Aldea Pucela, la popular comunidad digital que audita el poder municipal y promueve la cultura en Valladolid
En un momento de polarización, hostilidad y sobreinformación que inundan las redes sociales, en ocasiones surgen pequeños claros que permiten ver la luz. A veces es un vídeo de un gatito (no de esos en los que hacen movimientos artificiosos que son generados con IA) y otras se trata de un intento (logrado) por recuperar ese sentimiento de comunidad, trabajar en la curiosidad y la empatía por el vecino y no monetizar absolutamente todo, algo que hoy día parece casi intrépido.
Con esa idea nació hace casi dos años Aldea Pucela, una comunidad digital que reúne eventos culturales y audita el poder municipal de Valladolid. Casi 8.000 usuarios de Valladolid comparten información sobre eventos, avisan de incidencias -cortes de tráfico y falta de limpieza, entre otros- o fiscalizan los contratos públicos gracias a un “espacio seguro” que trabaja precisamente en torno a la sociedad civil.
Aldea Pucela, en palabras de uno de sus tres fundadores, germinó de esa idea de comunidad que tenían los canales IRC -anteriores incluso a los chats de Terra, que soy suenan casi decimonónicos aunque 'solo' hayan pasado veinte años-. “Trasladamos la filosofía de las agrupaciones vecinales de toda la vida a la esfera digital”, explica David, uno de los informáticos detrás de esta comunidad, en una entrevista a elDiario.es. Desde el principio se establecieron varias normas de convivencia, respeto, información y anti spam. “Estamos acostumbrados a unas redes sociales en las que todo vale, pero aquí hay una cultura muy saludable”, explica Rubén, otro de los fundadores.
A través de Telegram se han organizado diferentes bloques temáticos (política local, bares, movilidad, medio ambiente, eventos culturales, comercios, fútbol...) y por barrios. De esta manera, cada usuario puede consultar únicamente las comunidades que más le interesan. Hace poco han incorporado un boletín que, a través de IA, resume semanalmente el contenido del grupo de Telegram, porque a veces es imposible ponerse al día. Según sus cálculos hay unas 40 personas que 'trabajan' en cualquiera de todos sus proyectos.
Activar la participación juvenil
Al preguntar a Rubén y a David por los principales proyectos de Aldea Pucela, son muchos los ejemplos que afloran: el canal de fotos, el de 'Basura Cero', los eventos, 'Segunda vida'... “La gente joven no participa en sitios físicos para reuniones, se mueve en internet. Nosotros ponemos el espacio y la tecnología, pero no llegaríamos sin la gente”, suscribe David. Todo ello, a través de un software libre, de IA y de licencias Creative Commons que permiten a cualquier usuario con conocimientos técnicos replicar estas mismas ideas en sus propias ciudades.
El canal de fotos permite compartir imágenes de la ciudad de libre uso (con licencia CC). Aldea Pucela ha sumado más de mil imágenes, un volumen inimaginable incluso para el equipo de Wikimedia para una ciudad como Valladolid, explica Rubén. También quisieron facilitar el bienestar animal en la ciudad. En muchos casos hay información que se pierde porque está disgregada: adopciones, acogidas, avisos de 'perdido'... “Con 'Peluditos', hemos agrupado todos los anuncios que las protectoras publican en redes sociales”, detalla.
La rendición de cuentas
¿Otro elemento que subyace? La transparencia y rendición de cuentas, lo que conecta directamente con la Administración pública más cerca, el Ayuntamiento. Con ese propósito han nacido iniciativas como 'Basura Cero' o un único portal de información sobre los contratos públicos. “El Ayuntamiento debería tener sistemas para dar facilidades al ciudadano. 'Basura Cero' no existiría si todo funcionara”, opina Rubén. Cada usuario puede informar fácilmente y fotografiar incidencias para avisar a otros ciudadanos.
Relacionado con todo esto, se empezaron a preguntar por el coste de los contratos públicos. “La información existe y es pública, pero es muy compleja de consumir y de entender para el ciudadano medio. La Ley de Transparencia obliga a publicar los datos, pero no a que sean entendibles”, explica Rubén, que aboga porque los ciudadanos estén “equipados” para auditar a la Administración pública y exigir responsabilidades si corresponden.
Por ese motivo se planteó cómo simplificar y normalizar toda la información recogida desde varias bases de datos, con el objetivo de que más personas pudieran conocer cómo se destina el dinero público, detectar patrones de contratos que se adjudican al límite de lo establecido legalmente. Y todo, accesible desde el teléfono móvil, como una herramienta para los ciudadanos y los medios de comunicación. “Eso nos permitió ver los contratos de Herbalife”, explican en alusión al patrocinio de carreras nocturnas en Madrid, Sevilla y Palma de Mallorca para promocionar la marca 'Valladolid Ciudad Deportiva' por 153.000 euros.
Rubén y David cifran el desarrollo de estas herramientas en “decenas de miles de euros anuales”. “Nosotros lo hemos hecho gratis y con un software aplicable a otras ciudades”, ensalza Rubén, que cree que el Ayuntamiento se podría “inspirar” para, por ejemplo, facilitar el servicio de quejas y sugerencias. “Sabemos que hay trabajadores públicos que se sirven de ello, pero no ha habido un reconocimiento público”, lamentan.
Fiestas de Valladolid
Con el arranque de las fiestas -y a falta de que muchos vecinos reciban el tradicional folleto impreso en sus domicilios-, Aldea Pucela se propuso digitalizar el programa de fiestas, desarrollar una app móvil y que, además, se pudieran incluir otras actividades culturales no oficiales, como tardeos, conciertos en bares o las cartas de las casetas gastronómicas. “El programa oficial cuenta con 400 actividades. El nuevo, con 600”, subraya David. Y todo, con la ayuda de más de un centenar de personas que han ido ofreciendo ideas o conocimiento sobre cómo optimizar la herramienta.
“No va de pensar todos igual”
Parte del éxito de esta comunidad, reconocen David y Rubén, se debe a un tercer hombre 'en la sombra': un vallisoletano que ha conseguido hacerse un hueco como referente en las redes sociales de la ciudad detrás de un perfil anónimo (Yustin), que suma casi 24.000 seguidores entre Instagram y X. “Yustin suele decir que él solo es un comercial. Pero sin su visibilidad, no habríamos llegado donde estamos”, zanja David.
“Aldea Pucela no va de pensar todos igual, ni de ser 'de unos' o 'de otros'. Va de Valladolid, de compartir cosas de la ciudad, de quejarse cuando toca, de recomendar planes, de mandar fotos, de debatir y de montar comunidad aunque cada uno venga de su padre y de su madre. Aquí hay gente muy diferente, con ideas muy diferentes y formas muy diferentes de ver Valladolid”, resume un mensaje dentro de la propia comunidad.
Aldea Pucela quiere servir como 'puente' generacional y tecnológico también de las asociaciones vecinales. “Somos una extensión digital que quiere conectar a las asociaciones vecinales con gente más joven”, considera Rubén, quien cree que no hay relevo en las asociaciones porque el “sentimiento de barrio” de los años 70 ya no existe, aunque sí pervive esa identidad vinculada al municipio y al alfoz.
Críticas del equipo de gobierno
Todos son conscientes de que, al no haber un beneficio económico vinculado al proyecto, hay quienes “especulan” sobre los intereses que tiene Aldea Pucela. Algunos miembros de la coalición (PP-Vox) han cuestionado que esta comunidad “no es amiga” del equipo de gobierno actual después de que ofrecieran una web alternativa para explicar los presupuestos participativos.
Rubén y David defienden que cualquier miembro de la comunidad sabe que no es una cuestión ideológica. “¿Es de izquierdas o de derechas querer conocer qué eventos hay en Valladolid, querer que las calles estén limpias y que los parques funcionen?”, se preguntan.
Esta comunidad ha empezado a dar el salto también al formato físico, con camisetas personalizadas y una única marca. La inmediatez e implicación de esta comunidad hace esperar que en estas fiestas se vea más de un pavo real 'aldeano' por las calles de la ciudad.