eldiario.es

9

Síguenos:

Boletines

Boletines

Pedro Costa Morata

  • Reacciones a sus artículos en eldiario.es: 4

La coalición de Gobierno como trampa: el marrón acecha al subidón

¿Cómo no sentir un algo disruptivo, provocador, no sé muy bien qué, al contemplar la vigorosa defensa de las políticas gubernamentales que viene haciendo en el Congreso el flamante vicepresidente de lo social, Pablo Iglesias, implacable debelador, hasta hace nada, de muchas de esas mismas políticas? ¿Cómo no precaverse ante las contradicciones, activas y pasivas, en las que incurre, inevitablemente, Unidas-Podemos (UP) al formar Gobierno con el PSOE? ¡Qué espectáculo más fuerte, qué sensacional, qué pocos precedentes tan llamativos!

Por supuesto que la situación de minoría del PSOE, repetida en las dos elecciones generales consecutivas de 2019, ya no podía eludir el Gobierno de coalición, del que tanto se habló y discutió en el intervalo electoral. Y que el socio minoritario, UP, habría de recibir carteras en proporción, más o menos, a los escaños logrados. También era de esperar que, en el tira y afloja, las exigencias de UP sobre determinadas carteras de importancia quedaran suavizadas y que, tras el acuerdo, no respondieran al "programa máximo" de los de la izquierda. (Paso por alto que se descartara, en ese segundo intento por entrar en el Gobierno, la opción de alianza parlamentaria con libertad para corregir, advertir e incluso bloquear al Gobierno minoritario).

Seguir leyendo »

El Gorguel y la reincidencia en el absurdo

Tras seis o siete años en los que la polémica sobre el proyecto de nuevo puerto en El Gorguel se había diluido gracias a la desaparición de Adrián Viudes, el "inventor", y de la relativa discreción de sus sucesores, reconducidos a la prudencia por varios motivos de peso (de carácter esencialmente ambiental), hete aquí que resurgen los imaginarios contenedores fantasma y el fantástico puerto necesario, de la mano de Yolanda Muñoz, la nueva presidenta de la Autoridad Portuaria de Cartagena (APC).

Muchos creíamos que ese proyecto ya había sido asumido como absurdo e inviable por los principales implicados, pero de nuevo nos hemos de enfrentar, como serpiente de entretiempo, a la misma cantinela de un "proyecto histórico", una "palanca del desarrollo regional", un "referente entre los puertos europeos", etc.

Seguir leyendo »

¿Por qué llaman modernización a lo que no es más que un expolio? El caso de los regadíos del Argos

Un caso de libro, de ese Libro Negro, de tantas y tan apretadas páginas que recogen las ya tópicas vergüenzas de la gestión del agua en la región de Murcia, es el caso de los regadíos del Argos, en Calasparra. El objetivo/pretexto, la modernización de regadíos; el objetivo/insidia, birlar el agua a sus legítimos usuarios; y la mecánica empleada, una conjunción urdida con las malas artes de la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS), los apetitos insaciables de los modernos aguatenientes, el protagonismo de Navarro, el entonces alcalde calasparreño (un socialista de derechas, de los que pasman y escarnecen), más la intervención antisocial de los tribunales, necesaria para neutralizar la indignación y los derechos tradicionales, que también en este caso son sostenibles, ecológicos y éticos.

Anotemos que, aunque la doctrina parda sobre el agua en los pagos murcianos no lo admitirá nunca, la llamada modernización de regadíos, dotada con créditos millonarios, es una farsa agrícola que, a impulsos de meros intereses codiciosos, resume varios elementos nocivos: el incremento sistemático del consumo de agua (siempre constatable), la expansión del regadío (en gran medida ilegal, según los usos y costumbres de nuestro agro), la sobreproducción de cosechas (con frecuente desperdicio, como vemos cada temporada), el canto a la eficiencia (que impide los retornos al río y debilita los acuíferos), más la venta y reventa de sobrantes, el endeudamiento de muchos regantes, que se ven obligados a huir hacia adelante…

Seguir leyendo »

La aguileña Cassandra, el almirante golpista y la resistencia al tirano

Yo lo del caso de la osada Casandra y la increíble sentencia de la Audiencia Nacional lo veo de otra manera, sin eludir del todo sus inevitables rasgos humorísticos, qué quieren que les diga.

Empiezo recordando el júbilo con que millones de españoles celebramos la desaparición del almirante Carrero Blanco, mano derecha del Innombrable desde la Guerra Civil, no ya porque era un residuo, de calidad, de aquellos golpistas que destruyeron la República, llevaron al país a una espantosa guerra civil y aniquilaron, con la paz, a miles de ciudadanos que en buena medida todavía están insepultos, dada la confabulación de franquistas y demócratas de pacotilla que nos gobiernan desde hace 78 años; sino porque el atentado exitoso rompía la sucesión y dejaba al franquismo al albur de la vida biológica del tirano. Cómo no recordar con estupefacción las lágrimas del Caudillo ante el féretro de su fiel adlátere: ¡Franco lloraba y tenía sentimientos para con los suyos!

Seguir leyendo »

El sol inaprehensible, el diputado prometedor y la burbuja vengadora

Para una vez que el Gobierno murciano se lanzaba hacia el futuro con visión realista con un Plan energético que decía contemplar preferentemente las energías renovables, únicas que nos pueden salvar de la catástrofe climática, viene el Gobierno de Madrid, recurre el texto ante el constitucional y gana el pleito dejando, ya es mala suerte, a los de San Esteban sin un mal tanto que apuntarse. Creían los del PP murciano que los del PP de Madrid eran tontos, y que se iban a dejar marcar un gol con la maniobra –digamos que no muy elaborada, vaya– de jugar a la ambigüedad con la autonomía productora de electricidad solar individual, los 10 kW de límite y tal– y han vuelto a evidenciar la incompetencia y el bochorno, tras imprudentes anuncios triunfalistas sobre los récords que la región alcanzaría (en esta ocasión) con el nuevo Plan energético que daban por logrado. El consejero Hernández Albarracín, que esperaba anotarse el éxito, desafiaba el ridículo anunciando que la región sería “la más rentable en energía fotovoltaica” (se supone que por sus subvenciones) y expresando su propósito de “ser la Arabia Saudí de la energía fotovoltaica” (una pueblerinez de difícil superación).

El fondo del asunto es –más allá de una interpretación constitucional ceñida a la mera letra y de muy pobre visión energético-climático-ambiental– esencialmente político y procede del empeño centralizador del Gobierno central, expresado de forma eficaz por el defenestrado ministro Soria, que dedicó lo mejor de su tiempo a servir a los grandes oligopolios y, en consecuencia, a despojar de toda posibilidad de intervención a ayuntamientos y autonomías en sus principales y más estratégicas competencias: energía en general y electricidad en particular (más las telecomunicaciones), empeorando notablemente la legislación anterior.

Seguir leyendo »

Un 2017 murciano: pasos firmes en la insostenibilidad

Pocos años habrán empezado tan mal como este 2017 para la tierra murciana; y es tan consistente la mala marcha de esta región que todavía acabará peor de como empieza. El análisis de situación, en coordenadas globales, apenas necesita del manejo de unos pocos datos y del uso del sentido común (recurso natural éste, de existencias declinantes, sí, pero al que hay que apelar necesariamente).

Lo primero a constatar, y que merece la máxima atención, es el importante hito conseguido por nuestra agricultura intensiva (mediterránea, industrial… en definitiva, agroindustria) con una solemne declaración de incompatibilidad que, siendo global, sin embargo ha eclosionado especialmente en su relación con nuestro ecosistema de bandera, el Mar Menor; pero que ha demostrado, de paso, que resulta ya insoportablemente perniciosa no solo para el suelo sobre la que se asienta sino y sobre todo para el agua de la que pretende vivir.

Seguir leyendo »

Y dale con el fracking: a ver si nos entendemos

Los ataques esporádicos con que nos sorprende el fracking, sistema de explotación de hidrocarburos que recurre a la fractura hidráulica de capas subterráneas de pizarra obligan, una y otra vez a destacar los aspectos por los que merece un rechazo redondo, sin paliativos; y entre ellos ha de destacarse la incongruencia que plantea en relación con la necesaria lucha contra el cambio climático.

Sostengo, con creciente convicción, que la clase política (políticos alineados, instituciones de poder) no cree en conjunto en el cambio climático; y si cree, le importa bien poco porque se trata de un problema que se percibe a medio y largo plazo, y prestar atención a esos asuntos de futuro carece de interés y además, quema y erosiona, sin resultados político-electorales. La clase empresarial (singularmente las empresas de obra civil y las tecnológicas) no se preocupa en creer o no, pero tiene muy claro que las expectativas de negocio son ilimitadas, por lo que hacen lo que pueden por estimular medidas preventivas.

Seguir leyendo »

El Mar Menor: una de ingenieros y Del Rivero

Faltaba, en la cadena de dislates que la agonía del Mar Menor viene suscitando de la parte más directamente culpable (mundo de lo agrario en cabeza), la participación de los ingenieros, concretamente de los que mantienen una relación especial con el agua: los Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos (ICCP). Tan cercanos a los asuntos del agua que han llegado a considerarse, si no como sus dueños morales o así, al menos como los más capacitados para resolver sus problemas.

Pues resultó que los ICCP de esta región convocaron hace pocas semanas una jornada de trabajo sobre nuestra –literalmente– manoseada albufera para, se supone, aportar sus toneladitas de cemento a la urgente salvación de la misma, sin duda movidos por la  sensibilidad social que los caracteriza; pese a que gente incomprensiva y demagógica, es decir, los ecologistas, se empeñen en considerarlos –desde los años 70 del pasado siglo, que ya es decir– muy principales enemigos del medio ambiente y de soluciones afinadas, proporcionadas y sostenibles para éste.

Seguir leyendo »

Del cinismo liberal a la Consejería dadivosa

Entre la CROEM, la UCAM y Ciudadanos como coordenadas y determinantes, el Gobierno regional deambula pretendiendo dedicarse al bienestar de los murcianos: crasa tontería que carece, por supuesto, de pruebas y fundamento. Una cuarta coordenada es la Justicia, que acecha y amenaza al presidente Pedro Antonio Sánchez (PAS) y por tanto a todo su gobierno, cuyos miembros alcanzan así la categoría, poco lustrosa, de precarios políticos y morales.

Introduzco así mi comentario sobre uno de los consejeros más activos del Gobierno de PAS, Juan Hernández Albarracín (JHA), nombrado en su día para la consejería de Desarrollo Económico, Turismo y Empleo seguramente por ser uno de los más inadecuados, dada su extracción profesional como promotor inmobiliario y hombre de cupo de la UCAM, amén de sus varias incompetencias personales.

Seguir leyendo »