La Sierra Norte de Guadalajara vuelve a aumentar su población, rompiendo con una “tendencia histórica”

La Sierra Norte de Guadalajara crece en población hasta alcanzar los 11.449 habitantes, en un territorio que es de los “más afectados de Europa” por la despoblación, donde la densidad de población es inferior a tres habitantes por kilómetro cuadrado, según la Asociación para el desarrollo local de la Sierra Norte de Guadalajara (ADEL).

Desde ADEL aseguran que se trata de una evolución positiva que se mantiene desde el año 2022 y que “confirma que el fenómeno de la despoblación se puede revertir”.

El incremento de población se concentra en 28 municipios que suman 270 nuevos habitantes. Las localidades de Sigüenza, Jadraque y Cogolludo reúnen 165 de esas nuevas altas, ejerciendo un “efecto tractor para el conjunto de la comarca”. En este caso Sigüenza encabeza el crecimiento en términos absolutos con 81 nuevos vecinos y El Ordial lidera el aumento relativo con un aumento del 20% sobre su población total.

La presidenta de ADEL Sierra Norte, María Jesús Merino, subraya que estos datos representan un “logro estratégico”. “Se ha conseguido invertir una tendencia histórica en una de las comarcas más despobladas de España y de Europa”, afirma, y añade que el crecimiento continuado demuestra que las medidas impulsadas por ADEL Sierra Norte y las políticas públicas están dando resultado.

Merino pone especial énfasis en el papel de la vivienda. “ADEL fue el primero de los 29 grupos de desarrollo rural de Castilla-La Mancha en abordar este desafío y, desde entonces, ha impulsado la rehabilitación de inmuebles municipales que está ampliando la oferta disponible y facilitando la llegada de nuevas familias”, expone.

Desde 2022 se han movilizado “casi un millón de euros” para recuperar viviendas en los pueblos de la comarca, para destinar a alquiler por parte de los ayuntamientos.

Sin embargo, Merino reconoce que, pese a estos avances, la falta de vivienda sigue siendo un problema estructural que requiere mayor esfuerzo y coordinación de otras instituciones. “La inversión de ADEL marca la senda, pero necesitamos que otras administraciones apoyen y acompañen estas políticas para garantizar que los pueblos puedan crecer de manera sostenida”, señala.

Además, la presidenta destaca el impacto de la Ley contra la Despoblación de Castilla-La Mancha, que ha fortalecido el emprendimiento rural y facilitado la llegada de nuevos residentes. Merino también reclama la aprobación de un Estatuto del Pequeño Municipio que adapte la normativa a la realidad de los ayuntamientos rurales, permitiendo que cada municipio gestione sus recursos de manera efectiva. “No puede exigirse a municipios diminutos lo mismo que a una gran ciudad”, recuerda, subrayando que una normativa ajustada es clave para consolidar los logros demográficos.

El crecimiento de 2025 es mucho más que un dato. Merino afirma que “el futuro de la Sierra Norte se construye sobre resultados tangibles”, y destaca el esfuerzo de ayuntamientos, emprendedores y vecinos que hacen posible que la comarca avance.

Revertir la despoblación en un territorio tan vulnerable demuestra que con compromiso, vivienda y apoyo institucional es posible garantizar que el medio rural tenga futuro y que quienes quieran vivir en un pueblo encuentren una oportunidad real.