Puertas giratorias y millones de euros de dinero público, la otra cara de la Fórmula 1 en Catalunya
A diferencia del deteriorado circuito de València, el de Montmeló (Barcelona) luce en perfecto estado. La instalación catalana que acoge el gran premio de Fórmula 1 tampoco tiene los problemas de ruido que han soliviantado a los vecinos de Madrid. Los tres certámenes sí tienen en común, como tantos macroeventos deportivos, la inyección de dinero público como parte esencial para su celebración y funcionamiento.
El circuito catalán ha sumado este verano un nuevo capítulo en el reverso del glamour atribuido a las carreras automovilísticas: la Fiscalía ha abierto una investigación al que fuera secretario general de la conselleria de Empresa en el Govern de ERC entre 2021 y 2024, Oriol Sagrera, por su puerta giratoria en el circuito.
En virtud de su cargo público, Sagrera era consejero delegado de Circuits de Catalunya S.L., la empresa pública propietaria de la infraestructura. Apenas tres semanas después de dejar la conselleria, fue nombrado consejero delegado de Fira Circuit, la sociedad privada a la que la Generalitat, cuando Sagrera era el número dos del departamento de Empresa, concedió la gestión del circuito.
Tal y como adelantó El Periódico y ha confirmado elDiario.es, la Fiscalía de Barcelona ha abierto diligencias de investigación sobre la puerta giratoria de Sagrera tras recibir el expediente incoado en la Oficina Antifraude de Catalunya (OAC).
El caso que investiga la Fiscalía suma un nuevo capítulo a las polémicas que arrastra la celebración de grandes premios de motociclismo y Fórmula 1 en Catalunya. Históricamente, la actividad del circuito de Montmeló ha dependido de las ayudas públicas para subsistir, pese a que los responsables políticos de distintos colores alegan que las competiciones producen un retorno positivo en la economía catalana.
Tras varias peticiones, el grupo parlamentario de la CUP logró en la anterior legislatura que el Govern de Aragonès le entregara el contrato que firmó en 2022 con la empresa que organiza la Fórmula 1 para garantizar las carreras en Montmeló hasta 2026. A partir de este año y hasta 2032, los grandes premios serán bianuales.
En virtud del contrato, entre 2022 y 2026, la empresa pública Circuits de Catalunya se comprometió a pagar un total de 127 millones de dólares (casi 110 millones de euros) para celebrar y promocionar la carrera. El acuerdo establecía que esas cantidades “no están sujetas a impuestos en España”.
No fue el único desembolso de dinero a la empresa privada estadounidense que organiza las carreras de Fórmula que se formalizó en el contrato. El circuito catalán tuvo que afrontar obras en para renovar el paddock (la zona interior de la instalación, donde conviven trabajan los equipos cuando no hay actividad en pista) y las instalaciones por 24,7 millones y pagar 2,5 millones de euros en concepto de propiedad intelectual.
Además, la Generalitat se comprometió a avalar el 100% de los pagos en caso de que Circuits no pudiera asumirlos.
El caso de Sagrera
Sagrera fue secretario general de la conselleria de Empresa y Trabajo entre 2021 y 2024, que encabezó Roger Torrent. Durante su mandato, el departamento del que era 'número dos' transformó la gestión del circuito y aprobó sucesivas inyecciones de dinero público para celebrar los grandes premios de coches y motos.
A propuesta de su conselleria, la Generalitat concedió 7,7 millones al año entre 2022 y 2026 para la promoción de la Fórmula 1, más otros 24,7 millones para financiar las obras previstas para la celebración de la prueba. Para las pruebas de motociclismo, las ayudas económicas en el mismo periodo ascendieron a 45 millones.
En los coletazos de la legislatura de Aragonès, en abril de 2024, la conselleria de Empresa adjudicó de forma directa a Fira de Barcelona un contrato de 20 años para la explotación y gestión de la actividad del circuito, que sigue siendo propiedad de una empresa pública donde la Generalitat tiene mayoría. La sociedad gestora es Fira Circuit.
Sagrera cesó como secretario general del departamento el 27 de agosto de 2024. Menos de un mes después, el 16 de septiembre, Fira de Barcelona lo nombró consejero delegado de Fira Circuit. Desde inicios de 2025, el ex alto cargo ya no ocupa la máxima responsabilidad de la sociedad, si bien se mantiene como consejero responsable de las carreras de Formula 1 y MotoGP.
La ley de incompatibilidades de la Generalitat fija un periodo de dos años durante el que cualquier ex alto cargo no puede desempeñar actividades privadas relacionadas con los expedientes y asuntos en los que ha intervenido desde la administración pública.
La puerta giratoria de Sagrera ha terminado en la mesa de la Fiscalía de Barcelona después de que Junts intentara a finales de 2024, sin éxito, recabar los informes jurídicos que justificaron su designación y que el ex alto cargo diera explicaciones en el Parlament por su nombramiento como consejero delegado de Fira Circuit.
El partido de Carles Puigdemont solo obtuvo el apoyo de Vox para que comparecieran ante la Cámara el propio Sagrera, su sucesor en el Govern de Salvador Illa como secretario general del departamento de Empresa, Pol Gibert; y exaltos cargos del Govern de Pere Aragonès como el que fuera su secretario del Govern, Xavier Bernadí; la exsecretaria de administración y función pública Alicia Corral y el exsecretario de Empresa y Competitividad Albert Castellanos.
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