La consellera de Territorio, Sílvia Paneque, ha anunciado que la circulación de los trenes en Catalunya se empezará a reanudar este jueves a partir de las 6h, después de más de 24 horas con todo el servicio de Rodalies cortado a raíz de un accidente en Gelida durante la noche del martes. Así lo ha explicado después de la segunda reunión del Centro de Coordinación Operativa de Catalunya (CECAT) para evaluar la reanudación del servicio.
El Govern ha anunciado el reestablecimiento de casi todas las líneas, pero no garantiza las frecuencias habituales. Por todo ello, ha pedido a la ciudadanía que evite desplazamientos innecesarios y que, quien pueda, teletrabaje. Además, se mantendrá el refuerzo en las líneas de Ferrocarriles y se ha pedido a las empresas que prestan los servicios de buses interurbanos que incrementen el servicio.
Por otro lado, Paneque ha anunciado que, hasta el viernes, se eliminarán las limitaciones de las Zonas de Bajas Emisiones para quien tenga que seguir usando el transporte privado. “Después de un corte de tantas horas y con la complejidad de este accidente, prevemos que el restablecimiento sea progresivo y, por eso, la necesidad de establecer estos refuerzos alternativos”, ha expresado Paneque.
Las líneas que seguirán afectadas son la R4, que quedará cortada en el lugar del accidente entre Martorell y Vilafranca, y de la R3, que ya se encontraba afectada por obras de mejora.
La decisión se ha tomado después de que los técnicos de Renfe y Adif lleven realizando inspecciones de todas las vías de Rodalies para identificar posibles problemas que afecten a la seguridad. La revisión se ha llevado a cabo con las llamadas “marchas blancas”, trenes vacíos que han comprobado si el temporal no ha generado afectaciones que puedan provocar otros accidentes. “Somos vulnerables ante los episodios climáticos extremos. Somos conscientes de las molestias y afectaciones, pero no nos la podemos jugar”, ha añadido el conseller de Presidencia, Albert Dalmau.
Con todo, los maquinstas consideran “insuficientes” las pruebas que Adif ha realizado para constatar la seguridad de las vías y han pedido que las “acciones de mejora” de la infreastructura empiecen “inmediatamente”. El colectivo, además, ha convocado una huelga general para el 9, 10 y 11 de febrero para garantizar “la seguridad de los trabajadores”.
Ante la postura de los maquinistas, Renfe ha asegurado que “no se puede garantizar” que el servicio se preste con normalidad. Así lo ha comunicado después de una reunión mantenida con los principales sindicatos ferroviarios, a quienes ha trasladado que “apoya” la petición de los trabajadores y se ha comprometido a introducir “medidas correctoras” para garantizar la seguridad de los trabajadores.
Todos los trenes de Rodalies quedaron sin servicio a las 23 horas del martes, después de que el derrumbe de un muro de contención impactara contra la cabecera de un tren de la R4 a la altura de Gelida, provocando la muerte del maquinista, un joven de 27 años que se encontraba en periodo de prácticas, y causando 39 heridos, cinco de ellos en estado grave. Desde Govern aseguran que ninguno de estos cinco heridos corre peligro y que buena parte de los heridos leves han sido dados de alta.
La suspensión de madrugada del servicio de Rodalies y sin alternativas ha cogido a muchos usuarios por sorpresa y sin posibilidad de preparar un 'plan B' para ir al trabajo este miércoles por la mañana. En la estación de Plaça Catalunya, han sido los vigilantes de seguridad los que informaban a los pasajeros de que no había servicio e intentaban ayudarles dándoles líneas de Metro o Ferrocarrils como posible solución. En otras estaciones de la red donde Renfe sí ha habilitado buses, el servicio se ha colapsado en seguida. Las quejas por la falta de información y medios alternativos se suceden en varias estaciones de una red que transporta a diario a 400.000 personas.
El Govern ha abierto las barreras del peaje del túnel del Garraf, en la C-32, para favorecer la movilidad, pero eso no ha evitado que se hayan registrado diversas incidencias y retenciones en las carreteras catalanas, sobre todo aquellas que llevan hasta Barcelona. La circulación también se ha visto afectada a raíz del corte de circulación impuesto sobre la AP-7 en sentido sur a la altura de Martorell, justo en el punto en el que ha caído el muro, que forma parte de la estructura de la carretera.
El corte se ha decidido debido al “riesgo de derrumbe”, ya que el muro que colapsó se está “apoyando” sobre el vagón accidentado.Desde los Bomberos de la Generalitat alertan de que la retirada de las runas podría suponer una “posible inestabilidad” en la carretera. Se espera que el tren pueda ser retirado en las próximas horas, pero se prevé que los operativos sigan trabajando hasta la noche.
Como todavía no sé sabe cómo reaccionará el muro cuando se retire el vagón, tampoco se puede hacer una previsión de cuántos días durará el corte. Según han anunciado desde la Generalitat, el jueves por la mañana se realizará un segundo peritaje y se podrá afinar los días que durará el corte.
La Generalitat recomienda ir por la A-2 hasta Igualada y tomar la C-15 como alternativa a la AP-7. Otra opción para quienes tomen la dirección hacia el centro del país es la C-25 o la C-58, la B-40 y llegar a la A-2 para los que vayan hacia Ponent. En caso de que los conductores lleguen hasta Martorell, el desvío se hará por la A-2. Para ir hacia el sur, se recomiendan vías como la C-32 por el litoral o la B-24 por el prelitoral y retomar la AP-7 a la altura de Vilafranca del Penedès. Se calcula que el corte podrá afectar a unos 120.000 vehículos y 25.000 camiones.