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La oposición recrimina al consejero de Educación los retrasos en climatizar los centros ante las altas temperaturas

El consejero de Educación, Poli Suárez, durante el pleno del Parlamento de Canarias celebrado este martes.

EFE

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El consejero de Educación, Poli Suárez, ha pedido disculpas por la suspensión de las clases presenciales la semana pasada en Fuerteventura y nueve municipios de Gran Canaria por el calor, y ha asegurado que prefiere “pecar de prudente” que ser denunciado ante los juzgados “por imprudente”, mientras la oposición le recrimina la falta de avances en la climatización de los centros educativos públicos de Canarias.

Suárez ha comparecido en el pleno del Parlamento a petición de CC, PP y PSOE para dar cuenta del inicio del curso escolar que, ha destacado, se ha caracterizado por “la normalidad” más allá de algunas incidencias en los nombramientos de interinos, que ha cifrado en menos del 1% de todo el profesorado, y por el calor.

Yonathan Fumero (CC) ha añadido otros elementos que “preocupan” en este inicio de curso, como son la falta de personal en los comedores escolares y problemas en las rutas de transporte adaptado para los centros de educación especial del sur de Tenerife, pese a lo cual el balance de la presente legislatura es de “progresa adecuadamente”.

Tanto PSOE como Nueva Canarias (NC) le han recriminado al consejero la falta de avances que a su juicio ha propiciado el plan de climatización de los centros educativos, acusaciones de las que Suárez se ha defendido recordando que “este es el inicio. De aquí para atrás no se había hecho nada”.

Ha recalcado que se han invertido más de 30 millones para la creación de 426 espacios de sombra, cerca de un centenar de proyectos de naturalización, 50 instalaciones de placas fotovoltaicas, y sensores de temperatura, humedad y CO2 en 120 centros, además de intervenciones en fachadas, envolventes térmicas, fuentes de agua potable o el techado de canchas.

En todo caso, ha advertido de que “en tres años es imposible mejorar técnicamente todo lo que requieren los centros para adaptarlos a las altas temperaturas”.

Marcos Hernández (PSOE) ha recalcado que un protocolo de actuación por sí solo “no mejora la ventilación ni convierte un colegio en un edificio adaptado al cambio climático” y ha puesto como espejo en el que mirarse a Cataluña, cuyo gobierno ha anunciado un plan a cinco años con 2.500 millones de presupuesto que abarcará a 2.500 centros.

También ha criticado que los centros educativos tengan que asumir con recursos propios la adquisición de aparatos de aire acondicionado o ventiladores “con los recursos para garantizar el funcionamiento día a día”.

Sobre esto, el consejero ha negado que exista polémica alguna, pues el decreto de gestión económica de los centros educativos, que data de 1997, contempla esta posibilidad y si no disponen de recursos suficientes, lo pueden solicitar a la Consejería.

Ha abundado en que con esto “no cargamos la responsabilidad a los centros” sino que se les ayuda a actuar “de forma más inmediata”, y ha lamentado que “algunos quieren politizar hasta con el calor”.

El consejero ha insistido en “dar la cara por los contratiempos” del inicio de curso y por la suspensión de clases por el calor, pero más allá de eso ha vuelto a destacar la “normalidad, la organización y la planificación” que a su juicio han marcado el inicio de la actividad en la educación no universitaria frente al “caos total” de la pasada legislatura.

Por lo demás, ha destacado algunos “avances palpables” de este inicio de curso como la gratuidad de libros en la primera etapa, la bajada de ratios, la implantación progresiva de la educación de 0 a 3 años, y la mayor incorporación de personal para alumnos con necesidades especiales y auxiliares de audición y lenguaje, o la incorporación de 80 psicólogos.

Yonathan Martín (CC) ha subrayado que la climatización de los centros educativos trasciende una legislatura por la obsolescencia de los mismos, ya que en algunos no se podría enchufar el aire acondicionado porque la instalación eléctrica no lo soportaría; y por la “ingente cantidad de recursos” que se precisa para llegar a todos.

Mónica Martín (PP) ha hecho hincapié en que la principal diferencia del arranque de curso en comparación con los anteriores es “la casi normalidad o normalidad” predominantes, “algo que parece sencillo pero no lo es”.

Sobre el plan de climatización, ha ironizado que “cuando se planta un árbol no viene crecido”, y se ha preguntado si cuando gobernaron PSOE y NC la pasada legislatura “no hacía calor”, al tiempo que les ha recriminado que critiquen al consejero cuando se suspenden las clases por calor y cuando no se suspenden. “Decídanse”, les ha espetado.

Carmen Hernández (NC) ha mostrado su preocupación por que el consejero “mire al retrovisor y no asuma sus responsabilidades”, y ha recordado que los grupos que apoyan al gobierno tumbaron una proposición no de ley impulsada por su partido que pedía convetir los colegios en refugios climáticos.

Hernández ha censurado que “la solución” del ejecutivo canario ante las olas de calor sea “mandar a los niños a casa y que las familias se busquen la vida”, y que algunos directores tengan que recomendar a los padres que además de agua los niños lleven “un mini ventilador” al colegio.

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