Desde el Campus de Cuenca, su vicerrectora, María Ángeles Zurilla baraja con su equipo soluciones para que “todos los alumnos puedan finalizar el curso a pesar de estas condiciones excepcionales”. Los grados más afectados son los experimentales y los relacionados con Ciencias de la Salud y ante la imposibilidad de comenzar o continuar las prácticas externas proponen que “los alumnos que tengan el 50% de las prácticas completadas puedan convalidar el resto con trabajos”, explica.
“Lo primordial es que los alumnos acaben el curso, en especial los de último año”, afirma. Por ello, todo depende de como evolucione la situación y si se tiene que retrasar toda actividad. Por ahora Zurilla ve a título personal “dificil que se vuelva a las aulas”, teniendo en cuenta que tras el cese del Estado de Alarma las aglomeraciones de personas no serán viables y por tanto “reunir a un gran número de alumnos en un aula sería peligroso para su salud”.