Banderas negras para Canarias por contaminación y ocupaciones del espacio marítimo
Ecologistas en Acción ha presentado este martes el informe Banderas negras 2015 que, en el caso de Canarias, ha sido concedidas a dos casos “muy graves” de ocupación del espacio público marítimo terrestre, y a otros dos por contaminación del agua del mar por vertidos.
En esta edición, la organización ecologista ha puesto el foco en el problema de la apropiación y ocupación del espacio público marítimo-terrestre en el litoral del Estado español, una práctica “muy extendida” por parte de particulares adinerados y sociedades mercantiles, explica la organización.
En el caso de Canarias señala dos casos “muy graves” de ocupación del Espacio Público Marítimo terreste como son los hoteles Oliva Beach y 3 Islas en La Oliva, en la isla de Fuerteventura; así como el proyecto Undewater Gardens en Guía de Isora y el ya conocido Cuna del Alma, en Adeje, ambos en Tenerife.
En otros casos, Ecologistas en Acción denuncia que es el propio Estado quien privatiza encubiertamente un espacio público y otorga concesiones a empresas privadas para usos mercantiles que restringen el libre acceso a la población.
Por otro lado, la sobreexplotación turística, con sus resorts de lujo e instalaciones de ocio exclusivas, está detrás de muchas de las usurpaciones de espacio público y suele ser constantemente señalado, año tras año, en el informe Banderas negras. Este año repite en las Islas Canarias la denuncia por la construcción del Hotel RIU Palace Tres Islas en las dunas de Corralejo, en La Oliva (Fuerteventura).
Banderas negras en Canarias
Por Contaminación, se ha otorgado en la provincia de Santa Cruz de Tenerife la bandera negra a Playa Jardín, en Puerto de la Cruz, que sufre un grave problema de contaminación por vertidos de aguas residuales, derivado de la mala gestión de infraestructuras como la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) Valle de La Orotava y el emisario de Punta Brava.
En la provincia de Las Palmas, el “pésimo estado de conservación” de la playa de Caleta del Sebo, en la isla de La Graciosa, demuestra la mala gestión de sus usos, de las actividades que se desarrollan y de la escasa vigilancia a las embarcaciones que frecuentan el puerto. A su vez, Playa Francesa continúa sin alcanzar un estado de conservación óptimo.
Por Mala Gestión reciben una bandera negra los proyectos Cuna del Alma y Underwater Garden, ambos en Tenerife.
Ecologistas en Acción explica que Cuna del Alma es “un macroproyecto con afección a especies protegidas de avifauna y flora, algunas amenazadas” y señala que el Puertito de Adeje es el “último pueblo costero del suroeste de Tenerife que queda libre de construcciones turísticas”. Su entorno tiene un valor ambiental y patrimonial “muy elevado: lugar de interés geológico nacional, yacimientos arqueológicos guanches, hábitat de matorral costero canario en buen estado de conservación (que ha sufrido importante regresión debido al avance urbanístico desmedido)”.
Se proyecta una “ciudad turística” para más de 6.000 personas, donde Cuna del Alma es uno de los resorts de villas de lujo en primera línea de costa, añade la organización, que recuerda que las obras se reanudaron en otoño de 2024, produciéndose en la actualidad, “cada semana que pasa, daños contra la flora, la fauna y la gea de carácter irreversibles. La lucha ecologista contra este macroproyecto ha sido (y es) un punto de inflexión en el gran movimiento contestatario contra el modelo de crecimiento sin límites en el que se encuentra la sociedad canaria en la actualidad”.
“Cuna del Alma no es el único proyecto disfrazado de sostenibilidad y avalado contra normativa por las administraciones públicas de la isla. Más al norte, en la misma línea de costa, en Punta Blanca, Guía de Isora, el proyecto Underwater Garden pretende ocupar más de 10 hectáreas de Suelo Rústico de Protección con 18.000 m² de construcciones en suelo rústico, desprotegido mediante la declaración de este proyecto como de interés estratégico por el Cabildo de Tenerife, a pesar de ser evidente que sus fines son claramente especulativos”.
Para Ben Magec, desgraciadamente, el informe “se queda corto” ya que se podrían haber otorgado sendas banderas negras a decenas de puntos en Canarias que sufren los efectos de este modelo de desarrollo tan depredador y que está colapsando espacios naturales protegidos y kilómetros de litoral en todo el archipiélago.
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