Santa Cruz de Tenerife inicia las obras para garantizar que nadie entre al hotel abandonado de Añaza, pendiente de demolición
El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife ha activado la ejecución de una serie de obras de seguridad en el hotel abandonado hace medio siglo, ubicado en la calle Mayántigo, en el barrio de Acorán, conocido popularmente como el mamotreto de Añaza, cuyos trabajos de derribo están adjudicados desde el año 2023.
Así lo ha anunciado en un comunicado la corporación local, donde detalla que el plan de intervención comprende cinco actuaciones principales diseñadas para blindar el recinto e inutilizar las vías de tránsito interno.
En este sentido, se trata de la reparación del vallado perimetral; la eliminación del acceso al sendero que bordea el vallado este; la cancelación del acceso a la sexta planta desde el terreno; la demolición de las escaleras en las plantas 0, 1, 2, 3 y 4, y el enrejado de los huecos accesibles en la fachada.
Esta última medida, valorada por sí sola en 34.000 euros, supondrá el sellado de unos 930 metros cuadrados de vanos mediante mallas electrosoldadas y perfiles metálicos de refuerzo para impedir definitivamente el paso al interior.
El Ayuntamiento recuerda que la situación es de “extrema peligrosidad” por el acceso incontrolado y la alta siniestralidad registrada por personas que se adentran en la estructura “saltándose las protecciones existentes”, subraya.
Para neutralizar el peligro a la mayor brevedad, el Consistorio ha declarado la tramitación de emergencia de las contrataciones necesarias, fijando una inversión global estimada en torno a los 112.500 euros.
Por su parte, el alcalde de Santa Cruz, José Manuel Bermúdez, apuntó que “este es un paso más para asegurar un edificio que ya cuenta con un proyecto de demolición, que es el objetivo último de este Ayuntamiento”. “Estamos trabajando intensamente para conseguir llevar a cabo esa demolición, pero mientras llega, acometemos estas obras que buscan clausurar los accesos al edificio de forma definitiva”, añadió.
La concejala de Urbanismo, Zaida González, declaró que “una vez firmado este documento se podrán iniciar las actuaciones de carácter urgente en esta infraestructura, las cuales consistirán en la demolición de las rampas que van desde la planta cero a la cuarta, se retirará el acopio de tierra que permite acceder por la planta sexta y se sellará, con mallas electrosoldadas, los puntos más vulnerables para intentar que entren más personas”.
La edil añadió que “por fin finaliza el expediente de ejecución subsidiaria que hará que las personas tengan más dificultades en acceder a un inmueble que se ha convertido en un punto de altísimo riesgo”.
Cabe señalar que en septiembre de 2023, el Ayuntamiento capitalino adjudicó el proyecto de demolición en un procedimiento al que se destinarán más de 123.000 euros.
A comienzos de 2025, la Consejería de Transición Ecológica y Energía del Gobierno de Canarias concendió al Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife una subvención de 2,5 millones de euros para financiar la demolición del hotel cuya edificación nunca concluyó en Añaza, para lo que la corporación municipal dispone de un plazo de 36 meses.
En julio de ese mismo año, el Cabildo de Tenerife anunció la dotación de 500.000 euros al Ayuntamiento para financiar parte del derribo.
El hotel abandonado es un gigantesco esqueleto de hormigón con planta en forma de “Y” y 22 alturas. Fue concebido en 1973 como un exclusivo complejo hotelero, pero las obras se frenaron repentinamente al año siguiente debido a la quiebra de la empresa alemana que lo impulsaba, transformando el proyecto en una peligrosa ruina que ha marcado durante décadas el abandono y la degradación del litoral.
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