El servicio de Rodalies en Catalunya se ha restablecido este viernes después de dos días completamente cerrado. Los trenes vuelven a circular progresivamente desde primera hora, aunque con frecuencias inferiores en algunos casos y muchos de ellos sin los pasajeros habituales, que ya se han buscado alternativas de transporte.
El funcionamiento de la red se reactiva después de que Renfe, Adif y el Govern llegaran a un acuerdo el jueves con los maquinistas para llevar a cabo inspecciones extraordinarias de todas las vías. La supervisión, que se ha alargado durante la noche, ya permitió iniciar a última hora del jueves el servicio en una primera línea, la R2Nord, tras lo que Renfe confió en recuperar la “máxima normalidad posible”.
Con todo, hay algunas incidencias que hacen que este viernes todavía no sea un día como cualquier otro en Rodalies. En la R1 y en la R4 entre Martorell Central y L’Hospitalet hay reducción de oferta a dos trenes por hora y demoras que pueden superar los 30 minutos. Y también hay afectaciones en los Regionales: la R15 entre Reus y Riba-roja se debe cubrir con servicio alternativo por carretera y en la RL4 en Lleida la circulación sufre demoras que pueden superar los 30 minutos.
“El personal se ha presentado a trabajar de forma habitual y según lo previsto”, ha afirmado el portavoz de Renfe, Antonio Carmona, que ha asegurado que el número de trenes en circulación es también el de siempre en la mayoría de líneas salvo las que padecen incidencias. Carmona ha reconocido que los retrasos en la R4 se deben a que se circula en vía única porque ha caído un árbol.
La circulación de convoys pone fin de momento a 48 horas de una crisis sin precedentes en el sistema ferroviario catalán, que empezó con el accidente de Gelida, con un maquinista en prácticas fallecido, y derivó en una suspensión del servicio el miércoles y en un plantón de los conductores el jueves, que aseguraban que no había garantías suficientes. Al caos ferroviario se le sumó el del tráfico, con colas por el corte de la AP-7 en Martorell (Barcelona) de hasta 18 kilómetros.
La Generalitat ya anunció el miércoles la reanudación del servicio, pero no se produjo porque solo seis maquinistas de 140 estaban dispuestos a conducir los trenes. El resto apreciaba déficits de seguridad pese a las inspecciones de Adif.
Pese al reinicio del servicio, durante los próximos días seguirán en vigor algunas medidas excepcionales. La consellera de Territorio, Sílvia Paneque, ha asegurado que el plan de transporte alternativo estará en funcionamiento hasta el miércoles. Esto incluye el refuerzo de autobuses, con 100 vehículos extra, además de la excepción temporal a las normas sobre tiempos de conducción y descanso de los conductores de transporte de viajeros por carretera para reforzar los servicios alternativos a los trenes.
En concreto, el Ministerio de Fomento ha ampliado hasta este domingo el límite de conducción diaria de 9 a 11 horas, el semanal de 56 a 60 horas y el bisemanal de 90 a 120 horas, así como reducir el descanso mínimo diario de 11 a 9 horas, exclusivamente a conductores que participen en operaciones de transporte requeridas por las autoridades catalanas.
También continuará hasta el miércoles el refuerzo de informadores en la estaciones y la suspensión de la Zona de Bajas Emisiones en el área de Barcelona. “Consideramos que es todo necesario mantenerlo en las circunstancias que nos hemos encontrado en las últimas horas”, ha afirmado Paneque.
Por el contrario, este viernes es el último día que el Govern recomienda el teletrabajo con el pretexto de la situación ferroviaria. En cuanto a la gratuidad del peaje de la C-32, continuará vigente mientras la AP-7 esté cortada en Martorell.