eldiario.es

9

Síguenos:

Boletines

Boletines

Jesús González Pazos

Miembro de Mugarik Gabe.

  • Reacciones a sus artículos en eldiario.es: 12

Los Medios de desComunicación en América Latina

Los medios de comunicación masiva en América Latina comparten con los del llamado mundo occidental las dos principales características que hoy les definen. De una parte, su alta concentración cada vez en menos manos, conformando auténticos oligopolios mediáticos; de otra, la homogeneidad ideológica para la defensa del sistema neoliberal.

Sin embargo, esos mismos medios latinoamericanos comparten entre ellos y de forma especial durante las últimas dos décadas, una característica más, específica del continente. Ante los nuevos escenarios de gobiernos de izquierda que se operan desde los primeros años del siglo XXI los medios de comunicación tradicionales desarrollarán una beligerancia extrema para con éstos últimos. Se reconvierten y asumen el rol de oposición política en un claro desbordamiento de sus funciones comunicativas e informativas, sustituyendo en gran medida a las fuerzas hegemónicas hasta entonces del sistema, ahora desubicadas, descolocadas ante los profundos cambios que se producen en ese escenario continental.

Seguir leyendo »

Medios de comunicación, ¿al servicio de quién?

“Hoy en día el cuarto poder está en su casi totalidad, permeado y bajo el control de las élites económicas que, además, hay que recordarlo, son en su mayoría élites masculinas”.

La anterior es una cita del libro de reciente publicación 'Medios de comunicación ¿al servicio de quién?'. Como tal un tanto lapidaria, por lo que puede ser matizable, incluso discutible en alguna medida, pero la misma, con su contundencia, no trata sino de visibilizar la realidad de los denominados medios de comunicación masiva en la mayoría de las sociedades de hoy. Esos mismos medios que dominan nuestra vida hasta el punto de que, en muchos más aspectos de la misma de los que nosotros creemos, definen no solo lo que leemos, escuchamos o vemos, sino también lo que debemos de pensar o sentir.

Seguir leyendo »

Si Colombia fuera Venezuela

Según los últimos informes de diferentes organizaciones defensoras de los derechos humanos Colombia ocupa el primer puesto mundial en cuanto a persecución y asesinatos de liderazgos sociales. Solo en el año 2018 en ese país 126 personas, de un total de 321 en el mundo, casi el 50%, incrementaron este fatídico ranking. Y en los tres primeros meses de 2019 se contabilizan ya más de 30 las personas defensoras asesinadas. 

La firma en el año 2016 de los Acuerdos de Paz entre la guerrilla de las FARC y el gobierno colombiano llevaron la esperanza a la sociedad de este país por iniciar el camino hacia la paz después de casi 50 años de una guerra que había sacudido todos los rincones del mismo. Sin embargo, a raíz de dicha firma el listado de persecuciones, criminalizaciones y muertes se ha incrementado a un ritmo casi superior al de los tiempos de la guerra si nos centramos en aquellas personas que defienden los derechos humanos. Esto, además del hecho evidente de que el actual gobierno del presidente Iván Duque ha frenado, casi hasta el sabotaje, el cumplimiento de los mencionados acuerdos en muchos de sus puntos esenciales como la justicia especial para la paz (JEP), que es uno de los ejes fundamentales para la reparación y recuperación de la convivencia. Y también ha cerrado la posibilidad de abrir la mesa de conversaciones con la última guerrilla activa de Colombia, el Ejército de Liberación Nacional (ELN).

Seguir leyendo »

Haití y Venezuela, el doble rasero

Es posible que con el título de este texto simpatizantes y detractores del proceso venezolano piensen con cierto automatismo que éste jugará a favor de dicho proceso.

Sin embargo, nada más lejos de la intención verdadera. La campaña mediática y política desarrollada en estas últimas semanas, contra el gobierno de Nicolás Maduro, que tiene sus primeros pasos con el inicio del siglo y los cambios profundos en Venezuela, ha logrado estereotipos y condenas a priori ante la más mínima sospecha de cuestionamiento a la misma. De hecho, posiblemente alguno ya no leerá más a partir de aquí y tendrá ya reconfirmada su opinión (¿condena?) sobre texto y autor. Citar hoy conceptos como manipulación, soberanía o legitimidad del gobierno, democráticamente elegido en las últimas elecciones presidenciales según la observación internacional, harían saltar resortes de resquemor e insultos, seguro, de forma atropellada.

Seguir leyendo »

Los otros terrorismos

En este mundo en el que vivimos se nos acostumbró durante las últimas décadas a escuchar hablar reiteradamente sobre el terrorismo, sus víctimas y sus consecuencias, sobre la violación que suponía a los derechos humanos y la amenaza para los sistemas democráticos; y, casi sin darnos cuenta, se nos inculcó una idea única de terrorismo. Mayormente solo se nos habló de aquel producido por organizaciones armadas que se ubicaban en la izquierda del espectro ideológico y que, por lo tanto, eran un serio peligro para el sistema de convivencia del que se habían dotado muchos países, especialmente aquellos que formaban parte del mundo más enriquecido.

Hoy, pasados los años y desaparecida la amenaza, real o hipotética, de esas organizaciones, se mantiene sin embargo el mismo tipo de discurso, aunque hayan cambiado algunos de sus protagonistas. Nos siguen hablando sobre terrorismo los mismos que antes lo hicieron, pero éstos ahora nos hablan en exclusividad del horror provocado por aquellas otras organizaciones que se agrupan bajo la amplia etiqueta de yihadistas. Incluso se hacen simulacros preventivos que se transmiten por la televisión sobre posibles ataques en diferentes medios de transporte, centros comerciales o en distintas grandes aglomeraciones. Se nos dice que el objetivo es que la población esté preparada, textualmente, “ante la posibilidad de acciones del terrorismo yihadista”, como si éste fuera el único posible.

Seguir leyendo »

No es el sueño americano, es la pesadilla

Caminar, caminar y caminar hasta que los pies revienten, hasta que el cuerpo no pueda más. Avanzar y avanzar hacia el lejano norte, aunque no suponga, tal y como muchas crónicas nos resumen, encontrar el “sueño americano”. Porque bien al contrario, la razón principal de que miles y miles de mujeres y hombres, de ancianos y niños hoy atraviesen bosques, ríos, montes, desiertos y barreras policiales en Centroamérica no es esa hipotética búsqueda de la tierra prometida cual relato bíblico que nos están contando. La verdadera razón es huir de la pesadilla en la que se han convertido sus países de origen.

No hay sueño, sino pesadilla. Cuando la vida no alcanza ni a la simple sobrevivencia las personas se ponen en marcha; es un éxodo que se ha repetido miles de veces a lo largo de la historia en busca de la vida digna, esa que todo sistema político y social debería de tener no solo como primera proclama discursiva, sino como principal práctica diaria. Porque las grandes declaraciones de la clase política tradicional nos suelen recordar con cierta insistencia que el derecho a la vida debe de estar en el centro de nuestros anhelos. Sin embargo, suelen olvidar que el mayor y primero de los derechos debería verse complementado con la coletilla (nunca una coletilla fue tan importante) de “a una vida digna”.

Seguir leyendo »

Después del 12 de octubre, de aquellos polvos estos lodos

Precisamente este año, era 12 de octubre cuando tomaba el avión de regreso a casa después de una estancia de trabajo de tres semanas en Centroamérica. Por eso, llegar y toparse con la resaca de la llamada “fiesta  nacional española” supone tener que tragarse algunos sapos en forma de declaraciones de la clase política más tradicional, conservadora o directamente derechista, además de etnocéntrica. Y después de lo vivido en estos días al otro lado del mar, uno tiene que hacer un auténtico acto de contención para no entrar en la descalificación burda, tal y como hace sin vergüenza alguna, una gran parte de ese sector político e ideológico. Aquellos que aún quieren y necesitan construir su patria sobre las cenizas de tantos y tantos pueblos.

Haber convivido esas semanas con poblaciones que luchan hoy en estados semicoloniales, cuando no directamente fallidos, como pueden ser Honduras o Guatemala. Aprender y compartir con comunidades que son criminalizadas por ejercer el derecho básico a la protesta social contra el modelo de desarrollo que el neoliberalismo, de la mano de oligarquías locales y transnacionales, trata de imponer es una lección de dignidad, pero también es muy irritante ser testigo de la violencia con la que ese modelo se impone.

Seguir leyendo »

Restauración neoliberal en América Latina

Distintas corrientes de pensamiento político y los poderes mediáticos correspondientes nos hablan desde hace tiempo de que América Latina, después de dos décadas de gobiernos de izquierda y de su hipotético fracaso, asiste hoy a la restauración neoliberal como única alternativa viable. Sin embargo, es muy posible que el inicio de este proceso de restauración no sea resultado de estos últimos dos o tres años y fruto principalmente del agotamiento del modelo progresista, tal y como nos pretenden hacer creer.

La restauración neoliberal tiene sus raíces evidentes, por lo menos hace ya casi una década. Concretamente desde el golpe de estado en Honduras, en 2009. Aunque si fuéramos muy rigurosos, los primeros asaltos se producen en Venezuela con el fracasado golpe contra el presidente Hugo Chávez en 2002, el paro patronal petrolero y el boicot económico continuado. Es decir, los intentos de restauración neoliberal son casi paralelos a los primeros pasos de los gobiernos progresistas mostrando así un irrespeto absoluto a los propios procesos democráticos que estos sectores neoliberales y oligárquicos decían defender. Nunca aceptaron sus derrotas precisamente en aquel campo, el de la democracia representativa, que consideraban suyo. Las transiciones a la democracia al estilo español se habían convertido en la forma de gobierno idóneo para que todo quedara, en cierta forma, bajo el dominio de los mismos sectores oligárquicos que habían dominado la escena dictatorial, aunque ahora con una apariencia democrática; como se suele decir en el estado español, que “todo quedara atado y bien atado”.

Seguir leyendo »

Nicaragua nos duele

Todos los análisis sobre lo que hoy ocurre en Nicaragua ponen la fecha del 18 de abril como la del inicio de las protestas. Es seguro que esto no es verdadero y que las contradicciones y tensiones se venían acumulando desde mucho antes, pero acordemos y mantengamos la fecha por tener una referencia temporal. Esta será para unos la fecha en la que el pueblo se cansó de medidas como las que la reforma del sistema de pensiones pretendía con la imposición de nuevas cotizaciones al mismo tiempo que reducía las prestaciones; unas medidas que ahondaban en detrimento de las condiciones de vida de las grandes mayorías del país. Por el contrario, para otros será la fecha en la que utilizando como excusa esas mismas medidas, se ponía en marcha un amplio plan orquestado por la derecha local e internacional y que, con el apoyo de los Estados Unidos, pretendería acabar con el gobierno encabezado por Daniel Ortega y Rosario Murillo.

Y esa disyuntiva en el calendario ha descolocado a las derechas e izquierdas del mundo. Las primeras con un interesado silencio respecto a lo que está ocurriendo realmente en ese país centroamericano. Interesado pero que no se acompaña de una acción contundente pues el neoliberalismo no sabe tampoco exactamente cómo colocarse ante esta situación. No hay un apoyo expreso, no hay páginas, portadas ni tiempos largos en las televisiones o radios. Nicaragua no es Venezuela, no tiene su importancia geoestratégica ni su riqueza en recursos naturales, por lo que parece que no hay tanto en juego. Pero, posiblemente, esa desubicación política responde más a que la derecha mediática y política no termina de entender lo que ocurre y no tienen un interlocutor claro y manipulable para hacerse cargo del gobierno en caso de que la pareja presidencial actual terminase retirándose del mismo. A ello se suma el hecho de que para la derecha económica transnacional Nicaragua tampoco supone hoy un espacio de especial interés.

Seguir leyendo »

El derecho a morir de viejo en el territorio propio

Hace ya un tiempo, en una conversación con una vieja amiga y lideresa indígena en Colombia, ésta me decía que habría que empezar a reivindicar no solo el derecho a la vida digna, sino también el derecho a morir de viejo en el territorio propio. En ese momento, la frase pareció simplemente eso, un comentario ocurrente, pero sin mayor importancia en medio de la larga conversación que manteníamos. Hoy, pasado un tiempo, y pensando sobre diferentes noticias que en los últimos meses llenan portadas e informativos, esa reflexión vuelve con un sentido nuevo y me doy cuenta que quizás no sea la curiosidad que entonces pensé, que la carga de la misma es más profunda que eso que en aquel momento pareció tan inocente; hoy resulta que la frase está repleta de dura verdad aunque quizás no suficientemente entendida en su verdadera dimensión.

Posiblemente muchas personas, especialmente quienes, digámoslo así, tienen la vida resuelta, consideren que la frase en cuestión tiene un sobredimensionado dramatismo y la podrán entender como una exageración directamente pensada para llamar la atención cuando no hay motivos evidentes para ello. Pero seguro que a poco que nos paremos a pensar en ella, en un momento de tranquilidad y reflexión sincera, sentiremos la carga profunda que en este mundo encierra para cada vez más millones de personas.

Seguir leyendo »