La Confederación del Tajo defiende la legalidad del plan hidrológico del río tras tras la última sentencia del Supremo
El presidente de la Confederación Hidrográfica del Tajo, Antonio Yánez, ha defendido la validez y vigencia del Plan Hidrológico de cuenca del año 2023 tras la última sentencia del Tribunal Supremo contra el recurso presentado por el Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura (Scrats) para frenar la aplicación de caudales ecológicos en el río -el flujo mínimo de agua que debe circular para proteger su ecosistema- y reducir los envíos de agua a la cuenca del Segura a través del trasvase.
Yáñez señala que “las pruebas periciales de los demandantes, que son respetables, en ningún momento demuestran que haya error o arbitrariedad” en la propuesta que enarboló su entidad a la hora de planificar el funcionamiento de la cuenca del río Tajo.
Más de diez sentencias que defienden el plan del Tajo
Durante un encuentro con periodistas en la sede de la CHT realizado este jueves, Yáñez ha reiterado que su organismo toma decisiones técnicas y no ideológicas.
“Las normas de explotación del Tajo no dependen de esta casa. La confederación hace la gestión técnica del acueducto Tajo-Segura, es decir, el mantenimiento y conservación como infraestructura hidráulica. Pero no toma decisiones sobre el volumen a trasvasar”, ha defendido, apuntando a que la decisión sobre el agua que se deriva a través del trasvase depende de las normas de explotación que aprueba el Gobierno de España a propuesta del Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico.
“Sí que nos corresponde fijar el régimen de caudales ecológicos en toda la cuenca”, asume el presidente de la CHT, y es ahí cuando ha reivindicado las “más de diez” sentencias del Tribunal Supremo que defienden el plan de cuenca aprobado hace tres años.
“El Tribunal Supremo, una y otra vez, lo que dice es que el régimen de caudales ecológicos vigente está de acuerdo con la planificación”, ha aseverado a preguntas de los asistentes.
Sobre el futuro del trasvase, ha querido dejar claro que según la legalidad vigente, “las demandas de la cuenca cedente están por encima de cualquier demandante” de agua.
“Las demandas del Tajo están por delante de cualquier demanda que sea externa. Pero puede llegar otro gobierno y cambiarlo”, ha avisado.
El impacto del cambio climático
Yáñez también ha señalado cómo los datos anuales de aportaciones naturales a la cuenca del Tajo -el agua de lluvia que entra en sus ríos y embalses- muestran una reducción significativa en las últimas décadas, un hecho que el presidente ha vinculado al impacto del cambio climático.
“En 1998 había una aportación natural de más de 10.000 hectómetros cúbicos, cuando la capacidad máxima de embalse que tiene la cuenca es de cerca de 11.000 hm³. El cálculo que hicimos en 2023 mostraba una aportación de 9.700 hm³ y para el año 2040 se estima que pueda reducirse a algo más de 7.000 hm³”, ha detallado.
Además de esa reducción “clara” de las aportaciones, Yáñez ha afirmado que en los últimos años se han registrado episodios generalizados de avenidas “intensas”, en referencia a eventos como el tren de borrascas ocurrido durante los pasados meses de enero y febrero, que “antes no eran tan recurrentes”.