eldiario.es

9

Santini Rose

Santini Rose (Fuente Librilla, 1992) es periodista. Afincado en el barrio de Vistabella, pasa los días intentando desentrañar (y resolver) el porvenir. Escribe -en pijama o calzoncillos- escucha discos, lee  todo lo que puede, intenta que el Real Madrid no le duela, acude al Ciudad de Murcia y trata de corregir esa brusquedad suya (algunos hablan, incluso, de violencia) al hablar. Ha escrito el libro de relatos 'Mañana me largo de aquí' (La Marca Negra Ediciones). El resto es prescindible.

  • Reacciones a sus artículos en eldiario.es: 1

David Moretti (Bosco): "Hay muchos Jimi Hendrix esperando a ser descubiertos, pero eso ya no va a pasar"

Quedé con dos de Bosco —David Moretti (voz, guitarra y teclados) y José Perelló (sintetizador, guitarra, tzoura)— en el Garrampón. Pedimos tres cañas y un plato de cascaruja y hablamos de su trilogía inspirada en la Divina Comedia, de esa revisión a sus propias canciones (Emboscados, 2019), de hacer concesiones a la industria, de (qué-cojones-es-eso-de) la psicodelia renacentista, de lo que les pasó en México y de lo "alucinante" que es "hacer que otros lo pasen bien". Ah: Bosco toca en la Sala Rem mañana, 14 de febrero.

Hace años decíais que el origen del eclecticismo de la banda se debía a los diferentes caminos que habíais llevado cada uno en la música. ¿Esto sigue siendo así o ya tenéis clara cuál es la parte de vosotros que compartís en Bosco?

Seguir leyendo »

Los repartidores más allá de Glovo y Deliveroo en Murcia: contratos abusivos, atomización del trabajo y motos sin frenos o con la dirección partida

Los viejos lo recordarán. Hubo un tiempo en que vivir con mil euros resultaba abyecto.  Y ahora -¡pum!- es algo aspiracional. Con las condiciones laborales de los repartidores de comida a domicilio pasa algo parecido: "Por resumirlo —dice Carlos—, allí eres la última mierda. ¿Que el pedido no está preparado? Culpa del repartidor. ¿Que llega tarde? Culpa del repartidor. ¿Que has pedido aros de cebolla y no alitas de pollo? El repartidor". Las condiciones que Glovo y Deliveroo imponen a los trabajadores —iba a escribir el sector, pero parece una broma hablando de uno de los empleos más liberalizados, y, por tanto, más expuestos a la explotación— resultan tan abusivas que, en comparación, un curro de repartidor al uso parece una Arcadia. Y no.

Carlos no se llama Carlos. Hace un par de años curró cinco meses en Justeat. Encontró la oferta en Job Today. Lo combinaba con la Universidad, así que trabajaba los fines de semana: dos jornadas de 14 horas. A 5 euros la hora: "Te venden que el curro es muy adaptable a horarios y que lo vas a poder compaginar con otras actividades —explica—, pero no te dicen que vas a cotizar dos días al mes y que te van a dar una moto que tiembla". Alberto (que tampoco se llama Alberto) trabaja en Domino’s Pizza y está en las mismas: "A las motos las llamamos bicis, no puedes ir más rápido que con una bicicleta, no agarran y te acabas cayendo. Yo ya me he caído dos veces, son tan viejas que nunca consigues tenerla a punto. Y el mecánico solo se encarga si se rompe alguna pieza, del mantenimiento te ocupas tú". A Miguel Ródenas también le suena lo de las motos temblorosas. De 2014 a 2017 trabajó como repartidor en Telepizza: "Yo he cogido motos sin frenos o con la dirección partida. Tengo la teoría de que el mecánico no era ni mecánico: para recoger las motos averiadas, nos decían que cogiéramos un alargador, atáramos una moto a cada punta y fuéramos tirando de la que estaba rota, por no hablar del trabajo al aire libre en agosto en Murcia. Un verano me dieron tres pájaras. Llegué a una casa con piscina y le dije a la mujer si podía tirarme, y me tiré con ropa y todo. Estaba amarillo".

Seguir leyendo »