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La defensa de la policía local imputada por el hundimiento de la pasarela de El Bocal sostiene que siguió protocolos del 112

La defensa de la policía local de Santander investigada por su actuación en la cadena de avisos previa al accidente mortal en la pasarela de El Bocal en el que fallecieron seis personas, ha basado su estrategia de defensa en argumentar que la responsabilidad inicial en el suceso recae sobre el 112.

El día antes del hundimiento mortal, una gestora del 112, recibió el aviso de un vecino alertando del mal estado de la pasarela e informó a la policía local, que fue expedientada por el Ayuntamiento de Santander por no dar parte. En entrevista con la Cadena SER, el abogado de la policía local, Jesús Nieto González, ha defendido que hubo “una secuencia de errores” que han terminado “señalando a quien actuó exactamente como dicen los protocolos” del Servicio de Emergencias de Cantabria (SEMCA).

Recientemente, la consejera de Presidencia, Isabel Urrutia (PP), como responsable autonómica de las competencias en emergencias, explicó en el Parlamento que el servicio de emergencias de Cantabria, el 112, clasifica las llamadas en doce tipologías y que el 112 clasificó la de El Bocal como “de deficiencia o desperfecto en vía de municipio”.

En cambio, la estrategia de la defensa pivota alrededor de que la llamada del vecino al 112 describía otra tipología: la de “fallo estructural”. Para Nieto, un fallo estructural implica movilizar de inmediato a los bomberos, para valorar el riesgo de una estructura.

“El protocolo del SENCA es clarísimo: fallo de estructura, avisad al jefe de bomberos en todos los casos”, remarca el letrado. Su tesis es que la operadora del 112 interpretó erróneamente el incidente como un “accidente de circulación y caída de elementos a la calzada”, una clasificación que —al producirse en una zona sin calzada ni tráfico— habría derivado en una activación inadecuada de la cadena de respuesta, ha explicado a la Cadena SER.

La policía local ha declarado este viernes ante la jueza que instruye el caso, durante la primera ronda de declaraciones de la fase de instrucción, junto con otros siete testigos, incluyendo a la gestora del 112 que recibió el aviso del vecino y dio parte a esta policía. Tras las declaraciones, la jueza ha cambiado la situación procesal de la gestora del 112 de testigo a investigada, para garantizar su derecho de defensa.