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Cuando se negocia desde Madrid: Castilla y León no tendrá pacto de gobierno hasta después de las elecciones andaluzas

El parón es evidente. Castilla y León celebró sus elecciones autonómicas el pasado 15 de marzo con unos resultados que no dejan opción al PP: o pacta con Vox o no hay gobierno. Mes y medio después no hay gobierno, pero no porque no haya posibilidad de acuerdo sino por una cuestión estratégica. El Partido Popular quiere ver qué pasa con las elecciones en Andalucía, que se celebran el 17 de mayo para ver hasta dónde cede con Vox.

La normativa autonómica favorece este 'intermedio'.  El artículo 135 del Reglamento de las Cortes de Castilla y León en su punto 1 establece que “… La propuesta -de candidato a la investidura- deberá formularse como máximo en el término de quince días desde la constitución de las Cortes o el Cese del presidente”, y no menciona plazo acerca de la celebración del Pleno para la investidura. De este modo, el límite para proponer candidato expira el 7 de mayo, pero no está claro hasta cuándo se puede retrasar el Pleno de Investidura. En este sentido la normativa establece que una vez que se celebra ese pleno sin que se consiga investir presidente, el plazo máximo no sobrepasará los dos meses. De ser así, habría que disolver las Cortes y convocar unas nuevas elecciones.

Aparentemente, desde la primera ronda de reuniones de Alfonso Fernández Mañueco con el resto de grupos parlamentarios, no se ha producido una segunda que estaría reducida a Vox, ya que el PP rechaza de plano una alianza con el PSOE y el único partido que le permite la suma suficiente para la mayoría parlamentaria es el de extrema derecha. Sin embargo, aunque no sean públicas, por fuerza se han producido conversaciones. De algún modo tuvo que acordarse dejar la presidencia de las Cortes en manos del PP cuando en la última legislatura las tuvo Vox. De hecho, ni siquiera sus procuradores acaban de entender esa maniobra y achacan lo ocurrido a un acuerdo entre Génova y Bambú. Lo que obtenga Vox a cambio se sabrá cuando haya pacto.

Una de las posibilidades es que Vox haya arrancado al PP el compromiso de 'darles' un senador por designación autonómica y de esa manera buscar acomodo a uno de los damnificados por el juego electoral, el exprocurador por León Miguel Súarez Arca. Con Pollán de candidato por León y la obligación de listas cremallera -alternar hombres y mujeres-, Suárez Arca se vio relegado al puesto número tres, y no consiguió escaño. Fuentes del partido aseguran que desde la misma noche electoral Suárez Arca exigió que se le recolocase. En algún momento incluso se planteó la renuncia de la número 2 pero finalmente se descartó.

“Cordialidad”

Hasta ahora, dicen hay “cordialidad” en las negociaciones soterradas que se llevan a cabo, pero las tornas pueden cambiar. El PP puede sentirse fuerte si consigue revalidar la mayoría de Juanma Moreno o ser aún más dependiente de Vox si los necesita para sumar. De ese resultado en las andaluzas dependen las negociaciones que presumiblemente se reactivarán públicamente a partir del 18 de mayo.

Por el momento, lo esperable es que el flamante presidente de las Cortes, Francisco Vázquez, comunique el próximo jueves que el candidato es Alfonso Fernández Mañueco.