La portada de mañana
Acceder
El Gobierno de Ayuso dio siete contratos públicos a dedo al líder de los 'Pocholos'
Análisis - 'La Junta de Paz, un juguete en manos de un narcisista', por Jesús A. Núñez
Opinión - '¿Hay algo peor que un policía delincuente?', por Isaac Rosa

Sanidad confirma bebés afectados en Castilla-La Mancha por consumir leche de fórmula contaminada con una toxina

Europa Press

0

El Ministerio de Sanidad ha comunicado al Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC, por su siglas en inglés) la notificación en España de 41 casos de menores con síntomas gastrointestinales asociados al consumo de fórmulas infantiles retiradas por posible contaminación con la toxina cereulida, producida por 'Bacillus cereus', algunos en Castilla-La Mancha.

Sanidad ha explicado que la notificación se ha realizado en el marco de la coordinación con las comunidades autónomas, a las que se solicitó la comunicación de los casos compatibles al Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES) y al Centro Nacional de Epidemiología (CNE), con el objetivo de reforzar el seguimiento del evento.

Los 41 casos comunicados han sido notificados por diez comunidades autónomas: Andalucía, Aragón, Canarias, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Cataluña, Galicia, Murcia, La Rioja y Comunitat Valenciana.

La mediana de edad de los casos fue de 4 meses. Todos ellos presentaron síntomas gastrointestinales, principalmente vómitos y diarrea, con o sin otros síntomas asociados. Además, se han notificado otros diez casos con síntomas compatibles que consumieron productos de las marcas retiradas, aunque en nueve de ellos no fue posible identificar el lote de fórmula infantil consumido.

En relación con la evolución clínica, 13 de los 41 casos requirieron hospitalización, aunque todos ellos han sido dados de alta. Únicamente uno de los casos hospitalizados precisó ingreso en una unidad de cuidados intensivos al presentar, además de la sintomatología gastrointestinal, una infección respiratoria.

En el estudio microbiológico, en tres casos se identificó algún microorganismo en muestras de heces: 'Campylobacter sp.' en un caso, rotavirus en otro y 'Bacillus cereus' en un tercero. Asimismo, en dos casos se notificó la existencia de episodios de gastroenteritis en el entorno familiar.

Coordinación

El Ministerio recuerda que la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) ha venido informando a través de sucesivas alertas sobre la retirada de estos productos, en coordinación con las autoridades competentes y en el marco de los mecanismos europeos de intercambio rápido de información.

Diferentes países de la Unión Europea han comunicado la identificación de casos que podrían estar relacionados con este evento. No obstante, Sanidad subraya que, por el momento, no se dispone de una definición de caso común a nivel de la UE.

La información remitida por España ha sido incorporada al 'Rapid Outbreak Assessment' que el ECDC ha publicado esta jueves como parte del seguimiento coordinado de este evento a nivel europeo.

El Ministerio de Sanidad destaca que mantiene la coordinación con las comunidades autónomas, la AESAN y las autoridades sanitarias europeas, y continuará actualizando la información conforme avance la evaluación epidemiológica y se disponga de nuevos datos.

Menor riesgo en Europa

Por su parte, el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) y la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) han publicado un informe en el que señalan que el riesgo de exposición a la cereulida se ha reducido tras la retirada de las fórmulas infantiles en varios países europeos.

Como resultado de estas medidas, el ECDC asegura que la probabilidad actual de exposición se considera baja. Sin embargo, advierte de que podrían producirse nuevos casos si los productos retirados permanecen en los hogares en lugar de ser devueltos.

La retirada de varias fórmulas infantiles (diferentes lotes, productos y marcas) comenzó en diciembre de 2025 tras la detección de cereulida, una toxina producida por la bacteria 'Bacillus cereus'. Se amplió en 2026 tras una Evaluación Rápida de Riesgos de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria, que estimó los niveles de seguridad de la cereulida en las fórmulas infantiles.

Hasta el 13 de febrero, siete países habían informado de que estaban investigando el origen de los síntomas gastrointestinales en bebés tras el consumo de fórmulas infantiles. En este punto, el ECDC señala que investigar y vincular casos en esta situación es difícil debido a las limitaciones en la vigilancia y las pocas posibilidades de analizar muestras de heces para detectar la toxina cereulida. Además, los síntomas de intoxicación por cereulida, como náuseas, vómitos y diarrea, se asemejan mucho a las infecciones gastrointestinales virales comunes, que son comunes en Europa durante el invierno.

Según el informe, la mayoría de los bebés han experimentado síntomas gastrointestinales leves y se han recuperado; sin embargo, algunos fueron hospitalizados debido a la deshidratación. Así, los bebés menores de seis meses son más vulnerables a la deshidratación y a las alteraciones electrolíticas que los niños mayores. En general, el posible impacto en la salud se evalúa como bajo a moderado, dependiendo de la edad del niño.

Por el momento, las autoridades de salud pública y seguridad alimentaria están llevando a cabo investigaciones para identificar a los bebés con síntomas de intoxicación por cereulida y evaluar si los lotes retirados o lotes adicionales de fórmulas infantiles podrían haber sido el vehículo. El ECDC y la EFSA siguen vigilando la situación y prestando apoyo a los países de Europa.

Consejos para los consumidores

El ECDC recomienda a los consumidores que sigan las directrices emitidas por las autoridades nacionales de seguridad alimentaria correspondientes. Los productos retirados no deben administrarse a bebés ni niños pequeños y deben devolverse al punto de venta.

Asimismo, el organismo destaca que es importante estar atento a los síntomas de vómitos y diarrea en bebés y niños pequeños, independientemente de la causa subyacente. La recomendación general es consultar a un médico si los bebés o niños pequeños presentan síntomas gastrointestinales persistentes o graves.