Una 'escenificación romana' recorrerá las calles de Guadalajara para salvar el yacimiento de Caraca

La ciudad de Guadalajara acogerá una 'escenificación romana', que recorrerá las calles de la capital el próximo 31 de enero a las 14:00 horas, comenzando su recorrido en el Palacio del Infantado. Una iniciativa cultural organizada por el Ayuntamiento de Driebes que forma parte de la campaña 'Salvemos la ciudad romana de Caraca'.

Esta iniciativa llega poco después de conocerse que gracias a una campaña de micromecenazgo podrán continuarse las excavaciones en este yacimiento romano que tuvo su mayor periodo de esplendor en los siglos I-II d.C.

Una escenificación de carácter cultural, lúdico y festivo en la que participarán los grupos de recreación histórica Ab Urbe Condita, Terra Carpetana y Athena Promakhos, así como el grupo Dulzaineros Kalaveras.

La campaña de mecenazgo continúa

Desde el Ayuntamiento de Driebes (Guadalajara) aseguran que después de desarrollar 9 campañas de excavaciones arqueológicas se ha “demostrado que esta ciudad perdida es un yacimiento fascinante”. No obstante, apuntan que en la actualidad siguen atravesando “un momento crítico”, ya que el Ayuntamiento necesita expropiar los terrenos para continuar con las excavaciones de este yacimiento ubicado en el Cerro de la Virgen de la Muela. Se trata de un desembolso económico inasumible para un pueblo de 331 habitantes.

En otra de las iniciativas realizadas el 19 de enero para obtener ingresos para costear esta expropiación, la diputada de Cultura, Sabrina Escribano, dio a conocer la noticia de que la Diputación provincial de Guadalajara destinará 35.000 euros a la adquisición de los terrenos donde se asienta la ciudad romana de Caraca, el 50 por ciento del coste total de adquisición de las parcelas.

La campaña de micromecenazgo logró alcanzar el objetivo mínimo de 30.000 euros y posteriormente de 55.000 euros que sería “el objetivo óptimo” de modo que “la cantidad recaudada por encima de los 30.000 euros y hasta los 55.000 será empleada en financiar los gastos de las siguientes intervenciones arqueológicas en la ciudad romana de Caraca”, explican desde el Ayuntamiento de Driebes. Una campaña que permanecerá abierta hasta el próximo 28 de febrero y que antes de que acabe el mes de enero ya supera los 60.000 euros en donaciones. Las donaciones pueden realizarse a partir de este enlace.

Sobre la ciudad romana de Caraca

La antigua ciudad de Caraca se encontraba en el Cerro Virgen de la Muela (Driebes, Guadalajara), un emplazamiento “frecuentado desde tiempos de los cazadores-recolectores del Paleolítico hasta la época visigoda”, según detallan desde el Ayuntamiento de Driebes. Entre su legado destaca un depósito de objetos de plata enterrado en el siglo III a.C. por los carpetanos: el Tesoro de Driebes, que se expone en el Museo Arqueológico Nacional. Este tesoro fue hallado en 1945 y está compuesto por 1480 piezas de plata.

Este enclave y su entorno fueron testigo de varios episodios históricos. “Enfrentó a los carpetanos con figuras como el general romano Sertorio, quien finalmente la conquistó en el año 77 a.C., según relata Plutarco y es posible que en su entorno se produjera la Batalla del Tajo entre Aníbal y una coalición de pueblos hispanos liderada por los carpetanos en el año 220 a. C”, exponen.

La incorporación del territorio a Roma en el siglo II a.C. dio paso a un lento proceso de romanización. Caraca se transformó gradualmente en una ciudad con las infraestructuras propias del modelo romano. En su momento de mayor esplendor (siglos I-II d.C.), se edificaron termas públicas, el foro, viviendas, un ustrinum (pira funeraria) de grandes dimensiones y un acueducto de más de 3 kilómetros que abastecía a la ciudad desde el manantial de Lucos. Esta obra, construida en opus caementicium, representa la eficacia de la ingeniería hidráulica romana.

A partir de mediados del siglo II d.C., Caraca entró en declive. “Los edificios públicos perdieron su función original y se reutilizaron como espacios de hábitat. Finalmente, la población se desplazó hacia el entorno rural”, explican desde el Consistorio.

Siglos después del abandono de Caraca, en los siglos VI-VII d.C., a los pies del cerro, se estableció una necrópolis visigoda con cientos de tumbas orientadas en sentido este-oeste. Algunas de estas son tumbas de cista construidas con lajas de piedra y otras son fosas simples recubiertas de grandes losas de piedra yesífera.