Albacete
Castilla-La Mancha impulsa una ayuda para asegurar el futuro del arroz de la región que se cultiva en Hellín
El consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán, ha mantenido esta mañana una reunión con productores del coto arrocero de Hellín a los que ha informado de la nueva ayuda puesta en marcha desde su departamento “para dar continuidad a un cultivo único en la región e incluso a nivel nacional por la peculiaridad de ser el único arroz de montaña que hay en España”.
Según ha indicado la Junta, con esta ayuda, ha continuado Julián Martínez Lizán, “cumplimos con el compromiso adquirido esta legislatura con los productores del coto arrocero de Hellín de respaldar económicamente un cultivo que supone un punto estratégico dentro de nuestra región, porque además de los condicionantes especiales que conlleva mantener viva un área de biodiversidad muy peculiar, es fundamental para entender el modo de vida y la cultura de esta zona, además de lo que supone como actividad económica por la generación de empleo y el mantenimiento de nuestros pueblos vivos”.
El consejero ha destacado de este cultivo su “extrema calidad” como así lo avala que esté protegido por la DOP Calasparra, compartida por tres municipios, Hellín, Calasparra y Moratalla, donde las variedades cultivadas son Balilla X Sollana y Bomba. Ahora, con esta ayuda se pretende “relanzar e incrementar este cultivo” después de que en los últimos años haya disminuido, tal como ha explicado el titular de Agricultura.
Esta línea ha empezado a materializarse ya con la publicación el pasado viernes en el Diario Oficial de la Orden de bases, que recoge estas ayudas públicas en régimen de minimis, que habrá que pedir con la PAC.
Desde el punto de vista del cultivo, Julián Martínez Lizán ha explicado que la intención del Gobierno de Castilla-La Mancha es proteger el coto arrocero de Hellín, compensando a los agricultores por asumir compromisos ambientales más exigentes.
Así, y tal y como explica el texto oficial, se compensará a los agricultores que adopten los compromisos agroambientales de dejar un 5 por ciento de la superficie sin cosechar para fauna o elementos tradicionales, pudiéndolo hacer en una única parcela o en varias; realizar una ‘seca’ de 12 días en el mes de julio; y por último también deben permitir el retorno del agua al río desde los bancales, tal como es tradicional hacerlo. Para justificar la ayuda, deben presentar antes del 30 de noviembre una memoria que demuestre que han cumplido estos requisitos.
En cuanto al montante de la misma, asciende a 400 euros por hectárea, se financiará con cargo a los presupuestos generales de la Junta de Comunidades y, aunque “es una ayuda establecida dentro de la concurrencia competitiva, vamos a atender con total seguridad a todas las solicitudes que se realicen”.
La línea es incompatible con otras ayudas públicas para el mismo fin, pero sí es compatible con la ayuda asociada a la producción sostenible de arroz de la PAC.
Tal como ha explicado el consejero, en la actualidad, en Hellín existen 17 productores según lo declarado en la última campaña de la PAC, aunque esta cifra fluctúa, “puede estar en el entorno de los 20 o 25 porque, en función de en qué comunidad autónoma haya mayor número de superficie, los cultivadores tienen que hacer la PAC en esa comunidad autónoma, es decir, en Castilla La Mancha o en la comunidad de Murcia”.
Por último, Julián Martínez Lizán ha puesto de relevancia el carácter diferenciador de este cultivo “amparado por una denominación de origen, que fue la primera que se creó en España como denominación de origen de alimentos, y, por lo tanto, bien vale la pena luchar por un cultivo que ha ofrecido tanto cultural, paisajística y socialmente a la zona como para que se siga manteniendo vivo”.