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El Gobierno de Cantabria no ve motivo de alarma tras los tres casos de mosca oriental de la fruta detectados en Astillero

El Gobierno de Cantabria llevará a cabo una vigilancia “intensiva” tras haberse detectado en el municipio de El Astillero los tres primeros casos de la mosca oriental de la fruta en España. No obstante, el Ejecutivo autonómico cree que no hay motivo para la “alarma” pues se trata de una “plaga transitoria” --que no “brote”-- y que a juicio de esta administración no va a acabar como tal, debido a que estos ejemplares precisan más calor para completar su ciclo biológico. Así, el clima de esta comunidad autónoma hace que no sea un territorio “óptimo” para su desarrollo y su detección no constituye a priori “un problema grave”.

“Otra cosa es que hubiera entrado por el Mediterráneo”, ha apuntado en declaraciones a Europa Press el jefe de servicio de Sanidad Vegetal de la Consejería de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca y Alimentación, Alberto Redondo, quien ha defendido además los protocolos seguidos, cuestionados por el Consistorio astillerense.

Según ha explicado, los tres casos de la mosca oriental de la fruta --Bactrocera dorsalis-- fueron detectados a mediados de noviembre tras análisis realizados en el laboratorio del Gobierno regional y confirmados a finales de ese mes por el laboratorio nacional de referencia, ubicado en Madrid.

Fueron hallados en sendas trampas colocadas en el municipio de Astillero (también se habían puesto en Mercasantander). Se trata de la presencia por primera vez en España de esta plaga agrícola, una de las más agresivas y vigiladas de Europa, y de la que se han detectado “bastantes” casos en otras regiones, como el sur de Italia.

Por eso, aunque en la actualidad esta plaga tiene carácter “transitorio” y a priori se cree que no va a dar lugar a un brote (de hecho no se ha declarado como tal), el Gobierno cántabro va a aplicar el pertinente programa de vigilancia intensiva, ha señalado Redondo.

En consecuencia, a las trampas citadas con anterioridad se van a sumar más, que se van a instalar por zonas próximas al aeropuerto y al puerto de Santander. Esto podría contribuir a esclarecer el origen de la plaga. Y es que, hasta ahora, la principal hipótesis es que ha entrado en Cantabria y España a través de fruta importada, pero no se descarta que lo haya hecho en barco o avión.

El plan a seguir implica la colocación de trampas en huertos y otros espacios similares, por lo que en Sanidad Vegetal apelan a la sensibilidad ciudadana.

Desde este departamento, el jefe de servicio también ha defendido los protocolos seguidos, criticados en cambio por Astillero, que ha lamentado haberse enterado por vías “no oficiales” de la detección de estos ejemplares de mosca oriental de la fruta en el municipio.

Pero desde el Gobierno señalan que el procedimiento implica la notificación de la comunidad autónoma al Ministerio y después a la Comisión Europea: “Es el trámite oficial”.

Así, no se ha dado traslado al Ayuntamiento porque “no es un actor principal” en el ámbito de la Sanidad Vegetal, al no considerarse un brote y al entender que no va a dar lugar a una plaga debido a factores climáticos.

De este modo, en la administración cántabra son partidarios de no informar hasta que no haya un brote confirmado porque se genera “mucha alarma”.