El presidente del consejo comarcal de La Cerdanya se desvincula ante la jueza del chalé ilegal con piscina de su hermano

Oriol Solé Altimira

Barcelona —
20 de abril de 2026 18:48 h

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El presidente del consejo comarcal de La Cerdanya, Isidre Chia (Junts), se ha desvinculado este lunes ante la jueza de Puigcerdà del chalé ilegal con piscina construido sin permiso y en una finca inundable actualmente propiedad de su hermano.

Ante la jueza de Puigcerdà ha comparecido este lunes Chia como investigado, pues en el momento de iniciarse la construcción irregular el terreno pertenecía a una sociedad familiar. El dirigente, que ha respondido a las preguntas de la jueza y de su defensa, se ha desvinculado de las obras ilegales y ha remarcado que eran de su hermano, han informado fuentes jurídicas.

El caso del chalé ilegal de Fontanals ha llegado al juzgado después de una denuncia de la Fiscalía de Medio Ambietne de Girona, quien llevó a los tribunales a los dos hermanos Chía y respaldó la lucha que desde hace años mantiene la entidad ecologista SOS Pirineus contra el chalé de Chia y otras edificaciones en terrenos protegidos de personajes poderosos de la comarca.

El caso permanece en los juzgados en 2026 pese a que las obras ilegales empezaron en 2017 y que desde 2022 existe una orden municipal para derribar la construcción ilegal que sigue sin ejecutarse, según ha admitido el arquitecto municipal de Fontanals que ha comparecido este lunes como testigo, informan las mismas fuentes.

Según el fiscal y los ecologistas, Chia “transformó subrepticiamente” en 2017 una caseta tradicional agrícola en un chalé con piscina y jardín en un terreno inundable y protegido a nivel ecológico –cuyo resultado se puede constatar en el vídeo de archivo que acompaña a esta información– mediante una licencia urbanística que solo le permitía limpiar el terreno y arreglar desperfectos en la caseta.

Xavier Chia, que tiene una empresa de jardinería muy conocida en la comarca, no se quedó aquí, expone el fiscal. Cuando fue descubierta la primera construcción irregular, el hijo del entonces alcalde “intentó ocultar la ilegalidad y evitar sanciones” mediante solicitudes de varias obras menores y licencias ante el Ayuntamiento que comandaba su padre.

Por ejemplo, en 2019, cuando la construcción irregular ya era un clamor entre vecinos y ecologistas de la comarca, el Ayuntamiento concedió a Chia el permiso para construir una perrera para 40 canes al lado del chalé. Un año después, Chia, para intentar tapar la construcción ilegal de la piscina del chalé, solicitó al consistorio una licencia para convertir la piscina en depósito de agua para perros, agrega la denuncia.

Los informes de la Agencia Catalana del Agua (ACA) establecieron que la construcción de Chia no afectaba a acuíferos o a espacios protegidos, pero sí se pretendía edificar dentro de la zona inundable del río Segre, y por lo tanto hacía falta disponer de autorización previa.

Este lunes también ha comparecido un perito propuesto por la defensa de los Chia que, en línea con la tesis exculpatoria, ha admitido que, si bien las obras fueron ilegales, la normativa permitía su legalización. En suma, un intento de que la causa por delito urbanístico quede en nada.