Page eleva el tono contra el Gobierno: la crisis de Ceuta puede ser “la gran mentira de la democracia después del 11M”

Alicia Avilés Pozo / Europa Press

10 de septiembre de 2026 12:27 h

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El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha ido un paso más allá en sus críticas contra el Gobierno de Pedro Sánchez, con motivo de la crisis de Ceuta. Tras varios días en los que ha mantenido un discurso contra el racismo y la intolerancia al tiempo que también hablaba de “invasión”, hoy ha decidido arremeter de forma más dura contra el Ejecutivo central. Ha dicho que este último tiene que “espabilar” porque se puede convertir en la “segunda gran mentira de la democracia” como ocurrió con los atentados del 11 de marzo de 2004.

Con motivo de la desclasificación del material del Gobierno sobre esta cuestión, Page no ha dudado en interpretar que se trata de “uno de los grandes desastres de gestión” de la legislatura y que como Moncloa no apremie, la situación sería similar a la del mayor atentando terrorista en España. “La primera o segunda gran mentira”, ha dicho.

“Ya tuvimos una (mentira) muy clara cuando todo el pueblo español se convenció del tema de la guerra y de la autoría de los atentados del 11M. Eso es un ejemplo del libro”, ha afirmado el presidente castellanomanchego en una entrevista en Onda Cero. Es más, ha añadido que si Gobierno central no quiere que la gestión de Ceuta se convierta “en un chollazo enorme para la extrema derecha”, debe “darse prisa”, porque la imagen que se traslada de esta crisis es que está “en la fase en la que toda España se crea que la mentira se ha elevado a la categoría de dogma”.

Los informes desclasificados muestran la existencia de comunicaciones sobre el paulatino incremento de llegadas de personas a nado y de convocatorias en redes sociales para el día 30 de julio, pero no alertas sobre la magnitud de lo que finalmente se produjo, con la entrada de más de 70.000 personas. El día previo a los hechos, el CNI mantuvo una conversación por WhatsApp con el jefe del gabinete del delegado del Gobierno y con la UCE-3 de la Guardia Civil y envió una nota informativa a Marruecos sobre la convocatoria en redes para el día siguiente. Lo que sostiene el Ejecutivo es que esa conversación informal por mensajería instantánea en ningún caso puede equipararse a una alerta o a un informe de los servicios de inteligencia que nunca existió. “Un organismo que cree que al día siguiente va a producirse una entrada masiva no lo comunica por mensajería instantánea: lo eleva. Esa es su responsabilidad y su competencia”, valoraron este miércoles desde Moncloa.

Se estudiará “en las facultades de Ciencias Políticas”

“En las facultades de Ciencias Políticas se estudiará como es exactamente el ejemplo de lo que no hay que hacer, de cómo no abordar una crisis”, ha criticado.

En este punto, ha puesto un ejemplo de lo que él sí considera una buena gestión, la del excanciller alemán Gerhard Schröder, que se enfrentó a unas “inundaciones tremendas” en Alemania. “Se puso las botas katiuskas y se puso él mismo a sacar agua y a desescombrar y ganó las elecciones, le dio la vuelta a las encuestas y se puso al frente de la crisis”, ha relatado.

García-Page también ha señalado que “muchos” deben tener “grandes problemas de comprensión lectora” a la hora de leer los informes del CNI. De hecho, ha calificado al servicio de inteligencia como “uno de los mejores servicios de información que hay en el mundo”, citando también la labor de la Guardia Civil y la Policía Nacional y, aunque ha admitido que puede haber “errores”, ha apelado a cuidar la imagen de estas instituciones y velar por ellas.

Ha sido en este punto cuando ha reprochado al Gobierno su “dinámica de no tener culpa de nada”, que le lleva a “una dinámica un tanto esquizofrénica políticamente hablando”.

La realidad es que, desde el primer momento, todos visualizamos que el Gobierno tomaba nota de que había sido una invasión

Así, el presidente castellanomanchego se ha preguntado que si no hubo ningún tipo de informe, a “quién le tiene que pedir explicaciones el pueblo español”, para después señalar que si hubo informes “moderados”, la clave, a su juicio, es si “se hizo algo, mucho, o no se hizo nada”.

Sobre la posición del Gobierno respecto a Marruecos, Emiliano García-Page ha reconocido que Pedro Sánchez, en sus primeras palabras tras la crisis, se refirió a “una violación de la integridad territorial española de la frontera”, cuando Ceuta “solo tiene frontera con Marruecos”. “La realidad es que, desde el primer momento, todos visualizamos que el Gobierno tomaba nota de que había sido una invasión”, ha insistido.

Finalmente, ha resumido su posición frente a la gestión del Ejecutivo, considerando que “lo que es verdaderamente importante es que, o aciertas en el diagnóstico o tienes claro y asumes lo que ha pasado o es muy difícil prometer soluciones”.