Barbón exige la ejecución íntegra del plan de mejora de las cercanías ferroviarias para saldar “una deuda histórica con Asturias”
El presidente del Principado, Adrián Barbón, ha exigido hoy la ejecución íntegra del plan de mejora de las cercanías ferroviarias para saldar “una deuda histórica con Asturias”. Durante su intervención en el pleno de la Junta General, ha demandado mayor agilidad en este proceso, que movilizará más de 1.800 millones de inversión, y ha recordado que la gratuidad del servicio se mantiene este año gracias a los Acuerdos de la Castellana, suscritos en febrero de 2023 con el Ministerio de Transportes.
“La obligación del Gobierno de Asturias es ser exigente con el ministerio para que desarrolle ese plan de cercanías, que ya se está ejecutando, pero no al ritmo que quisiéramos”, ha reconocido, al tiempo que ha valorado actuaciones largamente demandadas, como la renovación de la línea Gijón-Laviana o el soterramiento de Langreo.
El jefe del Ejecutivo ha señalado que, tras la llegada de la crisis económica, los sucesivos gobiernos de España dejaron de invertir en la red de cercanías, “no solo en Asturias, sino en todo el país”. “Ahora hay que revertir esa situación de abandono durante años”, ha añadido.
“Queda mucho por hacer, me hago cargo de las demandas de la ciudadanía, porque esa es mi obligación”, ha respondido a la portavoz de Vox, Carolina López, en la sesión de control celebrada en el Parlamento.
Financiación autonómica
Barbón también ha debatido en el pleno sobre financiación autonómica. Sobre este asunto, ha garantizado que el Gobierno de Asturias negociará “hasta la extenuación” para lograr que el futuro modelo tenga en cuenta los intereses de la comunidad, recogidos en el acuerdo suscrito en la Junta General por todos los grupos, a excepción de Voz, y en los Acuerdos de Santiago, firmados con otras siete comunidades (Galicia, Cantabria, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Extremadura, Aragón y La Rioja).
El presidente ha vuelto a reiterar que al Ejecutivo autonómico no le vale la propuesta actual, tal y como está formulada, pero ha considerado que sí sirve como punto de partida para empezar a debatir.
“Si como producto de esa negociación conseguimos beneficios y la propuesta nos parece aceptable, la apoyaremos; si no nos lo parece, la rechazaremos y votaremos que no”, ha contestado al Partido Popular.