La Generalitat incumple su compromiso y tumba el Palacio de Justicia en el centro de Xàtiva tras 8 años de tramitación
La ciudad de Xàtiva ha recibido un revés institucional que compromete una década de planificación urbana y patrimonial. En una decisión calificada por el alcalde Roger Cerdà como un “error histórico”, la Conselleria de Justicia ha anunciado un cambio radical de rumbo al descartar la construcción del nuevo Palacio de Justicia en el antiguo convento de Santa Clara. Este movimiento supone echar a la basura ocho años de gestiones administrativas y técnicas, así como renunciar a un proyecto arquitectónico de vanguardia que ya contaba con licencia de obras y una inversión prevista de 25 millones de euros para rehabilitar y dinamizar el casco antiguo.
El Ayuntamiento de Xàtiva, encabezado por Roger Cerdà, ha desmentido tajantemente la existencia de cualquier acuerdo con la Generalitat para este cambio de ubicación, contradiciendo la versión oficial ofrecida por la consellera Nuria Martínez. Para el alcalde Cerdà, este volantazo es “una decisión política” del Gobierno del PP que ignora el consenso alcanzado desde 2017 y que condena a la infraestructura a la absoluta incertidumbre. El proyecto ahora rechazado, diseñado por los prestigiosos arquitectos Carlos Campos y Ramón Esteve, planteaba un edificio moderno de 4.900 metros cuadrados perfectamente integrado en el centro urbano y con soluciones de accesibilidad y aparcamiento ya validadas en su momento por los propios técnicos autonómicos.
Esta rectificación del Consell de la Generalitat no solo afecta a la vertiente judicial, sino que arrastra consigo la recuperación del patrimonio histórico de la ciudad. Este ambicioso plan nació bajo la gestión del anterior Consell progresista del Botànic con la entonces consellera Gabriela Bravo a la cabeza, y había continuado con el ejecutivo del PP, pero ahora la nueva consellera Nuria Martínez ha anunciado el giro de 180 grados. El objetivo era doble: agrupar los juzgados dispersos de un partido judicial de 87.000 habitantes y salvar el Bien de Interés Cultural (BIC) de Santa Clara, un antiguo monasterio gótico del siglo XIV.
Ahora, la nueva dirección de la Conselleria propone trasladar el servicio a las afueras o a un polígono industrial, “con el objetivo de garantizar la correcta accesibilidad, movilidad y seguridad, como es el caso de las últimas sedes como Gandia, Llíria, Alzira, Vila-real o las ciudades de la Justicia de València o Castelló, o de las que están en fases iniciales como Ontinyent o Sagunt”. Esta medida ha sido rechazada por el Ayuntamiento de Xàtiva, porque afirman que supone favorecer el despoblamiento y la degradación del centro histórico al extraer de él un servicio público esencial.
Desde el gobierno local denuncian que las excusas técnicas sobre falta de espacio o accesibilidad son inexistentes, dado que la Conselleria solicitó incluso una prórroga para la licencia de obras en enero de 2025, lo que demuestra que el proyecto era perfectamente ejecutable hasta el cambio de criterio político. El Ayuntamiento ha advertido de que esta decisión supone un desprecio al trabajo realizado durante dos legislaturas y obliga a los ciudadanos a depender del transporte privado para acceder a la justicia. Con los presupuestos de cuatro años consignados y el trabajo técnico finalizado, el alcalde Roger Cerddà considera que el Consell de Juanfran Pérez Llorca “ha decidido no invertir 25 millones de euros en nuestra ciudad y seguir con su política de desprecio hacia la ciudad de Xàtiva que ha llevado a cabo durante los últimos tres años desde que gobierna el Partido Popular en la Generalitat valenciana”.
El Centre Raimon, pendiente de un hilo
La preocupación en Xàtiva se agrava al comprobar que este desmarque se suma a otros proyectos estratégicos que parecen haber perdido el respaldo autonómico. En la reunión mantenida la pasada semana entre el alcalde Cerdà y el conseller de Presidència, se constató la parálisis de otras infraestructuras pendientes, siendo el caso más flagrante el del Centre Raimon d'Activitats Culturals (CRAC).
Este centro cultural, que debía situarse precisamente en el mismo entorno del convento de Santa Clara, también ha visto cómo la Generalitat comienza a retirar su apoyo, dejando herido de muerte el eje socio-cultural y judicial que iba a revitalizar el corazón de la capital de La Costera.
La Generalitat señalaba que quería desvincular la rehabilitación de Santa Clara de la instalación en sus dependencias del centro dedicado al cantautor setabense. Con estos dos movimientos el Consell ha dado dos duros golpes para vaciar un edificio patrimonial, propiedad del Ayuntamiento de Xàtiva, de su recuperación para el uso público.
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