La Generalitat suspende de nuevo todos los trenes de Rodalies y alega incidencias “sin precedentes” por el temporal
La crisis de Rodalies está lejos de llegar a su fin. En una nueva jornada de caos ferroviario en Catalunya, Renfe ha iniciado parcialmente el servicio a primera hora, aunque con varios tramos cerrados, pero al mediodía la Generalitat ha ordenado volver a suprimir todos los trenes hasta “garantizar la seguridad” de la infraestructura, que asumen que está comprometida debido a las lluvias.
El conseller de Presidència, Albert Dalmau, y la de Territorio, Sílvia Paneque, han comparecido a las 12:30 horas, tras más de cinco horas de circulación de trenes con afectaciones, para ordenar a Renfe que paralice una vez más el servicio. “Queremos garantías fehacientes de que el sistema puede operar”, ha afirmado Paneque durante una rueda de prensa en la que se ha dejado entrever el malestar del Govern hacia Renfe y Adif. Por ahora se están revisando 21 puntos de la red con riesgo de desprendimiento.
Este sábado, un nuevo desprendimiento de tierra ha afectado a una vía de la R4 de Rodalies, en el tramo entre las estaciones de Cerdanyola del Vallès y Sabadell (Barcelona), con el servicio ya suspendido. Según han informado fuentes de Adif a Europa Press, los trenes ya no circulaban por la vía, por lo que ninguno de ellos se ha visto afectado por el desprendimiento.
Dalmau ha atribuido la decisión a los efectos de las lluvias de los últimos días y de este sábado, a las que se suma la nevada que está afectando a las comarcas del norte (cinco de ellas han recibido un mensaje Es-Alert para limitar la movilidad). “Los efectos del temporal que se alarga han generado un volumen de incidencias sin precedentes en la historia de la red ferroviaria catalana”, ha alegado Dalmau.
La Generalitat, que también ha pedido a la operadora que el servicio sea gratuito hasta que funcione con normalidad, no ha sabido detallar cuándo creen que podrán recuperar unos Rodalies que transportan a 400.000 usuarios al día.
Paneque también se ha referido al descontrol informativo a primera hora de este sábado, cuando la Generalitat anunció que no se podía operar el servicio pero Renfe luego informó de que sí habría trenes, aunque con afectaciones. La consellera ha dejado entrever su malestar con la operadora. “Debemos generar certezas, las comunicaciones deben ser claras, no se puede informar de reanudaciones y anulaciones del servicio”, ha admitido.
Un desprendimiento que reimpulsó la crisis
Cuando parecía que se reconducía la situación después de dos días enteros sin trenes, el viernes, una jornada en la que ya circulaban los convoyes, acabó con conversaciones de urgencia entre la Renfe, Adif y el Govern por la caída de tierra y rocas en la R1 entre Tordera y Maçanet. Mientras los maquinistas iniciaban una protesta improvisada en la estación de Sants, el Departamento de Territorio de la Generalitat acogió una reunión entre los distintos responsables de la Administración que se acabó alargando al menos hasta las 3:00 de la madrugada.
A esa hora, Territorio informó de que se cancelaba de nuevo todo el servicio de Rodalies. “Renfe y Adif nos han comunicado la incapacidad de operar el servicio ordinario de trenes”, expresaban. Sin embargo, a las 7:00 horas Renfe comunicó que sí que habría circulación de trenes de Rodalies este sábado, pero que sería parcial, mientras un equipo de ingenieros revisa puntos críticos con riesgo de desprendimiento. Finalmente, la Generalitat ha optado al mediodía por paralizarlo.
El Departamento de Territorio ha acogido una reunión de seguimiento con una larga lista de responsables de transportes. Además de los consellers de Presidencia y Territorio, Albert Dalmau y Sílvia Paneque, están conectados el secretario de Estado de Transportes, José Antonio Santano; el presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia, y el presidente de Adif, Pedro Marco de la Peña. Asisten también altos cargos de movilidad de la Generalitat, Mossos, Protección Civil, Meteocat y el Instituto Cartográfico y Geológico de Catalunya.
Reapertura de un carril de la AP-7
Una de las noticias de este sábado es también la reapertura de un carril de la AP-7 en sentido sur. Desde el día siguiente del accidente de Gelida permanecían cerrados los tres carriles en dirección a Barcelona por riesgo de derrumbe en el punto del siniestro ferroviario. La apertura de un carril se realizará este sábado a partir de las 14 horas. Será el que se sitúa más al interior, después de que los técnicos del Ministerio de Transportes que estaban evaluando el talud que cedió hayan asegurado que hacerlo es “perfectamente seguro” porque el derrumbe fue en la parte exterior.
Los otros dos carriles, los de la derecha, continuarán cerrados por reparación tras la afectación provocada por el accidente ferroviario de Gelida y su recuperación será en un período de unas dos semanas, afirmó el ministro Óscar Puente.