua en abundancia durante todo el tiempo que dure el proceso.
  • Tiempos según el grosor: dependiendo del tamaño necesitará más o menos tiempo a remojo con más o menos cambios de agua, por ejemplo: los lomos gruesos requieren tres días con cambios cada 6 horas; las partes finas necesitan 36 horas con cambios cada ocho horas; y las migas apenas dos horas de remojo o diez minutos bajo el grifo.
  • Temperatura constante: realiza el desalado siempre dentro de la nevera (entre 6 y 8 °C) para evitar que el pescado fermente y para asegurar que la carne se mantenga compacta.
  • Secado y atemperado: antes de cocinarlo, seca bien las piezas con un trapo o papel absorbente; dejar que recupere la temperatura ambiente ayudará a que conserve su esponjosidad.

Bacalao a la plancha con verduras

Bacalao a la plancha con verduras

Este plato principal es una opción exquisita y equilibrada que destaca por su sencillez y rapidez, permitiéndote disfrutar de un menú único en apenas 25 minutos. La combinación de la textura dorada del pescado con el frescor de las hortalizas salteadas lo convierte en una alternativa nutritiva y perfecta para cualquier día de la semana. Toma nota de estos ingredientes:

  • Un par de filetes de bacalao
  • Un limón
  • Dos tazas de guisantes finos
  • Tomates cherry
  • 200 gramos de zanahorias en dados
  • Brócoli
  • Coliflor
  • Judías troceadas
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Pimienta al gusto

Para comenzar la elaboración, debemos cocinar las verduras de forma escalonada. En una cazuela con agua hirviendo y una pizca de sal, incorpora los guisantes y deja que hiervan durante unos diez minutos a fuego medio hasta que estén en su punto. Simultáneamente, utiliza otras cazuelas para cocer las zanahorias, la coliflor y el brócoli; una vez que todos los vegetales estén listos, escúrrelos bien y resérvalos para el paso final.

Mientras las verduras se terminan de cocinar, procedemos a preparar el pescado. Salpimienta los filetes de bacalao al gusto y pon a calentar una plancha o sartén engrasada con un chorrito de aceite de oliva virgen extra. Cuando la superficie esté bien caliente, coloca el bacalao y cocínalo con cuidado hasta que quede perfectamente dorado y crujiente por ambos lados.

El toque final consiste en integrar todos los sabores en una sartén con un poco de aceite. Saltea el brócoli, la coliflor, las zanahorias, las judías y los guisantes junto con los tomates cherry cortados por la mitad durante un tiempo de diez minutos. Salpimienta de nuevo este conjunto y, una vez listo el bacalao, sirve el pescado acompañado de este colorido salteado de verduras bien caliente.

Buñuelos de bacalao

Buñuelos de bacalao

Esta receta es perfecta para quienes buscan disfrutar del bacalao con una textura crujiente por fuera y una masa suave y aireada por dentro. Aunque requiere algo de paciencia para el reposo de la masa, el resultado es un bocado tradicional que resalta el sabor del pescado con el toque aromático del ajo y el perejil fresco. Toma nota de estos ingredientes:

  • 400 gramos de bacalao desalado
  • Un manojo de perejil fresco
  • Dos dientes de ajo
  • 200 gramos de harina de trigo
  • Tres huevos grandes
  • 150 gramos de mantequilla
  • 300 mililitros de agua
  • Una cucharadita de postre de levadura química
  • Sal al gusto
  • Aceite de oliva virgen extra para freír

Para comenzar la elaboración, debemos dar un hervor al bacalao para después colarlo, retirarle la piel y las espinas, y reservarlo. En una cazuela a fuego medio, ponemos el agua con la mantequilla y, en cuanto empiece a hervir, retiramos del fuego para añadir de golpe la harina tamizada junto con la levadura. Volvemos al fuego y removemos con una cuchara de madera hasta obtener una masa homogénea que se despegue de las paredes del recipiente.

Una vez que la masa se haya templado fuera del fuego, vamos incorporando los huevos de uno en uno, asegurándonos de que el primero esté totalmente integrado antes de añadir el siguiente. El resultado debe ser una masa espesa, brillante y cremosa. En este punto, desmigamos el bacalao reservado, picamos muy finamente los ajos y el perejil, y lo añadimos todo a la mezcla. Tras remover bien para distribuir los ingredientes, dejamos enfriar la masa en la nevera durante, al menos, una hora.

Finalmente, calentamos abundante aceite en una sartén para proceder a la fritura. Con la ayuda de dos cucharitas, vamos formando pequeñas porciones y las freímos poco a poco hasta que estén doradas. A medida que los buñuelos estén listos, los colocamos sobre papel de cocina absorbente para eliminar el exceso de grasa y los servimos inmediatamente para disfrutarlos bien calientes.

Etiquetas
stats