Greenpeace carga contra el proyecto turístico Underwater Gardens en Tenerife y exige que se le deniegue la concesión: “Es puro 'greenwashing'”

Pintada contra el proyecto turístico  Underwater Garden en Tenerife.

Tenerife Ahora

29 de abril de 2026 10:02 h

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Greenpeace ha presentado alegaciones ante la Dirección General de Costas y Gestión del Espacio Marítimo Canario en relación con la solicitud de ocupación del dominio público marítimo-terrestre para el proyecto Ocean Citizen en Punta Blanca (Guía de Isora, en el sur de Tenerife). La intervención tendría lugar en plena Zona de Especial Conservación (ZEC) Franja Marina Teno-Rasca, una joya natural de la Red Natura 2000 y que alberga el único santuario de ballenas de la Unión Europea. 

La organización ecologista sostiene que este proyecto, financiado con fondos europeos, se presenta en Tenerife bajo una apariencia de investigación científica sin ánimo de lucro, pero es una pieza indisociable –el denominado “Sea Garden”– del macroproyecto turístico Underwater Gardens Park Tenerife, declarado de interés insular en 2022 por el Cabildo de Tenerife y promovido por la misma empresa en Punta Blanca. La organización ecologista solicita la denegación de la solicitud, argumentando entre otras cuestiones que la fragmentación del proyecto —separando la parte marina del complejo terrestre— busca eludir una evaluación ambiental integral y acumulativa, y ocultar la verdadera naturaleza recreativo-turística de la intervención.

Ocean Citizen es un consorcio de más de 20 entidades públicas y privadas de diversos países europeos, entre ellos España, Alemania, Dinamarca, Italia e incluso dos empresas de Israel, pero la solicitud ante Costas ha sido presentada por la empresa Underwater Gardens International, S.L., socio privado del consorcio. Las actuaciones del proyecto en Tenerife incluyen la instalación de 86 módulos de arrecifes artificiales –de marcas registradas por la misma empresa– a diferentes profundidades, el grueso de ellos en aguas someras frente a Punta Blanca, casualmente en el lugar donde la empresa promotora quiere instalar su parque temático y vender diferentes experiencias subacuáticas, como la “jardinería submarina” y el “buceo ecológico”. 

“La promotora emplea de manera sistemática conceptos como restauración ecológica o regeneración para disfrazar de altruismo científico lo que, en la práctica, es un negocio de ocio lucrativo. Es puro greenwashing. El objetivo final no es el avance del conocimiento científico ni la restauración de ecosistemas, por mucho que se aluda interesadamente a los organismos científicos del consorcio Ocean Citizen, sino la creación de un escenario de buceo recreativo en la Red Natura 2000 que sirva de sustento al parque temático previsto en Punta Blanca”, ha declarado Kilian López, portavoz de Greenpeace en Canarias.

Entre los puntos más destacados de las alegaciones, Greenpeace también argumenta que el proyecto no acredita la necesidad real de la intervención en la ZEC Teno-Rasca y que provocaría cambios artificiales e injustificables en los hábitats marinos en lugar de su restauración. Además, ha detectado otras carencias en un proyecto que dice buscar la restauración de supuestos hábitats degradados, pero que no actúa para frenar o anular las causas de esa degradación, sino que las agravaría con la afluencia masiva de turistas al parque temático terrestre y marino.

“Resulta inadmisible que se utilice una iniciativa financiada con fondos públicos europeos para allanar el camino a un parque temático privado en un espacio tan sensible como Punta Blanca y en una zona protegida tan presionada como Teno-Rasca. Estamos ante un claro fraude de ley, con el que se pretende mercantilizar el patrimonio natural común bajo una falsa retórica de sostenibilidad. Punta Blanca es de las pocas zonas sin urbanizar que quedan en el sur de la isla y debería ser recuperada para la naturaleza, no castigada con los 3000 visitantes diarios que pretende llevar allí Underwater Gardens”, concluye el portavoz.

La región suroccidental de la isla de Tenerife representa uno de los espacios de mayor relevancia biológica y geológica del archipiélago canario y, por tanto, del conjunto de la Unión Europea. Especialmente relevante es la biodiversidad marina, con poblaciones residentes de cetáceos de importancia global, tortugas marinas, importantes colonias de aves, hábitats de interés comunitario y un litoral que alberga varios endemismos botánicos y muchos valores edafo-geológicos. Este patrimonio natural se encuentra bajo una presión antrópica enorme, derivada de un modelo de desarrollo que ha priorizado la expansión urbanística y turística sobre la integridad de los ecosistemas. Aunque ya se trata de una de las zonas de las Islas Canarias con más concentración de establecimientos turísticos, nuevos proyectos como el de Underwater Gardens en Punta Blanca o el de Cuna del Alma en el Puertito de Adeje amenazan con destrozar los pocos espacios vírgenes que quedan en la costa y masificar aún más la franja marina Teno-Rasca, una de las ZEC marinas más importantes de Europa.

El proyecto de Underwater Gardens ha generado un conflicto social de una magnitud pocas veces vista en Canarias. La oposición social se ha articulado alrededor de Salvar Punta Blanca, una plataforma formada por 34 colectivos, entre los que se encuentra Greenpeace, unidos para frenar tanto el desarrollo terrestre como el proyecto marino objeto de estas alegaciones. La recogida de firmas internacional en WeMoveEurope ha superado ya las 62.000 adhesiones.

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