El pleno de Gijón rechaza paralizar el proyecto de gradas en Cimaevilla pese a las críticas vecinales

El pleno del Ayuntamiento de Gijón ha rechazado este miércoles la iniciativa de IU y Podemos que planteaba la paralización del proyecto para construir unas gradas en el entorno de la cuesta del Cholo, en el barrio de Cimadevilla/ Cimaevilla, en pleno corazón histórico de Xixón. La propuesta también incluía abrir un proceso de diálogo con los representantes vecinales para consensuar futuras intervenciones urbanísticas, pero no ha prosperado por el voto en contra de Foro, PP, Vox y el concejal no adscrito.

El portavoz del grupo municipal de Foro y del gobierno local, Jesús Martínez Salvador, defendió la obra asegurando que “mejorará el entorno notablemente” y advirtió de que la medida de IU y Podemos supondría “crear un régimen especial” para un barrio en el que el gobierno municipal está “centrando muchos esfuerzos” y con el que mantiene su “compromiso”. Martínez Salvador subrayó que la falta de financiación europea no ha frenado “ni una de las actuaciones previstas” y destacó otras inversiones, como el aumento de la inversión cultural en el complejo de Tabacalera y la moratoria de licencias para viviendas de uso turístico.

“De espaldas al barrio”

Desde la oposición, el concejal del PSOE Rodrigo Sánchez, que respaldó la propuesta, criticó que la administración local actúe “de espaldas” al barrio y destinara “200.000 euros para una grada que nadie pide”, subrayando que el Ayuntamiento debería estar “para solucionar los problemas de los vecinos”.

El portavoz municipal de IU, Javier Suárez Llana, alertó de que Cimadevilla es un “barrio cada vez menos residencial”, con vecinos “expulsados” por la presión turística, y señaló que las gradas están pensadas para beneficiar a la patronal hostelera regional. Por su parte, la concejala de Podemos, Olaya Suárez, calificó la medida de “barbarismo” y criticó que responde a intereses privados de Otea, en un barrio que ya cuenta con 183 viviendas turísticas y donde la masificación turística ha “expulsado al 25 por ciento de los vecinos en una década”.

La portavoz de Vox en Gijón, Sara Álvarez Rouco, se mostró “de acuerdo con la forma” de la propuesta, pero criticó que el fondo busca convertir el barrio en un “chiringuito de autor”. “Hay que arreglar el barrio, pero sin colonizar para la causa esta zona de Gijón”, añadió.

Durante el pleno, intervino también Sergio Álvarez, presidente de la asociación de vecinos Gigia, quien denunció que la situación en el barrio es “extrema” en cuanto a la conciliación entre la vida y el ocio, describiéndolo como un “área sin ley, donde se puede hacer todo sin consecuencias”, salvo para vecinos y comerciantes.

Invasión turística

El conjunto histórico de Cimadevilla/ Cimaevilla es un bien de interés cultural que protege desde hace décadas uno de los núcleos históricos más antiguos de la ciudad. Este barrio, cuyos orígenes se remontan al siglo I d.C., concentra buena parte de la memoria urbana y social de Gijón. Sus calles estrechas y empedradas conservan casas de pescadores, palacios barrocos, capillas y un convento, así como restos romanos que recuerdan la antigüedad del lugar. La presión turística está poniendo en peligro la idendidad de este barrio emblemático donde cada vez proliferan más los pisos turísticos y las viviendas vacacionales. El proyecto de las gradas no cuenta con el apoyo de los vecinos que temen que suponga una invasión de turismo y reclaman medidas para mantener el barrio, sus servicios esenciales y su esencian.