La nueva rectora de la Universidad de Valladolid defiende una institución cercana para enseñar, aprender y servir
La primera mujer rectora de la Universidad de Valladolid en los casi ocho siglos de historia de la entidad académica, Pilar Garcés, ha defendido en su toma de posesión avanzar hacia una institución más ágil, más sencilla y cercana para enseñar, aprender, investigar y servir a la sociedad.
El acto se ha desarrollado este viernes con la asistencia de la ministra de Igualdad, Ana Redondo, el presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, y el alcalde de Valladolid, Jesús Julio Carnero, entre otras autoridades civiles y militares.
Ha expresado su agradecimiento al equipo saliente, del que ha destacado su gestión en momentos difíciles como la pandemia, cuando se puso a prueba la capacidad de adaptación, y también al nuevo por su generosidad e ilusión al aceptar estas funciones. El discurso ha estado salpicado de citas de autores de diversas épocas y disciplinas, de anécdotas y de notas de humor acogidas con agrado por un paraninfo repleto de asistentes.
La nueva rectora, tras jurar su cargo, ha apostado por una entidad académica más fuerte, innovadora, inclusiva y más comprometida con la sociedad. Ha dicho que acepta su mandato con humildad, en una universidad plural y diversa que es una institución singular porque supone a la vez tradición y vanguardia, memoria y proyecto, reflexión y acción.
“Nadie avanza solo”
Garcés ha recordado su paso por el Gobierno autonómico, donde trabajó entre otras funciones como viceconsejera de Universidades e Investigación y ha sostenido que, de su experiencia, ha aprendido la lección de que las instituciones son ante todo las personas, a las que ha situado en el centro de su gestión.
“Nadie avanza solo”, ha recalcado la nueva rectora antes de mencionar a los profesionales que desempeñan diversas labores en la entidad académica. También ha hablado de la burocracia y el cansancio que provoca cuando es excesiva y ha admitido que es necesaria pero, cuando las personas se ponen a su servicio, surge un problema que es necesario abordar con decisión.
“Es necesario avanzar hacia una universidad más ágil, sencilla y cercana para enseñar, aprender, investigar y servir a la sociedad”, ha añadido. Para Garcés, la Universidad no representa solo formar a profesionales para después generar empleo, su tarea abarca ser personas libres, críticas y responsables.
Sana rivalidad académica de Valladolid y Salamanca
Ha hablado de un feminismo sano y que no crea odios ni antagonismos y se ha referido a la sana rivalidad académica durante siglos de historia entre las Universidades de Valladolid y Salamanca, que ha ayudado a mejorar.
Ahora, la Universidad vallisoletana ha obtenido una pequeña victoria, se ha adelantado al tener la primera mujer rectora de las dos entidades académicas. “Esta vez les hemos ganado”, ha expresado.
Ha abogado por una universidad española en general de igualdad de oportunidades y ha opinado que el estar hoy como rectora obedece quizá al esfuerzo silencioso de muchas mujeres que abrieron puertas para que otras puedan cruzarlas después.
Ha apelado al compromiso de colaboración con todas las instituciones publicas y ha invitado a administraciones, instituciones y agentes sociales a compartir objetivos y sumar esfuerzos.
“Recuperemos la ilusión por aprender, investigar, enseñar y tener una universidad de la que sentirnos orgullosos”, ha reivindicado Garcés, quien ha puesto el deporte como ejemplo de enseñanza de educación, esfuerzo y trabajo en equipo.
La nueva rectora es catedrática de Filología Inglesa, cuenta con una carrera académica, investigadora e institucional de más de treinta años y más de sesenta publicaciones y ha sido investigadora principal en proyectos regionales, nacionales y europeos impulsando redes internacionales de colaboración académica.
Su trayectoria ha sido reconocida con diversos premios y distinciones, entre ellos el Premio Extraordinario de licenciatura y el Premio Extraordiario de Doctorado.
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