El Observatorio de Izaña cambia su nombre por el de Emilio Cuevas en homenaje a su legado y trabajo “incansable”
El Centro de Investigación Atmosférica de Izaña, en Tenerife, ha recibido este jueves el nombre de Emilio Cuevas -tal y como adelantó este periódico el pasado 3 de julio-, un homenaje a quien fuera director científico del centro y que ha fallecido recientemente. El reconocimiento ha recordado a quien “impulsó, dirigió y dedicó su vida” al centro con un trabajo “incansable”.
Al acto de homenaje han asistido la ministra de Transición Ecológica del Gobierno de España, Sara Aagesen; la consejera del Universidades, Ciencia e Innovación del Gobierno de Canarias, Migdalia Machín, así como el delegado y subdelegado del Gobierno central, Alselmo Pestana y Javier Plata, respectivamente, entre otros.
El encuentro, que ha tenido un recuerdo emotivo a la vida profesional y personal de Cuevas a través del testimonio principal de su mujer e hijas -Pepa, Mar y Gara-, ha reconocido el “trabajo incansable” y “enorme compromiso social” del físico canario, que logró hacer del Centro de Investigación Atmosférica en Izaña “una referencia en la observación de la atmósfera y del cambio climático a nivel mundial”.
Durante el acto de homenaje, que ha culminado con la colocación de una placa en el exterior del edificio, la directora de la Aemet, Alicia López, ha reconocido el valor de “una persona brillante y apasionada” por el conocimiento científico que supo “encontrar el potencial del Observatorio” y darle un impulso “extraordinario”.
“Una de sus mayores virtudes fue entender que los proyectos científicos no los hacen solo las instalaciones y los instrumentos, sino también las personas”, ha aseverado.
Ha agradecido a Emilio Cuevas el legado de una labor científica y un desafío personal que lo ha llevado a ser hoy “un referente emblemático” de la institución, a quien “dedicó su vida” para colaborar a enriquecer “la evolución” de un Observatorio, el de Izaña, que lleva 110 años en pie pese a las adversidades de los tiempos.
Por su parte, Pepa, Mar y Gara han honrado la vida y legado de su marido y padre, respectivamente, a quienes reconocen por ser un “líder nato” que era capaz de “cautivar con su energía”. Han recordado, asimismo, su carácter “generoso” a la hora de compartir su conocimiento, a quien le dedicó horas de divulgación, acompañado por su fuerte “compromiso social”, abogando por el bienestar y la justicia social.
A pesar de la enfermedad que le afectó en los últimos años de vida, han recordado su mujer e hijas, y que le impidió disfrutar de ese “innegable” desarrollo del Observatorio en sus últimos años de vida, nunca dejó de escribir y de mantener la “ilusión” por divulgar con un conocimiento “serio y riguroso” que, incluso, permeó en su propia familia, constituyendo una generación de físicos a través de sus hijas.
“Fue un cientídico insaciable, un trabajador público incansable y un padre ejemplar”, han expresado.
Por su parte, la ministra de Transición Ecológica, Sara Aagesen, ha reconocido la “vida dedicada al servicio público, la ciencia y el compromiso” con la “generosidad y humanidad” emprendida por Emilio Cuevas, quien “no solo se limitó a dirigir un centro, sino que lo transformó, junto al resto de su equipo, haciendo de él un Observatorio de referencia mundial”, dando prestigio a “España, a Canarias y a Izaña”.
“Hoy reconocemos toda una vida dedicada al servicio público, la ciencia y el compromiso, desde la generosidad y la humanidad, con una calidad humana extraordinaria, y por eso, hoy, pisamos el Centro de Investigación Atmosférica de Izaña Emilio Cuevas”, ha señalado la ministra de Transición Ecológica.
“Más Izaña”
La ministra ha reivindicado también “más ciencia, más rigor y más Izaña” frente al negacionismo, la desinformación y los ataques a la ciencia. Ha advertido, además, de que se vive una etapa de “ataques a la ciencia, ataques a los divulgadores, de polarización, de negacionismo y de desinformación”, y ha lamentado que “la desinformación crece más rápido que la información real, la científica, la que viene de centros como Izaña”.
A su juicio, esta situación tiene un impacto y merma la capacidad de la acción colectiva y nos sitúa en una situación de desprotección que deja de atraer talento científico a espacios como Izaña.
Frente a ello, ha defendido que la respuesta debe ser “más ciencia, más rigor y más Izaña”, que, según ha dicho, es “una referencia mundial” en investigación atmosférica y cambio climático.
“Aquí se respira ciencia”, ha aseverado, un valor que ha calificado de “necesario, imprescindible, más necesario que nunca, ante el mayor reto de nuestro tiempo, que es el cambio climático”.
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