El hijo de 'Chus Mirantes' también guarda silencio ante los políticos asturianos sobre el accidente mortal en la mina de Zarréu
Los políticos asturianos que forman parte de la comisión parlamentaria que investiga las posibles responsabilidades en el accidente mortal registrado en la mina de Zarréu, en el concejo de Degaña, el pasado 31 de marzo, no han logrado arrancar ni una sola palabra a Jesús Rodríguez Morán 'Chus Mirantes', apoderado de Combustibles Asturiana y Leonesa (Combayl), ni a su hijo, Adrián Rodríguez, administrador único de Blue Solving, sobre el funcionamiento de la explotación minera, ni sobre el entramado familiar.
En ambos casos, se han limitado a manifestar su dolor por el accidente, en el que perdieron la vida los trabajadores Jorge Carro, Rubén Souto Robla, Amadeo Bernabé, Iván Radio y David Álvarez, y a mostrar sus condolencias a sus familiares.
Secreto de las actuaciones
El empresario 'Chus Mirantes' se parapetó tras un silencio voluntario amparado en la necesidad de preservar el derecho de defensa e incluso pidió que durante su intervención pudiera estar acompañado de su abogado Luis Tuero. Su petición fue aceptada y, a su lado, leyó un texto ya preparado donde reconocía que el accidente mortal había sido “una tragedia que nos ha marcado profundamente y cuyo esclarecimiento es para nosotros prioridad absoluta”.
El apoderado de Combayl había sido citado para la sesión del pasado martes, día 27, pero poco pudo aclarar, ya que eludió responder a las preguntas formuladas por los representantes de los grupos políticos para no interferir en el procedimiento que se sigue en el juzgado de Cangas del Narcea, y donde se mantiene el secreto de las actuaciones.
Sin preguntas
El mismo camino de prudencia ha seguido hoy su hijo, Adrián Rodríguez, administrador único de Blue Solving, quien de antemano también ha advertido que no iba a contestar a las preguntas de los grupos parlamentarios. Ninguno de los representantes políticos llegó a formularlas, ni siquiera para que constaran en las actas de la sesión.
No obstante, ha explicado las razones que le llevan a no responder a cualquier cuestión relacionada con la mina o su actividad: “Siento de veras que mi silencio sea hoy la única solución de contribuir a la investigación y que llegue a su fin de la manera más limpia posible”, ha lamentado.
“Deseo que la verdad resplandezca”
Adrián Rodríguez ha ratificado que su compromiso con la verdad sigue intacto: “Confío plenamente en que a su debido tiempo la justicia pondrán cada cosa en su lugar para dar paz a quienes más hoy lo sufren”.
Asimismo, ha expresado su deseo de que “la verdad resplandezca y las familias obtengan las respuestas que necesitan”. Para que esto ocurra, según ha comentado, la justicia “debe trabajar en paz sin ruidos ni presiones”.
La voluntad de cooperación
“Por esta razón y por esta cuestión de prudencia personal, me veo en la dolorosa tesitura de no poder responder a su preguntas en el día de hoy. No lo hago por falta de voluntad, sino por respeto sagrado al proceso judicial en curso”, ha argumentado.
Previamente, había mostrado su “máximo respeto” al parlamento asturiano y su “plena disposición a colaborar con las instituciones del Estado” y había recordado que, desde el primer momento, la empresa ha mostrado “voluntad absoluta de cooperación” tanto con las autoridades judiciales como administrativas para esclarecer el siniestro.
Al igual que hiciera su padre, él también ha mostrado su “profundo pesar y cariño” hacia las familias de los mineros fallecidos: “Soy plenamente consciente de que ninguna palabra puede aliviar el vacío que ha dejado, pero quiero que sepan - ha afirmado- que su sufrimiento me acompaña y que tienen todo el respeto en este duelo tan amargo”.