El municipio turístico de Mogán 'se ahoga' entre vertidos, malos olores y problemas con el agua de abasto

Vertido de aguas residuales en Mogán. (ALEJANDRO RAMOS)

Mogán, a pesar de ser uno de los grandes municipios turísticos de Gran Canaria, sufre desde hace años un problema que tiene que ver con los servicios esenciales de todo ciudadano, independientemente de dónde resida. Mal olor en algunas zonas. Problemas en el abastecimiento de agua. Exceso de cloro. Vertidos en la Playa de Mogán. No hay año en que el municipio no sea portada en los medios de comunicación por algún asunto en materia hidrológica.

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Los problema de abastecimiento, saneamiento y depuración en materia hidrológica del municipio son más que evidentes, tan solo hay que acercarse al sur de la Isla o hablar con los vecinos para conocerlos.

El pasado mes de diciembre, en días próximos a las fiestas navideñas, desde el Consistorio sureño recomendaban a la población de Arguineguín que no utilizara el agua para el consumo humano debido a un exceso de cloruros detectado en una inspección por parte de Sanidad.

En aquel momento los técnicos del Ayuntamiento explicaron que “el aumento del índice de salinidad se debe al propio ciclo natural del agua”. Es indiscutible que cuando un pozo se seca demasiado y hay que profundizar más en él mayor índice de sal podemos encontrar. Para tratar de solucionar el problema se trasladaron varias cubas de agua desde la desaladora de Playa de Mogán hasta los pozos de Arguineguín.

“El Real Decreto de Vigilancia Sanitaria del agua para consumo humano nos exige comunicar ese exceso cuando supera los 800 miligramos por litros”, explicó el concejal de Ciuca Mencey Navarro. En este caso, el índice alcanzaba los 890 miligramos. Cierto es que los técnicos municipales no se percataron de ese exceso, hecho que el edil justifica aclarando que las pruebas practicadas por los técnicos en el mes de octubre “arrojaban datos de los parámetros normales”.

Días después de conocerse la noticia, Nueva Canarias hacía pública la resolución de la Junta de Gobierno Local que se celebró el 29 de noviembre en la que se aclara que, además del incremento del cloruro, había un exceso de cloro en el agua de abasto que el Consistorio sí conocía. Un informe técnico reveló que, en una reunión mantenida en la alcaldía de Mogán, se afirmó que fue un error no haber informado a la población sobre los problemas en el agua.

Tas declarar varias fuentes municipales que lo ocurrido en los días de diciembre había sido un hecho puntual, en los altos de Arguineguín una cuba de agua llenaba los depósitos municipales que se utilizan para el abastecimiento de la localidad. Una situación que desde la oposición califican de “tercermundista”.

Pero este tipo de asuntos no son nuevos en el municipio de Mogán. Hay que recordar que en el año 2014 el Gobierno de Canarias abrió un expediente sancionador contra el Consistorio por el incumplimiento de los criterios sanitarios de la calidad del agua de consumo humano. En aquella época gobernaba el Partido Popular en el municipio. Ahora desde este grupo político piden la dimisión del concejal de Sanidad.

El pasado mes de marzo se inauguró una desaladora en Playa de Mogán. La planta, con una capacidad de producción de 1.800 metros cúbicos de agua al día, resolvería los problemas con el agua de abasto en todo el valle y el barranco de Mogán, afirmaba la alcaldesa Onalia Bueno.

La desaladora fue financiada en su totalidad, más de un millón de euros, con fondos municipales. El concurso público para la gestión del municipio, la conexión, la instalación y la puesta en funcionamiento lo ganó la empresa Canaragua.

Tan sólo un mes después la inauguración, el pasado mes de abril, se conocía que la red de abastecimiento del barranco de Mogán tenía una pérdida de cerca del 55% de agua potable. En aquel momento, el Ayuntamiento, en busca de una solución para acabar con el problema, explicó que invertiría 650.000 euros en la renovación de la instalación hidráulica. La última noticia es que estaban recogiendo firmas entre los vecinos de la zona para hacerlo.

Esa pérdida de agua afecta a los barrios de Las Burrillas, Las Casillas, Los Pasitos, Los Navarros, El Hornillo, La Humbridilla y el casco histórico del municipio, donde vive gran parte de la población de Mogán.

La red de alcantarillado y la mejora de las tuberías en la red abastecimiento de agua potable es otra de las inquietudes del Ayuntamiento. A principios de mayo de 2017 se comenzó a ejecutar la primera serie de actuaciones de sustitución y arreglo de las tuberías. Desde el Consistorio se valoró la necesidad de sustituir una serie de conductos debido a frecuentes averías en varias localizaciones del municipio. Onalia Bueno estimó necesario un plan para instalar tuberías con capacidad para soportar el incremento de camas turísticas, pero poco se ha hecho hasta el momento.

En mayo se cerró al baño la Playa de Mogán debido a un vertido de aguas residuales. El foco de contaminación se descubrió por la noche cuando se percataron de que un rebosadero vertía aguas residuales al barranco de la playa. Una tubería de impulsión, que salía desde la estación de bombeo de playa de Mogán hasta la depuradora, y otra de canalización, que desemboca en el emisario, se rompieron. Inmediatamente se prohibió el baño, un hecho que afectó negativamente a los negocios de la zona.

Es evidente que la gestión del agua es uno de los principales retos de Mogán. El asunto, que se ve afectado con la escasez de lluvias, se agrava aún más debido al elevado precio del pago del agua a los proveedores.

En la zona alta de Arguineguín, Patalavaca, Balitos, La Verga, Playa del Cura, Barranco del Cura, Tauro Halsodalen y El Platero, el suministro lo realiza la empresa Aguas de Arguineguín S.A. En la localidad de Puerto Rico, Valle de Puerto Rico y Amadores la empresa Puerto Rico S.A. En Taurito la empresa suministradora es Aquaturauro S.L y en el resto del municipio es suministrado directamente por el Ayuntamiento de Mogán. Es decir, depende de dónde vivas, dentro del mismo municipio, pagas un precio u otro por el agua.

Mogán continúa con problemas hidrológicos a pesar de ser uno de los grandes municipios turísticos de Canarias. La localidad de Arguineguín es, sin duda, una de las más afectadas. Debido a la sequía que afecta a todo el Archipiélago algunos pozos se encuentran escasos de agua y tiene consecuencias directas en muchos vecinos de la localidad.

Esperando la desaladora de Arguineguín

Pero hay solución. “Una desaladora en Arguineguín resolvería todos los problemas”, afirma la alcaldesa accidental, Pino González. A pesar de que la intención de futuro “va por ahí”, es un proceso burocrático muy largo, ya que “varias administraciones se tienen que coordinar para construirla”. “Las competencias no están en manos nuestras”, asegura la edil.

El gerente del Consejo Insular de Aguas, Gerardo Henríquez, recuerda que “ya desde hace años se lleva con el tema de intentar hacer una desaladora en Arguineguín” pero que, “por diferentes circunstancias”, nunca se ha llevado a cabo.

“Estamos en conversaciones desde el Cabildo con Red Eléctrica y con el Estado para ver la posibilidad de que, aunque sea con financiación de la corporación o ya veremos donde encontramos el dinero, se haga una desaladora para aprovecharla para el salto hidroeléctrico de Chira-Soria y para el abastecimiento de Arguineguín”, asegura el gerente.

Malos olores

En el municipio de Mogán no sólo existen conflictos con el agua de abasto. Los malos olores suponen un gran problema que tira para atrás a vecinos y visitantes. La Playa de Mogán, conocida como La Pequeña Venecia, se ha convertido en noticia en los últimos años y no precisamente por su belleza, sino por su aroma.

La polémica entre los empresarios de la zona y el Consistorio sobre el origen de los malos olores también ha trascendido a los medios. Desde al Ayuntamiento aseguran que el problema es causado por el aumento de vertido de grasas por parte de los hoteleros y restauradores a la red de saneamiento municipal.

“Hasta que los hoteleros y restauradores no colaboren con la correcta gestión de estos residuos y sigan vertiendo inadecuadamente a la red de saneamiento pública, continuarán los malos olores en Playa de Mogán”, aseguraba la alcaldesa, Onalia Bueno, el pasado mes de julio a los medios de comunicación.

Los empresarios de la playa criticaron la actitud de la alcaldesa y cuestionaron cuánta sería la cantidad de excremento que podrían producir las miles de personas que han llegado en los últimos meses con la apertura del nuevo hotel. “La red de saneamiento no está preparada para soportar el incremento de camas turísticas”, afirman los empresarios.

Además, recuerdan que Ciuca en su campaña electoral prometió que cuando gobernara iban a eliminar los malos olores y en ningún momento culparon a los empresarios de la Playa.

A los aromas de la Playa de Mogán hay que sumarle los que se desprenden en el enlace de El Lechugal de Puerto Rico hasta la GC-200. La depuradora que se encuentra en el barranco de Mogán desprende unos malos olores que dan la bienvenida y despiden a los miles de turistas y vecinos que usan diariamente esa vía. La misma situación ocurre en Arguineguín, donde los ciudadanos se preguntan qué fue de los 300.000 euros que se empleó en 2013 para evitar el problema en las estaciones de bombeo del municipio.

Según la alcaldesa accidental de Mogán, Pino González, el problema de la depuración de las aguas residuales es competencia del Cabildo de Gran Canaria, ya que el Consistorio sureño y la Corporación insular han firmado un convenio para que se haga cargo de su explotación

“Nosotros poníamos como condición que se adoptaran medidas para evitar los malos olores de las depuradoras de los municipios”, asegura González, haciendo referencia a la infraestructura que se encuentra en el barranco de Mogán y la que está en la localidad de Arguineguín.

Además, la socialista recuerda que “el Cabildo llevaba en el presupuesto de 2017 una partida de 200.000 euros para la mejora y el tratamiento de los gases de las EDAR de Mogán y hemos coordinado durante todo el año las actuaciones entre las dos administraciones”. Pero esa cantidad de dinero no se ha visto reflejada, ya que el problema sigue existiendo y se ha convertido en uno de los quebraderos de cabeza del municipio.

Parecía fácil la fórmula que exponía Onalia Bueno, alcaldesa del municipio de Mogán, ahora de baja por maternidad, en su campaña electoral: “Es tan sencillo como poner el dinero y los medios que sean necesarios para acabar con los malos olores”, apuntaba Bueno. A día de hoy, después de casi tres años gobernando, su manifiesto no ha dado resultado.

La Ley de Bases del Régimen Local, en sus artículos 25 y 26, determina que la competencia sobre la depuración de aguas es municipal, no del Cabildo de Gran Canaria. Sí es cierto que existen otros modelos de gestión, directamente por el Ayuntamiento o a través de un Consejo Insular de Aguas que gestiona la depuración de una planta municipal.

Isabel Santiago, concejala de la oposición por Nueva Canarias, recalca “que la gestión de la depuración de aguas sea del Cabildo insular no significa que el Ayuntamiento se desentienda del ejercicio de una competencia que es propia”.

Gerardo Henríquez asegura que están terminando unos estudios de olfatometría que permitirán tomar los olores en determinados puntos y así ver las características y a partir de ahí actuar. “El Consejo Insular de Aguas tiene en la partida de este año casi 400.000 euros para hacer obras en las depuradoras (la de Playa de Mogán y Arguineguín) con el tema de desodorización”.

Además, el gerente recuerda que “el problema puede estar en la propia depuradora o en lo que viene a través de saneamiento. Por una parte hay que vigilar que los puntos cercanos a la costa no tengan problemas de intrusión marina porque si se mete en el saneamiento agua de mar eso produce sulfhídrico que al final es lo que da esos olores”.

Según Henríquez, “cuando tengamos el presupuesto operativo nos pondremos en la licitación de las obras en las dos instalaciones para minimizar el impacto de olores que tiene que ir seguido de una actuación de control en el saneamiento por parte del Ayuntamiento”.

En alusión al tema de la capacidad de la depuradora de aguas residuales del barranco de Mogán, desde el Consejo Insular de Aguas señalan que “antes o después habrá que hacer una depuradora mayor” porque, si está previsto mayor crecimiento en el valle de Mogán, con “la que está actualmente sólo es suficiente para lo que hay”, afirma.

La EDAR tiene una capacidad de 2.000 metros cúbicos diarios y funciona al 90% de su capacidad, por lo que el Ayuntamiento impide dar licencias para la construcción de nuevos hoteles en la zona de la Playa de Mogán a pesar de que existen parcelas hoteleros para atraer grandes inversores.

En marzo de 2016 Onalia Bueno aseguraba que tienen la necesidad de ampliar la depuradora actual o construir una nueva porque “si viene un inversor a pedirme licencia no se la puedo dar porque no tengo capacidad”. Esta planta depuradora también limpia las aguas, además de la zona de la playa y el puerto de la cuenca del barranco y el pueblo, por lo que un futuro crecimiento de esta parte del municipio también se encontraría con esta traba, aseguran desde la formación política que gobierna en Mogán.

Es evidente que Mogán tiene muchos problemas en su plan hidrológico. Es difícil creer que “el mejor municipio turístico de Canarias”, calificado así por el periódico nacional La Razón, aunque meses después Canarias Ahora descubriera que el Consistorio pagó 12.000 euros para recibir ese galardón, tenga asuntos de tanto interés para ciudadanos y visitantes del municipio sin resolver.

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