Barcelona celebra su primer Sant Jordi sin la Rambla y con un sector de la rosa “ahogado por el intrusismo”
Catalunya celebra este jueves una de sus jornadas más esperadas. La Diada de Sant Jordi, día del libro y la rosa, siempre genera altas dosis de expectación. Ya sea por la constante actualización en los resultados de la carrera de títulos más vendidos o por los avances meteorológicos.
Este año, a pesar de los días casi estivales que se han estado viviendo, puede que el cielo deje caer alguna sorpresa y haga honor al refrán que augura “aguas mil” en este mes. Aunque no se esperan chaparrones como los de otros años, que pusieron en jaque una jornada en la que los libreros pueden llegar a hacer el 10% de la caja anual.
La principal novedad de este año se encuentra en Barcelona, que celebra su primer Sant Jordi sin la Rambla, una de las avenidas que siempre había estado plagada de paradas de libros y rosas. Era, junto al del Passeig de Gràcia, uno de los ejes que más visitantes —locales y foráneos— acogía. Pero esta edición causará baja debido a las obras de reforma de la avenida, que se espera que estén acabadas antes del próximo 23 de abril.
En su defecto, se han habilitado nuevos ejes en Ciutat Vella, que pasan por el Portal de l’Àngel, la Plaça Nova i la Plaça de la Catedral hasta Via Laietana. “Es temporal, pero quién sabe si ha llegado para quedarse”, pronostica el presidente del Gremio de Libreros. Además de esquivar las obras, esta adaptación también pretende evitar las aglomeraciones de gente que se concentraba en la Rambla, una zona ya de por sí muy concurrida.
En esta línea, para esponjar la afluencia de gente, también se reforzarán los espacios de Les Corts y Sants Montjuïc, así como el eje de Arc de Triomf, dedicado al cómic y a la literatura juvenil. Con todo, ha sido un año de récord en Barcelona, donde se ha batido el máximo histórico de paradas y se han agotado las 5.000 licencias que da el Ayuntamiento. Estas estarán ocupadas por entidades, asociaciones, empresas o partidos políticos. A las librerías les tocan 494, mientras que las floristerías ocuparán 61.
Ahora bien, eso no significa que sólo haya medio centenar de puestos donde comprar rosas. De hecho, el Gremio de Floristas ha denunciado el “descontrol” de esta jornada, en la que se registra una “proliferación masiva” de paradas de particulares. Tanta que, calculan, pueden llegar a suponer el 70% del total. Estos puestos corresponden a personas que compran flores y las venden por su cuenta, lo que según los profesionales supone “caos, saturación y competencia desleal”.
“Hay bastantes vendedores y empresas pirata que desaparecen pasado el 23 de abril y que se dedican a la rosa barata”, lamentan desde el sector, que alerta de que están “ahogados por el intrusismo”. Calculan que el coste de esta economía sumergida supera los 15 millones de euros, lo que supone el 60% del total que se espera que las ventas de rosas generen por Sant Jordi.
Por todo ello, han exigido a las administraciones más control y que aseguren que no todo el mundo pueda vender rosas: el Gremio estrecha el círculo a las floristerías, ONG y escuelas. “Hay que presionar para que la gente que ocupa la vía pública de manera ilegal deje de hacerlo”, exigen.
Pistoletazo de salida con Ali Smith
Como cada vigilia de Sant Jordi desde 2003, el pistoletazo de salida de la Diada en Barcelona lo da el escritor encargado de leer el pregón de la lectura. Este año, el encargo ha caído en manos de Ali Smith, autora escocesa de, entre otras, la tetralogía inspirada en las estaciones –Otoño (2016), Invierno (2017), Primavera (2019) y Verano (2020)–.
Smith destaca el valor de la “lectura pausada” en una época en la que se vive sólo “la superficialidad de los hechos”. Por ello, desea que una festividad como la de Sant Jordi, en la que se “celebran” los libros, se “contagie” a otras regiones del mundo, tal como apuntó en la rueda de prensa celebrada pocas horas antes del pregón de la lectura.
El encuentro con medios se celebró en la biblioteca J.V. Foix, coincidiendo con una semana marcada por las protestas de los bibliotecarios, que el lunes convocaron una huelga de 18 horas y el martes otra de 24 horas. Estas se suman al paro indefinido que tienen en marcha los sábados para reclamar mejoras laborales. Aprovechando Sant Jordi, los trabajadores también se manifestaron durante el pregón en la plaza frente al Ayuntamiento y tienen previsto concentrarse también este jueves en Portal de l’Àngel.
Preguntada sobre las protestas de los bibliotecarios, Smith ha asegurado estar al corriente de las negociaciones y ha apuntado que estas son “necesarias”, ya que, considera, las bibliotecas “se deben defender y proteger”. “Deberían ser siempre espacios libres y abiertos para que cualquiera pueda pasar por sus historias”, ha remachado.
La carrera por el más vendido
Si el día empieza con el pregón de la lectura, no acaba hasta que se publica la lista de los títulos más vendidos. Esta no llegará hasta el final de la jornada, pero las editoriales hace semanas que aprietan para situar a los suyos en las porras para ese Top 10. Todo, a pesar de que —según estimaciones del sector— los más vendidos sólo representan entre el 5 y el 7% del total de las compras de las jornadas.
Este año, de acuerdo al ránking elaborado por el Gremio de Editores, en la categoría de ficción los nombres que más suenan para el podio son el de Regina Rodríguez Sirvent, por Crispetes de matinada (La Campana); Gil Pratsobrerroca, por El joc del silenci (La Campana) y Albert Espinosa, por No has estat mai sol (Rosa dels Vents). En la no ficción destacan Òscar Andreu, con Manual de defensa del català (Univers); Francesc Torralba, con Anatomia de l’esperança (Destino), y Oriol Mitjà con On neix la llum (Columna).
En castellano, la ficción está encabezada por La intriga del funeral inconveniente, de Eduardo Mendoza (Seix Barral); Comerás flores, de Lucia Solla (Libros del Asteroide), y Una nina buena, de Elisabet Benavent (Suma). En la no ficción, las apuestas miran a 5 semanas para desinflamarte, de Blanca García-Orea Haro (Grijalbo); Rosalía, por ahí por Barcelona…, de Maricel Chavarría (La Vanguardia Ediciones), y Alzar el duelo, de Paz Padilla (Harpercollins).
Más allá del estudio elaborado por los editores, el sector también tiene esperanzas para los nuevos libros de Pol Guasch, Reliquia, y de Emmanuele Carrère, Kolkhoz; además de otras obras como La intrusa, de Irene Pujadas o L’última vegada que et dic adéu, de Natza Farré.
De hecho, estas han sido las obras más recomendadas por una selección de 150 personalidades consultadas por la Agència Catalana de Notícies (ACN), entre las que se encuentran líderes políticos como el president Salvador Illa, el presidente Pedro Sánchez o la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.
También han participado en la encuesta músicos como Alfred Garcia, Manu Guix o Maria Jaume. Desde el cine, han opinado Oliver Laxe, Sergi López o Carlos Cuevas. Entre los escritores hay nombres como el de Eva Baltasar, Emma Zafon o Carlos Zanón. Y desde el mundo económico, han aportado Josep Oliu, Sánchez Llibre, Camil Ros o Belén López.
Aunque entre los nombres que destacan estas 150 personalidades catalanas hay muchos que corresponden a autores y a autoras mediáticas. Estos suelen aparecer en las apuestas del Top 10, pero según el Gremio de Libreros, cerca del 90% de los ejemplares vendidos son de autores que no son ‘famosos’.