Exámenes presenciales en la UNED en plena sexta ola: “Si me contagio iré porque no puedo perder la convocatoria”

Blanca Sáinz

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En pleno pico de la sexta ola y con una saturación nunca vista en la atención primaria que no deja de reportar quejas, ha vuelto a surgir el debate de la presencialidad. En este caso no tiene que ver con los niños en los colegios, sino con los exámenes de los adultos en la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED). El motivo no es otro que la proximidad de las evaluaciones (arrancan el 24 de enero) con la época de más contagios registrados desde el inicio de la pandemia, y el repentino cambio en el modelo de exámenes, ya que hasta ahora se realizaban online.

Pero comenzando por el principio, tras el confinamiento de marzo de 2020, la UNED decidió desarrollar su propio software, llamado AVEX, para la realización de los exámenes desde casa. El método, reconocido por su eficacia tanto por profesores como alumnos, permitía someterse a la prueba desde cualquier dispositivo siempre y cuando la webcam estuviese encendida para poder comprobar la identidad del alumno, así como que no se levante durante la realización de la evaluación. Esta herramienta, que también dispone de un sistema de guardado automático por si falla internet o se apaga el ordenador, ha sido la utilizada desde junio de 2020.

No obstante, el primer cuatrimestre del curso 2021-2022 se evaluará, de nuevo, de forma presencial, lo que ha hecho estallar la polémica y que los alumnos comiencen a organizarse para intentar evitar aquello que desde la UNED aseguran que se mantendrá “a no ser que se declare otro estado de alarma”. El motivo no es otro que el “previsible”, según advierten los alumnos, “hacinamiento” que sufrirán: “En Cantabria solo hay un aula para los exámenes porque es la única grande, así que estaremos todos codo con codo. Hace unas semanas llamé al centro asociado de Cantabria para saber qué tipo de medidas sanitarias se iban a tomar y la persona que me respondió me dijo entre risas que me abrigase mucho, que iban a tener todas las ventanas abiertas”, afirma Marta, una de las estudiantes que ha hablado con este periódico.

Paula (prefiere no dar su nombre) y Sara son cántabras y las dos estudian a través de esta universidad su segundo grado. Además, ambas están en tercer curso de Trabajo Social y admiten su sorpresa por el cambio de plan: “Si la pandemia estuviese controlada entendería que fuesen presenciales, pero la cuestión es que no es así, y además todo está tan desorganizado... Tenemos una incertidumbre y un estrés tremendo”, argumenta Sara.

Ella, como tantos otros estudiantes de la UNED, compatibiliza su carrera con su trabajo que, en su caso, además, es en una residencia de ancianos: “Con el pico que hay de COVID tenemos a más de la mitad de los residentes contagiados y me estoy exponiendo constantemente, además de estar rodeada de positivos... Creo que es muy fácil que cuando lleguen los exámenes esté contagiada”, asevera.

¿Y qué ocurre si te contagias antes o durante los exámenes? Según el comunicado emitido el pasado 10 de enero por la Delegación General de Estudiantes, “para las personas que presenten certificado médico con PCR positivo, tendrán que rellenar un formulario y se les arbitrará otra alternativa para que puedan realizar el examen en otra fecha, también de forma presencial”.

Por lo que la universidad ofrecería otra convocatoria, aunque no se sabe cuándo: “No me parece una solución. Primero, porque en Cantabria al menos, el sistema de las PCR va retrasado y no todo el mundo tiene las condiciones para acceder a ello porque, de hecho, se están dejando de hacer tanto a asintomáticos como a contactos estrechos. Así que no sé si lo que piden es que nos lo hagamos por lo privado... Y después, porque si hay una ventaja que tiene la UNED es el hecho de que puedas organizarte con antelación. Yo misma acabo de llegar de estar trabajando en Portugal, y quizá no estoy aquí para cuando se les ocurra plantear la nueva fecha”, argumenta Paula.

El caso de Marta es similar. Ella estudia último curso de Estudios Ingleses también en Cantabria, y además de compartir la visión de Paula añade otra hipótesis: “Ya no es solo que tengas que pagarte una PCR para poder ir otro día al examen, es que ese día quizá sigo enferma o incluso me he vuelto a recontagiar”, explica.

De esta forma, tanto Paula como Marta aseguran a este periódico que, si se contagiasen de COVID, acudirían a los exámenes: “No estamos hablando de perderte una reunión social o un viaje, sino de nuestro futuro. El Servicio Cántabro de Salud y la UNED nos han dejado totalmente abandonados, y el cuento de la responsabilidad individual ya ha llegado demasiado lejos... ¿Tengo que perder la convocatoria, el dinero invertido e incluso la beca porque al rector no le apetezca habilitar una evaluación online que se ha mostrado eficaz?”, se plantea Marta.

Paula, por su parte, comparte esta visión: “Si me contagio iré al examen porque no puedo perder la convocatoria, exponerme a no estar para cuando se celebre la siguiente, y tampoco me puedo permitir una segunda matrícula. Pero este es mi caso, supongo que haya más y con circunstancias personales, laborales o de conciliación más graves”, indica.

La respuesta de la UNED

Claudia Sevilla, directora de Comunicación y de Gabinete de la UNED, es muy consciente de la polémica suscitada por lo que, antes de que elDiario.es comience con las preguntas, ya se aventura a responder: “Lo que ocurre es que no hay ninguna norma que ampare que la evaluación sea online. El año pasado teníamos estado de alarma, municipios confinados... Ahora no hay nada, y la legislación de la UNED nos obliga a la presencialidad, así que no podemos cambiar la metodología solo porque queramos”, señala.

Asimismo, y después de asegurar en repetidas ocasiones que entiende el miedo de los estudiantes, aclara que además de PCR, también permitirán presentar los casos positivos a través de un test de antígenos positivo, aunque este deberá estar “firmado y sellado por un médico o por el Centro de Salud”. “En el resto de universidades se están pidiendo declaraciones juradas, pero no es lo mismo organizar un examen para 4.000 que para 150.000 como nos ocurre a nosotros. Así que hemos decidido pedir que los positivos se notifiquen así para garantizar que nadie se aprovecha de la buena fe de la universidad”, asevera Sevilla.

Precisamente, sobre la convocatoria extraordinaria destinada a aquellos estudiantes que estén contagiados durante la realización de los exámenes, la portavoz de la Universidad a Distancia, adelanta que esta “oportunidad” no se va a arbitrar muy cerca de los últimos exámenes. “Somos conscientes de que todavía habrá gente confinada, enferma o que aún no tenga el certificado médico. Vamos a dar flexibilidad, pero todavía no hay fechas. Y entendemos que haya gente que no pueda, pero la otra opción es irse a septiembre. Más no podemos hacer, es inviable”, asegura.

Por otro lado, la directora y profesora, avanza que los alumnos “pueden estar tranquilos”: “Se va a cumplir con todas las medidas, y no con cualquiera, sino con las más exigentes. No se va a hacinar a nadie, va a haber ventilación, gel hidroalcohólico y se va a exigir la mascarilla. Además, si hay alguna comunidad que pida el pasaporte COVID también se va a exigir”, indica.

En pleno pico de la sexta ola y con una saturación nunca vista en la atención primaria que no deja de reportar quejas, ha vuelto a surgir el debate de la presencialidad. En este caso no tiene que ver con los niños en los colegios, sino con los exámenes de los adultos en la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED). El motivo no es otro que la proximidad de las evaluaciones (arrancan el 24 de enero) con la época de más contagios registrados desde el inicio de la pandemia, y el repentino cambio en el modelo de exámenes, ya que hasta ahora se realizaban online.

Pero comenzando por el principio, tras el confinamiento de marzo de 2020, la UNED decidió desarrollar su propio software, llamado AVEX, para la realización de los exámenes desde casa. El método, reconocido por su eficacia tanto por profesores como alumnos, permitía someterse a la prueba desde cualquier dispositivo siempre y cuando la webcam estuviese encendida para poder comprobar la identidad del alumno, así como que no se levante durante la realización de la evaluación. Esta herramienta, que también dispone de un sistema de guardado automático por si falla internet o se apaga el ordenador, ha sido la utilizada desde junio de 2020.

No obstante, el primer cuatrimestre del curso 2021-2022 se evaluará, de nuevo, de forma presencial, lo que ha hecho estallar la polémica y que los alumnos comiencen a organizarse para intentar evitar aquello que desde la UNED aseguran que se mantendrá “a no ser que se declare otro estado de alarma”. El motivo no es otro que el “previsible”, según advierten los alumnos, “hacinamiento” que sufrirán: “En Cantabria solo hay un aula para los exámenes porque es la única grande, así que estaremos todos codo con codo. Hace unas semanas llamé al centro asociado de Cantabria para saber qué tipo de medidas sanitarias se iban a tomar y la persona que me respondió me dijo entre risas que me abrigase mucho, que iban a tener todas las ventanas abiertas”, afirma Marta, una de las estudiantes que ha hablado con este periódico.

Paula (prefiere no dar su nombre) y Sara son cántabras y las dos estudian a través de esta universidad su segundo grado. Además, ambas están en tercer curso de Trabajo Social y admiten su sorpresa por el cambio de plan: “Si la pandemia estuviese controlada entendería que fuesen presenciales, pero la cuestión es que no es así, y además todo está tan desorganizado... Tenemos una incertidumbre y un estrés tremendo”, argumenta Sara.

Ella, como tantos otros estudiantes de la UNED, compatibiliza su carrera con su trabajo que, en su caso, además, es en una residencia de ancianos: “Con el pico que hay de COVID tenemos a más de la mitad de los residentes contagiados y me estoy exponiendo constantemente, además de estar rodeada de positivos... Creo que es muy fácil que cuando lleguen los exámenes esté contagiada”, asevera.

¿Y qué ocurre si te contagias antes o durante los exámenes? Según el comunicado emitido el pasado 10 de enero por la Delegación General de Estudiantes, “para las personas que presenten certificado médico con PCR positivo, tendrán que rellenar un formulario y se les arbitrará otra alternativa para que puedan realizar el examen en otra fecha, también de forma presencial”.

Por lo que la universidad ofrecería otra convocatoria, aunque no se sabe cuándo: “No me parece una solución. Primero, porque en Cantabria al menos, el sistema de las PCR va retrasado y no todo el mundo tiene las condiciones para acceder a ello porque, de hecho, se están dejando de hacer tanto a asintomáticos como a contactos estrechos. Así que no sé si lo que piden es que nos lo hagamos por lo privado... Y después, porque si hay una ventaja que tiene la UNED es el hecho de que puedas organizarte con antelación. Yo misma acabo de llegar de estar trabajando en Portugal, y quizá no estoy aquí para cuando se les ocurra plantear la nueva fecha”, argumenta Paula.

El caso de Marta es similar. Ella estudia último curso de Estudios Ingleses también en Cantabria, y además de compartir la visión de Paula añade otra hipótesis: “Ya no es solo que tengas que pagarte una PCR para poder ir otro día al examen, es que ese día quizá sigo enferma o incluso me he vuelto a recontagiar”, explica.

De esta forma, tanto Paula como Marta aseguran a este periódico que, si se contagiasen de COVID, acudirían a los exámenes: “No estamos hablando de perderte una reunión social o un viaje, sino de nuestro futuro. El Servicio Cántabro de Salud y la UNED nos han dejado totalmente abandonados, y el cuento de la responsabilidad individual ya ha llegado demasiado lejos... ¿Tengo que perder la convocatoria, el dinero invertido e incluso la beca porque al rector no le apetezca habilitar una evaluación online que se ha mostrado eficaz?”, se plantea Marta.

Paula, por su parte, comparte esta visión: “Si me contagio iré al examen porque no puedo perder la convocatoria, exponerme a no estar para cuando se celebre la siguiente, y tampoco me puedo permitir una segunda matrícula. Pero este es mi caso, supongo que haya más y con circunstancias personales, laborales o de conciliación más graves”, indica.

La respuesta de la UNED

Claudia Sevilla, directora de Comunicación y de Gabinete de la UNED, es muy consciente de la polémica suscitada por lo que, antes de que elDiario.es comience con las preguntas, ya se aventura a responder: “Lo que ocurre es que no hay ninguna norma que ampare que la evaluación sea online. El año pasado teníamos estado de alarma, municipios confinados... Ahora no hay nada, y la legislación de la UNED nos obliga a la presencialidad, así que no podemos cambiar la metodología solo porque queramos”, señala.

Asimismo, y después de asegurar en repetidas ocasiones que entiende el miedo de los estudiantes, aclara que además de PCR, también permitirán presentar los casos positivos a través de un test de antígenos positivo, aunque este deberá estar “firmado y sellado por un médico o por el Centro de Salud”. “En el resto de universidades se están pidiendo declaraciones juradas, pero no es lo mismo organizar un examen para 4.000 que para 150.000 como nos ocurre a nosotros. Así que hemos decidido pedir que los positivos se notifiquen así para garantizar que nadie se aprovecha de la buena fe de la universidad”, asevera Sevilla.

Precisamente, sobre la convocatoria extraordinaria destinada a aquellos estudiantes que estén contagiados durante la realización de los exámenes, la portavoz de la Universidad a Distancia, adelanta que esta “oportunidad” no se va a arbitrar muy cerca de los últimos exámenes. “Somos conscientes de que todavía habrá gente confinada, enferma o que aún no tenga el certificado médico. Vamos a dar flexibilidad, pero todavía no hay fechas. Y entendemos que haya gente que no pueda, pero la otra opción es irse a septiembre. Más no podemos hacer, es inviable”, asegura.

Por otro lado, la directora y profesora, avanza que los alumnos “pueden estar tranquilos”: “Se va a cumplir con todas las medidas, y no con cualquiera, sino con las más exigentes. No se va a hacinar a nadie, va a haber ventilación, gel hidroalcohólico y se va a exigir la mascarilla. Además, si hay alguna comunidad que pida el pasaporte COVID también se va a exigir”, indica.

En pleno pico de la sexta ola y con una saturación nunca vista en la atención primaria que no deja de reportar quejas, ha vuelto a surgir el debate de la presencialidad. En este caso no tiene que ver con los niños en los colegios, sino con los exámenes de los adultos en la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED). El motivo no es otro que la proximidad de las evaluaciones (arrancan el 24 de enero) con la época de más contagios registrados desde el inicio de la pandemia, y el repentino cambio en el modelo de exámenes, ya que hasta ahora se realizaban online.

Pero comenzando por el principio, tras el confinamiento de marzo de 2020, la UNED decidió desarrollar su propio software, llamado AVEX, para la realización de los exámenes desde casa. El método, reconocido por su eficacia tanto por profesores como alumnos, permitía someterse a la prueba desde cualquier dispositivo siempre y cuando la webcam estuviese encendida para poder comprobar la identidad del alumno, así como que no se levante durante la realización de la evaluación. Esta herramienta, que también dispone de un sistema de guardado automático por si falla internet o se apaga el ordenador, ha sido la utilizada desde junio de 2020.