El Parque de Atracciones de Zaragoza abrirá para las comuniones de abril y mayo, pero su futuro sigue en el aire

El Parque de Atracciones de Zaragoza abrirá sus puertas en los próximos meses para atender los compromisos ya adquiridos, especialmente las comuniones previstas para abril y mayo. Sin embargo, más allá de esta actividad puntual, el futuro del recinto continúa sin resolverse, condicionado por el bloqueo en las negociaciones entre las empresas implicadas en la nueva concesión.

La alcaldesa, Natalia Chueca, ha reconocido que la situación actual “no es la deseable”, aunque ha subrayado que el origen del problema es ajeno al Ayuntamiento y responde a las dificultades económicas de la anterior concesionaria, actualmente en preconcurso de acreedores.

La empresa gestora actual se ha comprometido a atender los eventos ya cerrados, principalmente celebraciones familiares como comuniones, evitando dejar sin servicio a los clientes que habían reservado con antelación.

No obstante, el equipo de gobierno municipal no descarta que esta actividad será limitada y que la intención es no adquirir nuevos compromisos que puedan dificultar el traspaso a la nueva concesionaria, en un contexto marcado por la falta de acuerdo entre los socios.

Aval millonario y riesgo de sanciones

La nueva concesión está formada por dos partes:  Moncayo Leisure —la empresa adjudicataria, formada en un 80% por la firma argentina Fénix Entertainment— y por Parque de Atracciones de Zaragoza, de la familia Morte y actual gestora —la actual empresa del parque— , que mantiene un 20%. Aunque existía un acuerdo inicial, la situación económica ha deteriorado la relación entre ambas, dificultando el relevo.

Desde el Ayuntamiento se les ha instado a retomar las negociaciones para alcanzar un entendimiento que permita desbloquear el proceso. “Son ellos los que se tienen que poner de acuerdo”, ha señalado la alcaldesa.

El consistorio zaragozano cuenta con mecanismos para actuar en caso de incumplimiento. La nueva concesionaria depositó un aval de 600.000 euros —el más alto exigido hasta ahora por el Ayuntamiento— como garantía de que cumplirá con las condiciones del contrato. Además, si no se respeta la orden de continuidad del servicio, podrían abrirse expedientes sancionadores. En el escenario más extremo, el Ayuntamiento podría ejecutar ese aval y volver a sacar la gestión del parque a licitación.

No obstante, la alcaldesa ha subrayado que el parque solo podrá abrir si cumple todas las condiciones de seguridad y cuenta con las revisiones necesarias en sus instalaciones. “Lo primero es la seguridad, no tanto el hecho de abrir o no”, ha insistido Chueca, dejando claro que no se permitirá la actividad si no se garantizan todas las condiciones.

Incertidumbre también para la plantilla

El conflicto no solo afecta a la actividad del parque, sino también a sus trabajadores. Actualmente, 81 empleados dependen de esta concesión, y su futuro queda supeditado a la evolución del proceso. La posible subrogación de la plantilla en caso de cambio de concesionario “deberá analizarse jurídicamente”, según ha indicado la alcaldesa, lo que añade más incertidumbre a una situación ya compleja.

Los trabajadores vinculados a la familia Morte viven en un limbo legal y operativo. Del total, 29 empleados fijos acuden a diario a sus puestos en un recinto sin actividad alguna. “Están yendo a trabajar, pero no hacen nada”, lamentan desde el comité de empresa de CCOO, describiendo la estampa de un parque “desierto”. Peor es la situación de los 50 fijos discontinuos, que ni siquiera han sido llamados para iniciar la temporada. El sindicato, que mantiene la negociación del ERTE abierta hasta el 6 de abril, ha exigido informes financieros para entender cómo una empresa que acaba de ganar una concesión para 50 años pretende entrar ahora en concurso de acreedores.

Tras más de 70 años de historia, el Parque de Atracciones de Zaragoza se enfrenta a uno de los momentos más delicados de su trayectoria y su continuidad dependerá de una negociación empresarial que, por ahora, sigue sin resolverse.

Festival de las flores en el Parque Grande

La actividad sigue en otros parques de la ciudad. Zaragoza Florece celebrará del 21 al 24 de mayo su sexta edición, un festival que el pasado año reunió a más de 360.000 visitantes. En 2026, el evento vivirá un hito especialmente simbólico: la recuperación entre sus espacios del Jardín Botánico “Francisco Loscos”, un rincón emblemático, ligado a la memoria viva del Parque Grande José Antonio Labordeta, que ha sido recientemente renovado —aunque con críticas entre los naturalistas por la reducción de especies— y que aspira a convertirse en el corazón vegetal de la ciudad.

Bajo el concepto creativo 'El jardín que imaginamos', el festival propone un recorrido artístico en el que distintos creadores florales reinterpretarán la relación entre naturaleza, ciudad y creatividad. Cada instalación será concebida como una obra única que dialogará con el entorno y con el público, transformando los espacios del parque en un gran museo al aire libre. La propuesta reunirá a destacados artistas florales de ámbito nacional e internacional, junto a profesionales emergentes y colectivos locales que aportarán nuevas miradas al lenguaje floral contemporáneo.

Durante cuatro días, Zaragoza Florece ofrecerá una programación diversa y abierta a todos los públicos, en la que el arte floral convivirá con la música, la gastronomía, las actividades familiares y las experiencias participativas. El festival mantendrá espacios ya consolidados, como el Mercado de las Flores, donde el público podrá descubrir y adquirir productos vinculados al mundo vegetal; la zona gastronómica, con una ampliada oferta de foodtrucks; y la zona de descanso y música en directo.