Un alto cargo del Hospital Valdecilla ordenó que los pacientes perdieran su cita si rechazaban ser desviados a la sanidad privada
El Servicio Cántabro de Salud (SCS) ha admitido que existió una orden interna para sacar de la lista de espera a los pacientes que rechazasen ser derivados a la sanidad privada, pero justifica que fue “un error” que ya ha sido corregido porque no se ajusta al procedimiento que debe aplicarse.
Así lo ha reconocido después de que elDiario.es adelantase la información sobre las presiones a quienes querían ser atendidos en lo público y tras desvelar, posteriormente, SER Cantabria el contenido de esa instrucción que se envió a varios directivos del Hospital público Valdecilla y a los servicios de admisión. Por tanto, aunque la Gerencia no se responsabiliza del envío de esta circular, si parece que la cúpula del centro sanitario estaba al tanto de las circunstancias.
El detonante ha sido el testimonio de algunos pacientes que recurrieron a la Plataforma en Defensa de la Sanidad Pública y que se le comunicaron también a los medios de comunicación. Eldiario.es recogió los primeros testimonios pero la Consejería de Salud del Gobierno de Cantabria no quiso valorar la situación y no respondió a las preguntas este medio sobre las presiones a pacientes de la sanidad pública para que aceptasen una cita en la sanidad privada. En cambio, sí que ha habido una respuesta oficial cuando SER Cantabria ha ido desvelando todos los detalles del caso.
Durante los últimos meses se ha estado llamando a ciudadanos cántabros para citarles a hacerse pruebas o cirugías en el hospital privado de Santa Clotile, con el que el Gobierno de Cantabria ha firmado un convenio singular por importe de 256 millones de euros hasta 2046.
Se les decía que si lo rechazaban -porque preferían ser atendidos en la sanidad pública- se les ponía al final de la lista de espera. Perdían su turno porque se consideraba una “demora voluntaria”. “Me dijeron que si rechazaba ir a Santa Clotilde automáticamente me quedaba sin la prueba”, confirma Laura Colina. “Se les dice que deben aceptar la derivación a Santa Clotilde porque pertenece a la red del Servicio Cántabro de Salud”, explican desde la Plataforma en Defensa de la Sanidad Pública.
Hostigamiento a los pacientes, según CCOO
La Federación de Sanidad y Sectores Sociosanitarios de CCOO en Cantabria ha denunciado estas “malas prácticas” del Servicio Cántabro de Salud para reducir las listas de espera y habla de “hostigamiento” a los pacientes para que acudan al Hospital Santa Clotilde con “amenazas veladas de que si lo rechazan pueden eternizarse en las listas de espera o, incluso, salir de ellas”.
Su responsable, Arantxa Cossío, dice que es “especialmente grave” que se haya dado “una instrucción” a trabajadores del hospital para advertir a los pacientes de que rechazar una derivación podría suponer la anulación de la prueba y su salida de la lista de espera. La propia Gerencia ha reconocido esta instrucción “y lo achaca a un error cometido por una persona que trabaja en admisión”.
“De ninguna manera” va a tolerar que “se criminalice a los trabajadores de primera línea de una directriz que viene de arriba”, cuestiona. Desde el sindicato insisten en que las pautas de citación provienen siempre de jefaturas y altos cargos directivos de la estructura sanitaria, por lo que “si una supuesta instrucción incorrecta ha llegado a la plantilla, habrá que investigar su origen y depurar responsabilidades pero no usar a ningún trabajador como cabeza de turco”.
Preguntas de la Plataforma en Defensa de la Sanidad Pública
Hace unos meses, la Plataforma en Defensa de la Sanidad Pública de Cantabria solicitó a la Consejería de Salud que aclarase qué ocurre con los pacientes que rechazan ser derivados al hospital privado Santa Clotilde. Si cuando se rechaza operarse allí “se respeta íntegramente su posición en la lista de espera del Servicio Cántabro de Salud para ser intervenido en un hospital público” –preguntaron– “o si, por el contrario, ese rechazo supone algún tipo de perjuicio, retraso o pérdida de su lugar en la lista de espera”. Todavía siguen a la espera de la respuesta.