Euspel, tras ganar las elecciones en la Ertzaintza: “No hemos firmado ningún tipo de paz social. Seguiremos al pie del cañón”
Aitor Rabanal es el secretario de Organización de Euspel. Combina la labor sindical con el trabajo en la calle. Atiende a este periódico en el día siguiente a la victoria de su asociación en las elecciones sindicales de la Ertzaintza, por delante de Esan y de Erne, por este orden. Es algo inédito desde la creación de Euspel en 2004. En los últimos años ha sido la única organización que se ha opuesto al nuevo convenio y al plan de empleo en sintonía con el movimiento 'Ertzainas en lucha' que brotó con fuerza en 2023. Y han capitalizado esa postura. Cree que los resultados son un “mensaje” para el Departamento de Seguridad, a cuyo frente está el consejero Bingen Zupiria.
¿Ha sido una sorpresa este resultado?
No, no es una sorpresa.
¿Y cuál ha sido el secreto de este éxito? ¿Cuál es la propuesta diferente que ha podido aportar Euspel con respecto a otras organizaciones que hasta ahora han sido mayoritarias?
El trabajo. Primero, atención las 24 horas del día. Y, segundo, dejar hablar a los compañeros, escucharles y, evidentemente, estar ahí, lo más cercanos posibles. Ser el cable conductor de sus reclamaciones. Al final, es trasladar lo que nos dicen y llevar su voz a las mesas y a los diferentes foros en los que estamos.
Se planteaban las elecciones como plebiscitarias. Euspel era la única organización que no apoyó el nuevo convenio pactado por el Departamento con Erne, Esan y Sipe. ¿Entienden que ese rechazo al acuerdo regulador ha sido decisivo para el resultado?
Nosotros, realmente, no hemos planteado ningún tipo de plebiscito. Los plebiscitos fueron en otro momento. Ya fuimos muy claros, porque respondimos a lo que nos dijo la gente en relación al acuerdo regulador. Estábamos muy tranquilos y no teníamos ningún tipo de plebiscito. Eso lo tendrían otras organizaciones. Estamos muy muy convencidos de que nuestra gente nos dijo que votásemos que no [al convenio]. Lo hicieron en amplia mayoría, incluso no solamente asociados a Euspel. Lo dimos a votar al resto ddel colectivo y fue un claro 'no'. Eso nos daba un aval.
Fueron al sindicato más próximo al movimiento de 'Ertzainas en lucha' de 2023. ¿Esta victoria supone recuperar aquellas movilizaciones y aquella confrontación o esto cambia el escenario?
Las movilizaciones y la confrontación vendrán dadas por las ganas que tenga el Departamento de escuchar y de llevar a cabo los proyectos que nosotros entendemos que se han quedado colgados. Al final, se han firmado cosas que todavía no están desarrolladas. Tendrán que hacerlo. Si el Departamento escucha y entiende que los trabajadores, los ertzainas, han reaccionado dando el apoyo a Euspel, porque evidentemente ellos sí que lo han podido ver como un prebiscito, perfecto. Si no entienden que tienen que sentarse, hablar y llegar a acuerdos, nosotros evidentemente no hemos firmado ningún tipo de paz social y tendremos que salir a la calle. Seguiremos al pie del cañón, como se suele decir.
¿Ha sido un mensaje de la plantilla al Departamento, entonces?
Creo que el Departamento también lo entenderá como mensaje de la plantilla y como mensaje de lo firmado, evidentemente.
El tema de la falta de plantilla es la principal preocupación. Euspel tampoco secundó el plan de empleo (para llegar en 2030 a los 8.000 efectivos pactados en 2004).
Planteamos incluso ir un poquito más allá de los 8.000. Lo que sea necesario. Habrá que sentarse a hablarlo. Seguimos cogiendo competencias, como el servicio marítimo o puertos. Este viernes se han reunido el lehendakari y el presidente para tratar otra serie de cosas. Y, evidentemente, eso requiere plantilla. Estamos 1.000 por debajo de los 8.000. El sobresfuerzo que se está llevando a cabo está ahí y entendemos que habrá que poner las medidas suficientes para acelerar el plan de empleo. Y, mientras tanto, habrá que buscar medidas compensatorias. Ahora mismo toda la carga de trabajo y de esfuerzo recae sobre una plantilla corta. Sobre una plantilla muy muy corta.
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